TL;DR:
- El valor conjunto de las 50 mayores tenedoras cotizadas de bitcoin cayó de unos 150,000 millones de dólares en julio de 2025 a cerca de 67,000 millones, según un análisis del Financial Times.
- De esas 50 empresas, 43 cotizan por debajo del precio que tenían antes de anunciar su estrategia de tesorería y 35 perdieron al menos la mitad de su valor.
- En julio de 2026 el grupo vendió unos 2,500 bitcoin más de los que compró, su primer mes como vendedor neto desde que arrancó la tendencia.
Las 50 empresas cotizadas que más bitcoin guardan en su balance valen hoy en conjunto unos 67,000 millones de dólares, frente a unos 150,000 millones en julio de 2025, según un análisis del Financial Times reseñado el 27 de agosto de 2026 por The Crypto Times y Crypto Briefing. El diario dejó fuera de la muestra a los exchanges, a las mineras y a las compañías que guardan bitcoin como parte de su operación normal. Strategy, la antigua MicroStrategy, explica casi toda esa caída, con unos 79,000 millones menos de capitalización desde su máximo. Y en julio de 2026 ese grupo de 50 vendió más bitcoin del que compró, la primera vez desde que la estrategia se popularizó.
La prima sobre sus bitcoin era lo que hacía funcionar el modelo
En el sector estas compañías se llaman digital asset treasuries, o DAT: empresas cotizadas cuyo negocio principal es comprar y guardar criptomonedas para que sus accionistas obtengan exposición indirecta al activo. Todo dependía de una sola cifra, el mNAV, que compara el valor en bolsa de la empresa con el de las monedas que tiene guardadas.
Mientras ese múltiplo se mantuvo por encima de 1, la mecánica se alimentaba sola. La empresa emitía acciones o deuda por encima del valor de sus bitcoin, usaba el dinero para comprar más y cada acción quedaba respaldada por más criptomoneda, lo que justificaba la siguiente emisión. Cuando el múltiplo cae por debajo de 1, la misma operación diluye a los accionistas en lugar de beneficiarlos y la vía de financiamiento se cierra.
La comparación entre los tres cortes de fecha que maneja el análisis muestra dónde se concentró el desplome.
| Corte de fecha | Capitalización conjunta (millones de dólares) | Caída desde julio de 2025 (millones de dólares) |
|---|---|---|
| Julio de 2025 | Unos 150,000 | Punto de partida |
| Agosto de 2025 | Unos 124,000 | Unos 26,000 |
| Agosto de 2026 | Unos 67,000 | Unos 83,000 |
l diario habla de más de 80,000 millones de dólares evaporados en trece meses. La resta directa entre julio de 2025 y agosto de 2026 da unos 83,000 millones, y solo en los últimos doce meses la caída ronda los 57,000 millones.
Strategy vende bitcoin para pagar dividendos e intereses
La empresa de Michael Saylor sigue siendo la mayor tenedora corporativa, con más de 840,000 bitcoin, pero cambió de papel. Entre finales de junio y mediados de agosto de 2026 vendió cerca de 7,000 bitcoin por unos 430 millones de dólares, según los reportes regulatorios citados por The Crypto Times. El dinero no se reinvirtió en criptomoneda, sino que financió dividendos de acciones preferentes, pagos de intereses y recompras de STRC, un instrumento con valor nominal de 100 dólares y un dividendo anualizado de 12%.
Saylor aclaró este mes que su consigna de nunca vender bitcoin se refería a su patrimonio personal y no a la operación de la empresa cotizada, y sostuvo que Strategy espera seguir siendo compradora neta en el largo plazo. La compañía llama a ese esquema Digital Credit Capital Framework y admite ventas selectivas para cubrir dividendos, intereses y recompras de acciones.

Las imitadoras más pequeñas tomaron caminos distintos. Unas liquidaron monedas para bajar deuda, otras usaron lo obtenido para recomprar sus propias acciones y algunas abandonaron la estrategia y volvieron a su negocio original. El retroceso tampoco se limita a bitcoin. Bitmine Immersion Technologies, la mayor tenedora corporativa de ether, acumula una caída cercana a 85% desde su máximo de julio de 2025 y reportó una pérdida neta de 9,100 millones de dólares en los nueve meses cerrados el 31 de mayo.
El rebote de bitcoin no devolvió las primas perdidas
Bitcoin se movía alrededor de 79,100 dólares la mañana del 28 de agosto de 2026, según el registro diario de Fortune, después de tocar máximos de tres meses. Aun así, cotiza cerca de 30% por debajo de hace un año y muy lejos del récord cercano a 126,000 dólares que marcó en octubre de 2025. El repunte de la última semana coincidió con el anuncio del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, de duplicar las recompras de bonos de largo plazo, de 2,000 a al menos 4,000 millones de dólares por operación a partir del 9 de septiembre.
Las acciones de las tesorerías subieron con ese rebote, pero siguen muy por debajo de sus valuaciones anteriores. Los ETF de bitcoin al contado, disponibles en Estados Unidos desde enero de 2024, ya ofrecen exposición directa y barata al activo sin la dilución ni la prima que cargan estas acciones, así que el argumento original de comprarlas para acceder al bitcoin dejó de sostenerse.
Los analistas consultados por el Financial Times no coinciden en el diagnóstico. Adam Morgan McCarthy, de la firma de análisis LO: TECH, dijo al diario que el modelo estaba condenado desde el principio y que no espera nuevos vehículos de este tipo en el corto plazo. Eric Benoist, del banco francés Natixis, describió la fase actual como una racionalización del mercado y no como un colapso del sector.
Todavía hay empresas dispuestas a intentarlo. El 27 de agosto, Alpha Modus, una compañía del Nasdaq sin ingresos, con déficit patrimonial y una advertencia sobre su capacidad de seguir operando, acordó recibir 3,170 bitcoin valuados en unos 225 millones de dólares a cambio de 51.62 millones de acciones Clase A, más de diez veces las que tenía en circulación, para apuntalar su balance ante el incumplimiento de los requisitos de listado. Su acción cayó cerca de 25% ese mismo día, hasta 2.84 dólares.
Para los más de 200 emisores cotizados que adoptaron el modelo en distintas jurisdicciones, la pérdida de la prima cerró la vía de financiamiento que sostenía su crecimiento. El golpe pega más fuerte en los que no tienen un negocio operativo al que volver.