Kalshi negocia una ronda que la valuaría en 40 mil millones de dólares y amplía su ventaja sobre Polymarket
Kalshi busca capital a una valuación de 40 mil millones de dólares, casi el doble de su ronda de mayo.
TL;DR:
- Kalshi está en pláticas para levantar capital a una valuación cercana a los 40 mil millones de dólares, según el Financial Times.
- La cifra casi duplica los 22 mil millones de su ronda de mayo y supera con holgura los 15 mil millones que, según reportes, busca Polymarket.
- El acuerdo podría cerrarse en el tercer trimestre de 2026, aunque Kalshi no lo ha confirmado y la industria acumula varias demandas.
Kalshi está en pláticas para levantar una nueva ronda de capital que valuaría a la plataforma de mercados de predicción en cerca de 40 mil millones de dólares, casi el doble de los 22 mil millones que alcanzó en su ronda de mayo pasado. Lo reportó el Financial Times, que citó a personas familiarizadas con las negociaciones. El acuerdo podría cerrarse tan pronto como el tercer trimestre de 2026 y, de concretarse, ampliaría la ventaja de Kalshi sobre Polymarket, su rival más cercano, que según reportes busca financiamiento a una valuación de 15 mil millones. La compañía no confirmó las conversaciones.
Detrás del titular hay una señal más grande: los mercados de predicción dejaron de ser un nicho a medio camino entre las cripto y las apuestas para colarse en las grandes ligas de las finanzas. La valuación de Kalshi es el termómetro más claro de ese cambio.
De 5 mil a 40 mil millones: el salto que mueve la historia
El recorrido de la valuación es la mejor radiografía del apetito que despierta la empresa:
- Inicios de 2025: alrededor de 5 mil millones de dólares.
- Diciembre de 2025: cerca de 11 mil millones.
- Mayo de 2026: 22 mil millones, en una ronda de mil millones de dólares.
- Objetivo reportado en 2026: unos 40 mil millones.
La ronda de mayo no atrajo a inversionistas cualquiera. Entró dinero de Coatue Management, Sequoia Capital, Andreessen Horowitz y Morgan Stanley, una alineación que mezcla capital de riesgo de primer nivel con la banca de inversión tradicional. Esos nombres son hecho confirmado. Los 40 mil millones, por ahora, siguen siendo un objetivo en negociación que Kalshi no ha validado.
Qué hay detrás del crecimiento: 17 mil millones en volumen y los contratos deportivos
El número que explica la euforia no es la valuación, sino lo que pasa dentro de la plataforma. Kalshi movió más de 17 mil millones de dólares en volumen de operaciones durante mayo de 2026, frente a menos de 5 mil millones en el mismo mes del año anterior. Más del triple en doce meses.
¿Qué están negociando los usuarios? Cada vez más, deporte. Los contratos deportivos ya representan cerca del 65% de toda la actividad, y la empresa reporta una adopción fuerte de contratos de varias patas que funcionan parecido a las apuestas combinadas de las casas tradicionales. Kalshi saltó a la conversación nacional en Estados Unidos cuando sus mercados anticiparon la victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024. De ahí en adelante, el catálogo se abrió: hoy se puede operar sobre clima, indicadores económicos, desempeño de la bolsa y resultados deportivos, entre otros eventos del mundo real.
Kalshi y Polymarket juegan con reglas distintas
Aunque suelen mencionarse juntas, las dos plataformas dominantes del sector no son iguales por dentro. Kalshi opera como una bolsa regulada a nivel federal en Estados Unidos, supervisada por la CFTC, una condición que le abrió la puerta al dinero institucional y a inversionistas de perfil tradicional. Polymarket, en cambio, corre sobre infraestructura blockchain y liquida en criptomonedas, lo que la volvió popular entre los traders cripto y muy seguida durante los ciclos electorales.
Esa madurez financiera empuja otra conversación: la salida a bolsa. Este miércoles 24 de junio, el director ejecutivo Tarek Mansour reconoció que la compañía contempla una eventual oferta pública inicial, aunque no antes de 2027.
"Una compañía con nuestro perfil financiero y el ritmo de crecimiento que estamos viendo, ese tipo de conversación tiene que darse. La gente empieza a hacerse esa pregunta. Y básicamente lo estamos pensando, pero obviamente todavía no tenemos una respuesta." — Tarek Mansour, director ejecutivo de Kalshi, en entrevista con CNBC.
Mansour no prometió una fecha. Dejó claro que la pregunta ya está sobre la mesa, que es justo lo que ocurre cuando una empresa privada crece a este ritmo.
La otra cara: una ola de demandas que aún no se resuelve
No todo es viento a favor. Mientras los inversionistas hacen fila, los tribunales todavía discuten qué es exactamente Kalshi. Su expansión acumula frentes legales abiertos:
- CME Group demandó la semana pasada a la CFTC, al cuestionar que el regulador haya aprobado los contratos de futuros perpetuos ligados a cripto de Kalshi, que —argumenta— compiten de frente con su propio negocio de derivados.
- El fiscal general de Kentucky, Russell Coleman, presentó demandas contra Kalshi y Polymarket por considerar que ciertos productos operan como apuestas sin licencia bajo la ley estatal.
- Arizona presentó cargos penales este año alegando que la empresa operaba un negocio de apuestas sin licencia.
- Un juez de Massachusetts bloqueó a Kalshi para ofrecer mercados deportivos dentro del estado.
El choque de fondo es de definición. Kalshi estructura su oferta como contratos de eventos regulados bajo marcos de derivados, lo que le permite presentarse como un mercado financiero y no como una casa de apuestas. Sus críticos insisten en que varios de esos contratos, en la práctica, se parecen demasiado a apostar. Quienes la defienden responden que los mercados de predicción aportan información y pronósticos valiosos. El debate sigue sin árbitro definitivo.
Por ahora, el dinero ya tomó partido: una valuación de 40 mil millones diría que los inversionistas creen que los mercados de predicción dejaron de ser una curiosidad para volverse una pieza del sistema financiero. Pero esa apuesta convive con un detalle incómodo. Mientras los fondos calculan cuánto vale Kalshi, los tribunales todavía no terminan de decidir qué es. Y de esa respuesta depende buena parte de lo que viene.