TL;DR:
- Groq anunció una Serie A de $350 millones liderada por Disruptive, con participación prevista de Nvidia y una valuación de $3,500 millones.
- La cifra queda 49.3% por debajo de los $6,900 millones de septiembre de 2025, pero la empresa sostiene que ahora se valora la versión de Groq posterior al acuerdo con Nvidia.
- Los $650 millones anunciados en junio y los $350 millones de esta ronda suman $1,000 millones para ampliar su nube de IA de 54 MW a más de 200 MW en 2027.
Groq anunció el 17 de agosto de 2026 una Serie A de $350 millones liderada por Disruptive, con participación prevista de Nvidia, que valora la empresa en $3,500 millones. La cifra queda 49.3% por debajo de la valuación post-money de $6,900 millones alcanzada en septiembre de 2025, pero mide una compañía que cambió por el camino: Groq licenció tecnología de inferencia a Nvidia y su fundador, Jonathan Ross, su presidente, Sunny Madra, y otros integrantes del equipo se incorporaron al fabricante de GPU. Un portavoz dijo a TechCrunch que Groq no considera la financiación una down round, sino la valuación de su negocio después del acuerdo. El dinero acelera su giro de fabricante de chips a operador de una nube de infraestructura de IA.
La valuación baja $3,400 millones, pero la comparación no es directa
La diferencia aritmética es de $3,400 millones: Groq pasó de una valuación post-money de $6,900 millones en septiembre de 2025 a $3,500 millones en el anuncio de agosto de 2026. Eso equivale a una reducción de 49.3%. Una down round ocurre cuando una empresa obtiene capital a una valuación inferior a la de su ronda anterior, por lo que la nueva cifra encaja con la definición más simple.
El historial reciente, sin embargo, muestra por qué Groq rechaza esa etiqueta:
| Fecha | Capital anunciado | Valuación | Enfoque de la empresa |
|---|---|---|---|
| Septiembre de 2025 | $750 millones | $6,900 millones post-money | Chips LPU y servicios de nube antes del acuerdo con Nvidia |
| Junio de 2026 | $650 millones | No divulgada | Expansión de la nube de inferencia después del acuerdo |
| Agosto de 2026 | $350 millones, Serie A | $3,500 millones | Neocloud de IA con participación prevista de Nvidia |
Groq llama Serie A a la ronda nueva pese a haber recaudado capital en varias ocasiones anteriores. El comunicado no explica por qué reinició la nomenclatura. La respuesta que la empresa dio a TechCrunch apunta a un cambio en el perímetro del negocio entre la Groq que competía con Nvidia mediante sus propios chips y la compañía que quedó después del licenciamiento, pero ni el comunicado ni la cobertura consultada establecen que se trate de una entidad jurídica nueva.
Hay otro matiz de cierre. El título del comunicado afirma que Groq cerró la ronda, mientras que el texto indica que la financiación sigue sujeta a las condiciones habituales de cierre. La inversión de Nvidia también aparece como participación prevista. Hasta que esas condiciones se cumplan, conviene tratar ambos elementos como anunciados y no como dinero completamente desembolsado.
El acuerdo con Nvidia dejó una Groq distinta
Groq nació alrededor de las LPU, procesadores diseñados para inferencia, la fase en la que un modelo ya entrenado recibe una solicitud y genera una respuesta. El 24 de diciembre de 2025, la empresa anunció un acuerdo de licencia no exclusiva con Nvidia. Ross, Madra y otros integrantes del equipo pasaron a Nvidia, mientras Groq dijo que permanecería independiente y que GroqCloud seguiría operando.
La empresa se presenta ahora como una neocloud, una nube especializada en cargas de inteligencia artificial. TechCrunch describe el cambio como el paso de un fabricante puro de chips a un proveedor de centros de datos y servicios de infraestructura que también opera sistemas de Nvidia. El comunicado de la nueva ronda confirma esa integración: Groq es Nvidia Cloud Partner y destinará el capital a clientes que busquen clústeres medianos y grandes de cómputo acelerado de Nvidia para entrenamiento e inferencia.
La carrera por financiar capacidad dedicada a inferencia ya llegó a otras empresas. General Compute, por ejemplo, obtuvo una línea de hasta $400 millones respaldada por chips de SambaNova, una estructura distinta que muestra cuánto capital exige desplegar hardware especializado.

Groq quiere multiplicar al menos 3.7 veces su capacidad
Groq afirma que opera 13 centros de datos en Norteamérica, Europa, Oriente Medio y Asia-Pacífico. También asegura que atiende a más de seis millones de desarrolladores, empresas Fortune 500 y miles de compañías nativas de IA. Son cifras de la propia empresa y el comunicado no aporta una auditoría independiente, ingresos ni datos de rentabilidad para medir cuánto uso comercial generan.
La meta de infraestructura sí ofrece una escala concreta. Groq pretende pasar de 54 MW a más de 200 MW en 2027. Alcanzar exactamente 200 MW implicaría sumar 146 MW y multiplicar la capacidad actual por 3.7, un aumento de al menos 270%. Los megavatios reflejan la potencia disponible para operar el cómputo, pero no demuestran por sí solos que los centros de datos estén ocupados, que la demanda contratada cubra el despliegue o que el negocio sea rentable.
Los $350 millones se suman a los $650 millones anunciados en junio, con lo que Groq declara $1,000 millones de capital reciente. TechCrunch señala que la rentabilidad de las neoclouds sigue abierta por el gasto elevado de construir centros de datos y la rápida depreciación del hardware. Groq es privada y no publica estados financieros que permitan comparar ese riesgo con sus ingresos o flujo de caja.
Nvidia puede quedar como licenciataria, proveedora, socia e inversionista
Si su participación se completa, Nvidia ocupará cuatro posiciones alrededor de Groq. Ya es licenciataria de su tecnología de inferencia, proveedora del cómputo acelerado que la neocloud desplegará, socia mediante el programa Nvidia Cloud Partner y futura inversionista de la nueva ronda. Esa estructura coloca a la antigua rival dentro del mismo sistema comercial y técnico que domina Nvidia.
Para Groq, el acuerdo ofrece acceso a hardware, arquitectura operativa y capital para acelerar el despliegue. Para Nvidia, añade otro operador que compra y ofrece su infraestructura al mismo tiempo que dispone de acceso a la tecnología de las LPU mediante la licencia. La nueva valuación no mide, por tanto, a la misma fabricante de chips de septiembre de 2025, pero sí fija el primer precio público conocido para la apuesta que quedó después del acuerdo.
Groq dispone ahora de una meta verificable: llevar su capacidad a más de 200 MW en 2027 y convertirla en cargas reales de entrenamiento e inferencia. El objetivo de la ronda es financiar esa expansión; sus términos anunciados asignan una valuación de $3,500 millones al nuevo modelo de negocio.