TL;DR:
- Google ganó con US$10 millones la subasta de un conjunto de datos empresariales y software de Spirit Airlines; Mercor quedó como comprador alterno con una oferta de US$7.5 millones.
- El lote contempla unos 100 millones de correos, 500 millones de registros de Microsoft Teams y 516 repositorios con cerca de 30 millones de líneas de código.
- La información debe ser desidentificada antes de llegar a Google, los perfiles de pasajeros están excluidos y la venta aún requiere aprobación judicial.
Google ganó una subasta de bancarrota con una oferta de US$10 millones por datos internos, software y registros operativos de Spirit Airlines, que dejó de volar en mayo de 2026. La empresa tecnológica dijo que el material puede ayudarle a mejorar sus productos y modelos de inteligencia artificial, pero todavía no ha comprado ni recibido los archivos: el acuerdo depende de la aprobación de la Corte de Bancarrota de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York y de que un tercero retire la información personal antes de la transferencia.
El lote muestra cómo funcionaba Spirit Airlines por dentro
La escala del archivo va mucho más allá de una colección de documentos terminados. El inventario presentado ante la corte enumera 100 millones de correos procedentes de 80,000 cuentas, 500 millones de registros de Microsoft Teams, cerca de 17.1 millones de elementos de OneDrive y 20.6 millones de SharePoint.
La parte técnica incluye 516 repositorios de código web, móvil y backend, con aproximadamente 30 millones de líneas. También figuran 43,170 solicitudes de integración de cambios, 372,585 registros de modificaciones, reportes de errores, conversaciones de revisión, pruebas automatizadas y bitácoras de los procesos de desarrollo y despliegue.
El paquete se extiende a sistemas de finanzas, precios, ingresos, marketing, recursos humanos, mantenimiento, combustible y operaciones aéreas. Contiene modelos financieros, presentaciones, documentos de gestión de proyectos y registros que conectan decisiones internas con sus resultados. Esa combinación ofrece algo que el texto público de internet rara vez conserva: los pasos intermedios con los que una organización discute, corrige y ejecuta una tarea.
Google no ha detallado qué productos o modelos concretos usarán el material. La compañía se limitó a señalar que la parte adquirida del conjunto empresarial puede servir para mejorar sus productos y modelos de IA. Tampoco confirmó que los datos se destinen exclusivamente a Gemini.

Los perfiles de pasajeros y la información personal quedan fuera
El acuerdo no autoriza a Google a recibir el archivo en bruto. Spirit debe entregar los datos a uno o más agentes externos para quitar o transformar los elementos que permitan asociarlos con una persona. El comprador pagará ese proceso además de los US$10 millones de la oferta.
El contrato exige que el agente certifique el trabajo con estándares de desidentificación aplicables, incluida la referencia de la Ley de Privacidad del Consumidor de California para datos de consumidores en Estados Unidos. Google se compromete a mantener la información desidentificada y a no asociarla intencionalmente con una persona u hogar. Puede transferirla a terceros, pero solo si los obliga por contrato a respetar esas mismas condiciones.
También quedan fuera las comunicaciones protegidas por el privilegio entre abogado y cliente. Si algún material privilegiado pasa por error, Google deberá devolverlo o destruirlo cuando Spirit lo identifique.
Entre los activos expresamente excluidos aparecen 97.5 millones de perfiles de pasajeros, 50.2 millones de registros de miembros de Free Spirit, 2.2 millones de integrantes de Saver$ Club, 13.7 millones de direcciones de correo activas, grabaciones de llamadas y sesiones de atención por chat. El archivo de clientes se vendería mediante un proceso separado y no forma parte de la transacción con Google.
Mercor igualó el precio, pero pidió otro proceso de desidentificación
La secuencia de ofertas muestra que el precio no decidió por sí solo al ganador. Google abrió con US$5 millones y aceptó cubrir el costo de un tercero encargado de desidentificar la información. Mercor respondió con US$5.2 millones bajo ese esquema o con US$7 millones si podía hacer el trabajo con herramientas propias.
Tras varias rondas, Google elevó su propuesta a US$10 millones. Mercor también ofreció US$10 millones, pero mantuvo la condición de realizar internamente la desidentificación. Los representantes de Spirit eligieron la oferta de Google como la mejor propuesta y registraron a Mercor como comprador alterno por US$7.5 millones bajo las condiciones aceptadas por la aerolínea.
La declaración presentada por Dylan Friesner, vicepresidente de PJT Partners y asesor financiero de Spirit, señala que la empresa evaluó factores económicos y no económicos. La documentación y aceptabilidad del proceso de desidentificación podían determinar el resultado debido a las leyes de privacidad aplicables.
Un juez revisará la venta el 19 de agosto
Spirit realizó la subasta virtual el 14 de agosto de 2026. La audiencia para solicitar autorización de la venta quedó programada para el 19 de agosto a las 11:00 a. m., hora del este de Estados Unidos, ante el juez Sean H. Lane.
Hasta que la corte autorice la operación y se cumplan las condiciones de desidentificación, Google es el postor ganador, no el propietario definitivo de los datos. Si la compañía no completa la transacción, Spirit podría recurrir a Mercor como comprador alterno.
La subasta convierte años de conversaciones, código y decisiones empresariales en un activo separado dentro de una bancarrota. La audiencia decidirá si Google puede cerrar la compra; el proceso de desidentificación determinará qué parte de ese historial llega finalmente a sus sistemas de IA.