TL;DR:
- WSJ calculó que nueve tecnológicas acumulan unos US$3 billones en compromisos fuera del balance, principalmente ligados a infraestructura de IA.
- El total reúne cerca de US$1.2 billones en arrendamientos aún no iniciados y US$1.9 billones en compras futuras, frente a US$600,000 millones de capex en sus últimos 12 meses reportados.
- Las obligaciones están divulgadas en notas financieras, abarcan varios años y no equivalen a US$3 billones de deuda exigible hoy.
Las mayores tecnológicas de Estados Unidos ya amarraron unos US$3 billones (millones de millones) en arrendamientos y compras futuras, principalmente ligados a infraestructura de inteligencia artificial, que todavía no aparecen como pasivos en sus balances. El cálculo, publicado por The Wall Street Journal el 17 de agosto de 2026, cubre nueve compañías y se basa en las notas de sus reportes financieros. El monto reúne cerca de US$1.2 billones en rentas aún no iniciadas y US$1.9 billones en compromisos de compra, frente a unos US$600,000 millones de capex reportado durante sus últimos periodos de 12 meses. La diferencia expone cuánto gasto ya quedó contratado, aunque no significa que las empresas oculten US$3 billones de deuda exigible hoy.
El nuevo cálculo duplica la estimación para cinco hyperscalers
El grupo examinado por WSJ incluye a Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft, Oracle, Nvidia, Broadcom, SpaceX y AMD. Su alcance es mayor que el de una estimación de Nikkei publicada en julio, que calculó US$1.65 billones fuera de balance entre cinco hyperscalers: Alphabet, Microsoft, Amazon, Meta y Oracle.

La ampliación añade cuatro compañías y recoge compromisos más recientes. También separa dos grandes bolsas de pagos futuros. Las cifras están redondeadas, por lo que sus US$1.2 billones y US$1.9 billones suman cerca de US$3.1 billones, presentado por el diario como unos US$3 billones.
| Medida | Monto aproximado | Qué representa |
|---|---|---|
| Capex de los últimos 12 meses reportados | US$600,000 millones | Gasto de capital reconocido durante esos periodos |
| Arrendamientos aún no iniciados | US$1.2 billones | Pagos futuros por instalaciones y otros activos que todavía no están disponibles para su uso |
| Compromisos de compra | US$1.9 billones | Contratos para chips, memoria, energía, equipos y capacidad de centros de datos |
La tabla muestra por qué el total luce cinco veces mayor que el capex, pero también por qué la comparación tiene límites. Los US$600,000 millones corresponden a gasto reconocido durante 12 meses; los US$3 billones agrupan pagos que pueden extenderse durante una década o más. Una cifra mide inversión ejecutada en un periodo y la otra, obligaciones contractuales futuras.
Fuera del balance no significa escondido
Las rentas que todavía no comienzan suelen mantenerse fuera del balance hasta que la instalación queda disponible para el arrendatario. En ese momento aparece el activo por derecho de uso y el pasivo correspondiente. Los compromisos de compra, por su parte, suelen reconocerse conforme se entregan los equipos o servicios contratados.
Mientras eso ocurre, las compañías informan los montos en las notas de sus estados financieros. Reuters advirtió que los arrendamientos no iniciados tampoco pueden sumarse sin ajuste a la deuda reconocida: las cifras futuras se presentan generalmente sin descontar y abarcan muchos años, mientras el pasivo contable refleja su valor presente.
La etiqueta de “deuda oculta” resume el riesgo, pero borra esas diferencias. Son compromisos divulgados, no préstamos secretos, y algunas partidas dependen de condiciones o garantías que podrían no activarse. Tampoco existe un formato uniforme entre empresas. Amazon, por ejemplo, incluye en su cartera de arrendamientos activos como almacenes, oficinas, aviones y vehículos, por lo que su cifra no es perfectamente comparable con la de compañías concentradas en centros de datos.

Alphabet y Meta muestran cuánto se aceleraron los contratos
Alphabet concentra el mayor compromiso de compra citado por WSJ. Su reporte del segundo trimestre registró US$811,000 millones en compras y otras obligaciones contractuales al 30 de junio de 2026, con US$200,700 millones clasificados a corto plazo. La empresa relacionó el total con infraestructura técnica, inventario, licencias de contenido y contratos de energía bajo esquemas take-or-pay.
De ese monto, US$707,000 millones corresponden a compromisos fijos o garantizados bajo contratos de más de un año, principalmente acuerdos de suministro. Alphabet prevé cumplir la mayoría de los contratos de suministro y licencias hasta 2030, mientras algunos acuerdos energéticos llegan hasta 2054.
Meta ofrece otro ejemplo de cómo crece la cuenta antes de que los centros de datos entren en operación. La compañía declaró US$278,990 millones en arrendamientos aún no iniciados al cierre de junio y agregó unos US$68,000 millones mediante contratos firmados en julio. La suma ronda los US$347,000 millones que WSJ incorporó a su análisis.
El mismo 10-Q de Meta registra por separado US$349,310 millones en compromisos contractuales no cancelables, relacionados principalmente con capacidad de nube de terceros, servidores, redes, centros de datos y hardware de Reality Labs. Esas categorías no deben volver a sumarse por cuenta propia al total de WSJ: la metodología consolidada ya decide qué partidas incorpora y las divulgaciones pueden tener alcances distintos.
El riesgo aparece cuando la demanda no acompaña el calendario
Los contratos largos aseguran chips, electricidad y capacidad de cómputo en un mercado donde esos recursos siguen disputados. A cambio, reducen la flexibilidad. Alphabet informó que sus acuerdos energéticos incluyen cantidades mínimas y penalizaciones sustantivas por terminación; Meta calificó sus US$349,310 millones de compromisos contractuales como no cancelables.
Oracle muestra por qué las agencias de crédito no ignoran estas notas al pie. Reuters calculó US$260,000 millones en arrendamientos pendientes de inicio, casi siete veces los US$37,890 millones de pasivos por arrendamiento ya reconocidos por la compañía. S&P Global Ratings incorporó los US$260,000 millones a su pronóstico de deuda ajustada, en lugar de esperar a que cada instalación comenzara a operar.
El dato útil no es que las Big Tech deban secretamente US$3 billones hoy. Es que una parte mucho mayor de la construcción de infraestructura de IA ya quedó atada por contrato de lo que revela el capex anual. El riesgo se medirá en si los ingresos de nube y productos de IA crecen lo suficiente para cubrir esos pagos sin cargar más el flujo de efectivo o el endeudamiento.