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Dos investigadores clave de Gemini dejan Google por Anthropic: la fuga de talento de IA se acelera

Adler y Pritzel, piezas clave de Gemini, se van a Anthropic. La presión sobre Google en IA crece.

por Ana Ambriz
Dos investigadores clave de Gemini dejan Google por Anthropic: la fuga de talento de IA se acelera
Photo by BoliviaInteligente / Unsplash

TL;DR:

  • Jonas Adler y Alexander Pritzel, vistos dentro de Google como piezas clave de Gemini, planean irse a Anthropic, según Bloomberg.
  • Sus salidas siguen a las del Nobel John Jumper (también a Anthropic) y Noam Shazeer (a OpenAI); Alphabet cayó cerca de 6% el lunes tras el anuncio de Jumper.
  • Anthropic, valuada en unos 965,000 millones de dólares y cerca de una posible salida a bolsa, atrae talento con la promesa de capital previo al IPO.

Google está por perder a dos de sus investigadores más valiosos en inteligencia artificial. Jonas Adler y Alexander Pritzel, considerados dentro de la empresa como piezas clave del modelo Gemini, planean dejar Alphabet para sumarse a Anthropic, la creadora de Claude, según informó Bloomberg este miércoles 24 de junio citando a personas con conocimiento del asunto que pidieron anonimato porque la información no es pública. Adler trabajaba en los proyectos de codificación con IA de la compañía; Pritzel, en el entrenamiento de los sistemas. No es un caso aislado: sus salidas se suman a una racha de fugas de alto perfil que pone en duda la capacidad de Google para retener talento justo cuando la guerra por los mejores cerebros de la IA se vuelve feroz.

Adler en código, Pritzel en entrenamiento: qué pierde Google

Ninguno de los dos investigadores respondió a las solicitudes de comentarios, y por ahora se desconocen tanto sus motivos como la fecha exacta de su incorporación. Lo que sí está claro es el peso de lo que se va. Adler ocupaba un rol de liderazgo en las herramientas de código con IA, un frente caliente donde Anthropic ya pisa fuerte con Claude Code. Pritzel venía de los equipos que entrenan los modelos desde su base, la etapa más sensible del desarrollo.

El movimiento no llega solo. La semana pasada, Noam Shazeer —uno de los inventores de la arquitectura Transformer que hizo posible esta ola de IA— salió rumbo a OpenAI. Y el viernes 19 de junio, el Nobel de Química John Jumper, figura central de Google DeepMind por su trabajo en AlphaFold, anunció que también se iba a Anthropic. Las acciones de Alphabet cayeron cerca de 6% el lunes siguiente.

A esa lista se sumó otro nombre. El investigador Arthur Conmy, especialista en interpretabilidad y seguridad en DeepMind, confirmó públicamente en X que se incorporaba a Anthropic para trabajar en la alineación de los próximos modelos durante su entrenamiento, según recogió Bloomberg. Conmy había contribuido a Gemini 2.5 y a los proyectos de código de la casa.

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Photo by Testalize.me / Unsplash

El imán no es solo el sueldo: es el capital previo a la bolsa

Detrás del éxodo hay un cálculo financiero difícil de igualar incluso para una empresa del tamaño de Google. Tanto Anthropic como OpenAI están cerca de salir a bolsa, y entrar antes de un IPO ofrece a investigadores ya bien pagados la posibilidad de un premio económico irrepetible.

El tamaño de ese premio quedó claro hace poco. Anthropic cerró su ronda Serie H con una valuación cercana a los 965,000 millones de dólares (post-money), lo que la coloca entre las compañías privadas más valiosas del mundo. En esa misma ronda, la empresa reportó ingresos con tasa anualizada (run-rate) por encima de los 47,000 millones de dólares. Para alguien que cobra parte de su paga en acciones, el momento de entrar pesa tanto como el puesto.

Anthropic no esconde su apetito por gente de Google: viene contratando talento de DeepMind de forma sostenida mientras expande su negocio más allá del chatbot, hacia áreas como las ciencias de la vida y la salud, justo el terreno donde Google invirtió durante años.

Google lo llama rotación normal; el mercado reacciona distinto

La dirección de Google insiste en que la rotación de personal es parte del juego en la industria y subraya que su equipo de investigación sigue siendo el más grande del sector por número de personas. Es un argumento razonable: una empresa de su escala pierde y gana gente todo el tiempo.

Wall Street, en cambio, no lo está leyendo con la misma calma. Tras la caída del lunes por la salida de Jumper, las acciones de Alphabet borraron sus ganancias de la jornada y cotizaban a la baja el miércoles, en señal de que los inversionistas empiezan a ponerle precio a cada nombre que se va.

Conviene marcar la línea entre lo confirmado y lo que no lo está. Que Adler y Pritzel se van se sostiene en fuentes anónimas citadas por Bloomberg, no en un anuncio oficial de ninguna de las dos empresas. Conmy sí confirmó su propio cambio. Lo que nadie ha confirmado es si estas salidas moverán el calendario de Gemini o qué proyectos concretos tomarán los investigadores dentro de Anthropic. Por ahora, el daño real se mide en percepción, no en una hoja de ruta alterada.

El patrón, eso sí, ya es imposible de ignorar: cuatro figuras de primer nivel salieron de Google en cuestión de días, varias desde sus equipos de Londres, y tres de ellas hacia Anthropic. Mientras las startups de IA mantengan abierta la puerta del capital previo a la bolsa, la pelea por el talento seguirá siendo el frente más caro —y más revelador— de toda la carrera por la inteligencia artificial.

Fuentes: 1, 2, 3

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