Las visitas a urgencias de pacientes nacidos fuera de Estados Unidos cayeron más de 20% tras el refuerzo de operativos migratorios de ICE en el condado de Los Ángeles en junio de 2025, según un estudio de USC. El descenso corresponde a las primeras cuatro semanas y se calculó frente al cambio entre pacientes nacidos en el país. Entre los pacientes nacidos en el exterior que sí acudieron, aumentó la proporción que fue hospitalizada.
El estudio observacional retrospectivo, publicado el 5 de octubre de 2026 en JAMA Network Open, abarcó registros de adultos del 6 de junio de 2024 al 15 de octubre de 2025.
Incluyó Los Angeles General Medical Center, Harbor-UCLA Medical Center y Olive View-UCLA Medical Center, según el comunicado de USC reproducido por News-Medical. Los tres hospitales atienden a comunidades inmigrantes.
El análisis comparó los cambios en ambos grupos antes y después del 5 de junio de 2025. Para octubre de 2025, la diferencia en visitas se había reducido a alrededor de 10%, según USC.
El aumento de hospitalizaciones mide una proporción
Frente al cambio en el grupo nacido en Estados Unidos, las tasas de ingreso aumentaron 4.8 puntos porcentuales entre pacientes nacidos en México, 5.1 puntos entre los nacidos en Centroamérica o Sudamérica y 2.5 puntos entre los nacidos en Asia.
Las cifras abarcan todo el periodo posterior al 5 de junio y miden el cambio en la proporción de visitas que terminaron en hospitalización.
Los autores consideran el patrón compatible con atención postergada o menos consultas no urgentes. La gravedad de cada episodio quedó fuera del análisis, por lo que la tasa de ingresos funciona como una señal indirecta.
USC advierte que aplazar la atención puede agravar los problemas de salud y elevar los costos para pacientes y hospitales.
El país de nacimiento no define el estatus migratorio
En un comentario publicado junto al estudio, Esmeralda Melgoza, del Departamento de Medicina de Emergencias de Stanford, recuerda que la población nacida fuera de Estados Unidos incluye ciudadanos naturalizados, residentes permanentes, titulares de visas temporales y personas sin documentación migratoria.
Melgoza señala que el análisis de USC no separó los resultados por estatus migratorio. Por eso, las cifras describen diferencias entre grupos de origen y no una medición específica de personas indocumentadas. La asociación observada tampoco establece el motivo por el que cada paciente dejó de acudir.
La investigadora explica que recoger ese estatus exige proteger la confidencialidad, pues divulgarlo puede perjudicar a pacientes y familias. Para evaluar el acceso a urgencias, plantea considerar las condiciones políticas, económicas y sociales que influyen en sentirse seguro al buscar atención.
Jim Mangia, presidente de St. John's Community Health, dijo a Los Angeles Times que las ausencias a consulta aumentaron con nuevos operativos.