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La física del MIT que escucha los ecos de los agujeros negros para entender el origen de las galaxias

La astrofísica Erin Kara, del MIT, usa ecos de rayos X para mapear agujeros negros y rastrear el origen de las galaxias.

por Patricia Rodriguez
La física del MIT que escucha los ecos de los agujeros negros para entender el origen de las galaxias

TL;DR:

  • Erin Kara, profesora asociada del MIT con tenure reciente, mapea agujeros negros supermasivos usando reverberación de rayos X, una técnica que actúa como sonar cósmico.
  • Su trabajo conecta la física extrema de estos objetos con la formación de galaxias, incluyendo la Vía Láctea y la existencia de nuestro sol.
  • Desde las misiones XRISM y NICER hasta el proyecto con el que convirtió ecos de rayos X en sonido audible, Kara explora los objetos más densos del universo con herramientas que hace apenas 20 años no existían.

Los agujeros negros no son huecos vacíos. Son todo lo contrario: los objetos más densos del universo, concentraciones de materia tan extremas que tuercen el espacio y el tiempo a su alrededor, arrastrando gas y polvo hasta generar enormes discos giratorios que se consumen antes de cruzar el punto de no retorno. No están quietos, tampoco silenciosos. Y son bastante más dinámicos de lo que los astrónomos pensaban.

"Antes no teníamos ojos en los sistemas todo el tiempo. Ahora vemos que pueden encenderse y apagarse a ritmos mucho más rápidos de lo que creíamos. Vemos cosas que se acercan a los agujeros negros más rápido de lo que pensábamos, quizás por estrellas que orbitan a gran velocidad y quedan atrapadas en el disco de acreción", dijo **Erin Kara**, profesora asociada de Física en el MIT.

Kara lleva más de una década escuchando esos cambios —en el sentido más literal del término. Desde el Instituto Kavli de Astrofísica e Investigación Espacial del MIT, analiza los ecos de los rayos X que rebotan desde la corona de un agujero negro hasta su disco de acreción. Es reverberación cósmica, como el sonar que usaría un submarino para mapear el fondo del océano. Solo que el océano tiene miles de millones de años luz de profundidad.

Kara acaba de obtener tenure en el MIT. Su objetivo va más allá de describir agujeros negros: quiere entender qué papel juegan en la formación de galaxias como la Vía Láctea —y, de paso, en por qué nuestro sol está donde está.

De estudiante de medicina a confirmadora de cuásares

La historia empieza en 2008, en el Barnard College de la Universidad de Columbia. Kara había entrado a una ruta premédica siguiendo los pasos de su familia —madre enfermera, padre médico— pero una clase introductoria de física cambió el plan.

"La física siempre fue la clase que explicaba las cosas desde el nivel más fundamental. Y pensé: esto es genial. Tengo que seguir con esto."

Su profesora, la astrónoma Reshmi Mukherjee, la invitó a trabajar como asistente de verano. La misión: analizar datos del recién lanzado Telescopio Espacial Fermi de Rayos Gamma, que había comenzado a operar ese junio con el propósito de rastrear fuentes de rayos gamma por todo el cielo. Mukherjee le asignó dos señales no identificadas. Kara las analizó y confirmó que ambas eran cuásares —un tipo de agujero negro supermasivo extremadamente activo que era una rareza en las observaciones de aquella época.

"Fue un descubrimiento pequeño, pero se sintió increíble. Y eso es lo que amo de la astronomía: hay tantas preguntas sin respuesta que incluso al inicio de tu carrera puedes hacer una contribución", dijo Kara.

Ya no hubo marcha atrás. Cambió de carrera y dejó la medicina.

a black sky filled with lots of stars
Photo by NASA Hubble Space Telescope / Unsplash

El reverb del cosmos: mapear lo que no se puede ver

Para el doctorado en Cambridge, Kara llegó en el momento exacto. En 2009, su asesor Andy Fabian y su equipo revisaban datos de archivo de un telescopio de rayos X y notaron algo extraño: retrasos en las señales que provenían de los alrededores de un agujero negro. Los interpretaron como ecos, o reverberaciones. Primera evidencia del fenómeno alrededor de un agujero negro.

