Meta prepara una nube para vender su cómputo de IA y competir con AWS y Google Cloud
Meta desarrolla una nube para vender acceso a su cómputo y modelos de IA y rivalizar con AWS, Azure y Google Cloud.
TL;DR:
- Meta desarrolla un negocio de nube bajo su iniciativa interna Meta Compute para vender acceso a capacidad de cómputo y a modelos de IA, según Bloomberg.
- La empresa evalúa dos modelos: uno tipo AWS Bedrock (acceso a modelos vía API) y otro tipo neocloud (alquiler de cómputo sobrante), para competir con AWS, Azure, Google Cloud y CoreWeave.
- La acción de Meta subió hasta 10% el miércoles 1 de julio de 2026 y cerró con un alza cercana al 9% tras conocerse el plan.
Meta trabaja en un negocio de nube para vender acceso a su capacidad de cómputo y a sus modelos de inteligencia artificial, un giro que la pondría a competir de frente con Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google Cloud. Así lo reportó Bloomberg el 1 de julio de 2026: la compañía de Mark Zuckerberg está formando un área para generar ingresos con la potencia de cómputo que le sobra, después de gastar cientos de miles de millones de dólares en la infraestructura de IA que sostiene sus propios productos. El plan apunta a resolver un problema que Wall Street lleva meses señalando: Meta invierte como el resto de los gigantes tecnológicos, pero, a diferencia de ellos, no tiene una forma directa de cobrar por esa IA. La reacción del mercado fue inmediata. La acción subió hasta 10% ese miércoles y cerró con una ganancia cercana al 9%.
Dos formas de vender: alquilar los modelos o el cómputo puro
Meta todavía no decide qué forma tomará el negocio, y según el reporte de Bloomberg baraja dos caminos que incluso podría combinar:
- Un servicio parecido a Amazon Bedrock: los desarrolladores accederían a modelos de IA alojados en la infraestructura de Meta (incluidos sus propios modelos Muse Spark) y pagarían solo por la potencia de cómputo que consuman.
- Un servicio de cómputo "crudo" o sobrante, al estilo de las llamadas neoclouds como CoreWeave, que alquilan capacidad bruta a quien la necesite para entrenar o correr sus propios modelos.
Ambas líneas formarían parte de Meta Compute, la iniciativa interna con la que la empresa construye y administra su infraestructura de IA. De acuerdo con Bloomberg, el proyecto lo encabezan Santosh Janardhan, jefe de infraestructura de Meta; Daniel Gross, una de las figuras dentro de Meta Superintelligence Labs; y la presidenta de Meta, Dina Powell McCormick.
El problema de fondo: invertir como Amazon o Google sin saber cómo cobrar
El movimiento responde a una presión muy concreta. Meta dijo a inicios de 2026 que podría invertir hasta 145,000 millones de dólares en infraestructura de IA durante el año, y Zuckerberg ha señalado, a través de Threads, que el gasto total en IA podría rondar los 600,000 millones de dólares de aquí a 2028. El detalle incómodo es que Amazon, Microsoft y Google cobran directamente por su IA a través de sus nubes, mientras que el negocio de Meta sigue dependiendo casi por completo de la publicidad. Sin una vía directa de monetización, cada dólar que Meta entierra en centros de datos pesa distinto ante los inversionistas.
Para el analista M.G. Siegler, del boletín Spyglass, la jugada es tan lógica como esperable: Meta necesita diversificarse, y la nube es justo la vía que le funcionó a Google para dejar de depender solo de la publicidad, aunque a la propia Google le tomó años armar un negocio de nube competitivo.
La demanda, además, ya está tocando la puerta. En la asamblea de accionistas de mayo de 2026, la empresa comentó que otras compañías se acercan casi cada semana para pedir acceso a sus modelos o a su capacidad de cómputo sobrante, y Zuckerberg dejó claro que entrar al negocio de la nube era una opción que Meta consideraba en serio.
La paradoja: quiere cobrar por modelos que sus desarrolladores aún no tienen
Aquí aparece la parte más llamativa del plan. Meta presentó Muse Spark, el primer modelo de la nueva serie construida por Meta Superintelligence Labs, en abril de 2026. Es un modelo propietario, un cambio de rumbo frente a la estrategia abierta de los antiguos Llama. Pero, según reportó Reuters, ese modelo todavía no está disponible para desarrolladores, y The Wall Street Journal indicó que no hay fecha de lanzamiento para ese público. Dicho de otra forma: Meta quiere montar una nube para vender acceso a modelos vía API cuando su modelo insignia ni siquiera ha llegado del todo a los desarrolladores que tendrían que pagarlo.
El contexto competitivo tampoco ayuda. Pese a haber invertido miles de millones en talento e infraestructura, incluidos 14,300 millones de dólares por una participación en Scale AI y la contratación de su fundador, Alexandr Wang, como director de IA, Meta sigue por detrás de OpenAI, Anthropic y Google en la carrera de modelos. No es la única que busca exprimir su infraestructura para justificar el gasto: OpenAI también ha insinuado que podría ofrecer algún tipo de servicio de nube para sostener su propia expansión.
Si el plan avanza, Meta sumaría un competidor de peso en el mercado de infraestructura de IA y, sobre todo, le daría a Wall Street lo que llevaba meses exigiendo: una forma directa de convertir su enorme gasto en ingresos. El pero es su propio historial. Meta nunca ha logrado despegar vendiendo a empresas, y varias de sus apuestas recientes fuera de la publicidad terminaron archivadas. Esta vez el incentivo es más claro y el mercado ya premió el anuncio con un alza cercana al 9%, aunque de un plan en discusión a una nube funcionando hay un trecho que la compañía todavía no ha recorrido.