TL;DR:
- Una coalición de 12 estados, liderada por California, demandó ante una corte federal para bloquear la compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance.
- La demanda alega que la fusión, de 110.000 millones de dólares, dejaría a la empresa combinada con cerca del 27% del cine en salas y del cable básico en Estados Unidos.
- El Departamento de Justicia ya había aprobado el acuerdo en junio, y los estados piden frenarlo o retrasarlo con una posible orden de restricción.
Una coalición de 12 fiscales generales, encabezada por el fiscal de California, Rob Bonta, presentó este lunes 13 de julio de 2026 una demanda para bloquear la compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance, una operación valorada en 110.000 millones de dólares. La demanda, presentada ante una corte federal en California, sostiene que la mayor fusión en la historia de Hollywood eliminaría la competencia entre dos de los cinco grandes estudios de cine y dos de los cinco mayores dueños de canales de cable básico, con el riesgo de subir precios y recortar la oferta para el público. Los estados pidieron a las empresas no cerrar el acuerdo hasta que termine el proceso judicial y, de no aceptarlo, adelantaron que solicitarán una orden de restricción temporal.
Los tres mercados que la demanda pone en la mira
Los fiscales no impugnan el negocio de streaming, donde el Departamento de Justicia vio hace unas semanas un motivo para dejar pasar el acuerdo. El caso se concentra en el cine en salas y en el cable, donde la concentración es más alta. La demanda, amparada en la Sección 7 de la Ley Clayton (que prohíbe las fusiones que reduzcan de forma sustancial la competencia), identifica tres mercados:
- En la distribución de estrenos amplios en salas, Paramount y Warner Bros. figuran entre los cinco grandes y juntos rondarían el 27% del mercado. Tras la fusión, solo tres distribuidores controlarían el 75% de esas películas, y cuatro (las dos empresas, Disney, Universal y Sony) llegarían al 86%.
- En los grandes taquillazos, es decir, las películas más esperadas y de mayor presupuesto, la empresa combinada superaría el 30%, y cuatro distribuidores concentrarían más del 90%.
- En la licencia de canales de cable básico, Warner Bros. es el segundo jugador del mercado y Paramount el tercero; sumados alcanzarían un 27% de la distribución de canales a operadores de cable y satélite.
En conjunto, según los fiscales, la nueva compañía controlaría cerca de un tercio de las películas que llegan a las salas y cerca de un tercio de la programación de cable básico en Estados Unidos. Bonta enmarcó la demanda como una defensa de la libre competencia frente a lo que llamó mercados amañados.
"La fusión ilegal de estos dos colosos del entretenimiento traería precios más altos, menor calidad y menos contenido para el cine y la televisión, y perjudicaría a las salas de cine, a los distribuidores de cable básico y, en última instancia, al público en cada sofá y en cada butaca de cine de Estados Unidos", declaró el fiscal Rob Bonta.
A California se sumaron los fiscales de Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington, en su mayoría estados con fiscales demócratas.
El Departamento de Justicia ya había aprobado el acuerdo en junio
En junio de 2026, la División Antimonopolio del Departamento de Justicia, bajo el gobierno de Donald Trump, aprobó la compra sin imponer condiciones ni exigir ventas de activos. Concluyó que no era probable que la operación perjudicara a la competencia o a los consumidores, y que crearía un rival más sólido frente a Netflix, Disney y Amazon. La demanda de los estados choca de frente con esa lectura.
No es la primera vez que los fiscales estatales retoman un caso que los reguladores federales dejaron pasar. Este año, más de dos docenas de fiscales de ambos partidos mantuvieron viva una demanda antimonopolio contra Live Nation y Ticketmaster después de que el gobierno pactara con la empresa, y un jurado les dio la razón. Otra coalición estatal frenó en tribunales la fusión de Nexstar y Tegna, pese al visto bueno del gobierno federal. La senadora demócrata Elizabeth Warren, crítica del acuerdo desde el inicio, ya había pedido a los fiscales estatales bloquearlo tras la aprobación federal.
Qué cambia para el cine, el cable y el streaming
La fusión reuniría bajo un mismo techo a Paramount Pictures y Warner Bros., dos estudios con más de un siglo de historia, además de una de las mayores carteras de canales de televisión: CBS, MTV y Nickelodeon por el lado de Paramount, y CNN, HBO, Cartoon Network y HGTV por el de Warner. También integraría sus plataformas de streaming: en marzo, las compañías anunciaron que Paramount+ y HBO Max se fusionarían en un solo servicio una vez cerrado el acuerdo.
Paramount defiende que el acuerdo es procompetitivo y que el estudio combinado estrenaría 30 películas al año. Su director ejecutivo, David Ellison, había fijado el cierre para septiembre; los accionistas de Warner Bros. lo aprobaron en abril y Netflix se retiró de la puja en febrero. Bajo los términos pactados, Paramount paga 31 dólares en efectivo por cada acción de Warner Bros. Discovery. La demanda amenaza ese calendario: según Axios, retrasar el cierre podría costarle a la compañía cientos de millones de dólares.
Para la audiencia hispanohablante, el caso tiene un matiz importante. La demanda se refiere a mercados de Estados Unidos, sus salas de cine y su cable, así que no regula de forma directa lo que ocurre en América Latina o España. Pero la operación que busca frenar remodelaría los estudios y las plataformas que millones de hogares de la región ya usan, como HBO Max y Paramount+. Y no es el único frente abierto: la Comisión Europea y la autoridad de competencia del Reino Unido tienen sus propias revisiones en marcha.
Por ahora, ni Paramount ni Warner Bros. respondieron públicamente a la demanda. El acuerdo sigue en pie y con el aval del gobierno federal, pero la coalición de estados ya movió la primera ficha para llevarlo a juicio y, si las empresas insisten en cerrar, pedirá a un juez que lo detenga mientras el caso avanza. La pelea que Washington daba por resuelta apenas empieza en las cortes.