La explicación: los rayos X generados por la corona del agujero negro —la aureola de radiación de alta energía que lo rodea— rebotaban en el disco de acreción. El retraso entre la emisión y el rebote era medible. Y eso significaba que, analizando esas diferencias de tiempo, era posible mapear la geometría de las regiones más extremas del universo.

"Solo habían encontrado estos ecos en un agujero negro. Pero el archivo estaba lleno de datos de señales de reverberación que nadie había analizado de esa manera. Así que tuve todo un doctorado para jugar con ese archivo, y se sintió muy guiado por el descubrimiento", explicó Kara.

Desde entonces, la reverberación de rayos X se convirtió en su herramienta central y en su contribución más duradera a la astrofísica.

El satélite que se desintegró antes de tiempo

Después del doctorado, Kara llegó a la Universidad de Maryland y al Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA. Tenía previsto trabajar con Hitomi, una misión japonesa para detectar rayos X lejanos. A los 40 días del lanzamiento, el control de la sonda se perdió: empezó a girar sin control y se desintegró en órbita.

Pero antes de colapsar, Hitomi envió una sola observación limpia.

"Obtuvo una observación muy buena, diferente a cualquier espectro que hubiéramos visto antes", recordó Kara.

Esa observación confirmó que el microcalorímetro desarrollado en la NASA —el detector a bordo— funcionaba a la perfección. Esa tecnología vive hoy en el sucesor de Hitomi: la Misión de Imagen y Espectroscopía de Rayos X (XRISM), lanzada en 2023. Kara lidera hoy un grupo científico en XRISM para el análisis de señales de agujeros negros supermasivos.

Con la caída de Hitomi, tuvo que pivotar. Se integró a un grupo de Goddard que preparaba otro telescopio: el Explorador de la Composición Interior de Estrellas de Neutrones (NICER), desarrollado y construido por investigadores del MIT. En 2017, NICER fue lanzado y anclado a la Estación Espacial Internacional, donde mide el tiempo de llegada de rayos X desde las profundidades del espacio.

Con NICER llegó un campo de trabajo nuevo: los eventos de disrupción de marea —instancias en las que un agujero negro destroza una estrella cercana—, que Kara ha incorporado como área central de su investigación, junto con las erupciones cuasiperiódicas y los destellos de agujeros negros galácticos.

Cuando un agujero negro tuvo sonido

En 2022, Kara se permitió un experimento distinto. Junto con educadores y antropólogos musicales del MIT, convirtió los ecos de rayos X de un agujero negro en sonido audible. Kara —que canta y toca el violín— quería saber cómo "sonaría" la energía cósmica. El resultado fue, en sus propias palabras, de otro mundo.

El ejercicio no es solo una curiosidad artística: ilustra con precisión el método que ha construido a lo largo de su carrera. Detectar diferencias de tiempo en señales, leer sus patrones, extraer de esas variaciones la forma y dinámica de los objetos más extremos del universo.

"Nuestro sol es una de esas estrellas"

Kara llegó al MIT como profesora junior en 2019. Hoy trabaja con XRISM y NICER, y ya tiene en la mira los próximos observatorios: ULTRASAT, que escaneará continuamente el cielo ultravioleta en busca de fuentes calientes, y LISA, el primer detector espacial de ondas gravitacionales de baja frecuencia, diseñado para captar señales de pares de agujeros negros en órbitas extremadamente asimétricas.

Pero lo que mueve todo su trabajo es una pregunta más profunda que cualquier instrumento.

"Por razones que aún no entendemos del todo, la distribución de estrellas, gas y polvo en una galaxia está dictada en parte por el agujero negro supermasivo en su centro. Nuestro sol es una de esas estrellas. Todo está interconectado. Y desenredar algo de eso es lo que me motiva", afirmó Kara.

Los agujeros negros supermasivos son los motores silenciosos de la historia cósmica. Entender cómo funcionan es, también, empezar a entender por qué estamos aquí.

Fuente: 1

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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