Pensilvania superó los 1,000 casos de sarampión en 2026. El tablero de su Departamento de Salud, actualizado el 5 de octubre, registra 1,004 casos confirmados, 198 hospitalizaciones y cinco muertes asociadas a la enfermedad. El avance coincide con una declaración de emergencia en el vecino estado de Nueva York para ampliar la vacunación y las pruebas diagnósticas.
Los casos se han registrado en 39 condados de Pensilvania. Lancaster concentra 391, según los datos estatales recogidos por The Philadelphia Inquirer: aproximadamente el 38.9% del total anual, calculado sobre los 1,004 casos confirmados.
La distinción entre el año completo y el brote en curso cambia la lectura del umbral. El tablero separa 12 casos entre enero y marzo y 992 desde abril. El Inquirer identifica estos últimos con el brote iniciado ese mes, por lo que el total anual es el que ya rebasó el millar.
Las brechas de vacunación dentro de un mismo condado
Chester, al oeste de Filadelfia, había registrado 84 casos al 5 de octubre, de acuerdo con el Inquirer. Su cobertura de vacunación contra el sarampión entre alumnos de kindergarten se mantuvo en 94.5% en los ciclos 2024-2025 y 2025-2026, según el análisis de datos estatales que el mismo medio publicó en agosto.
Ese promedio reúne escuelas con niveles muy distintos de protección. En el ciclo 2025-2026, solo uno de cada cuatro alumnos de kindergarten de Windsor Christian Academy, en Downingtown, estaba vacunado. En Caln Elementary, en Thorndale, la cobertura cayó del 100% al 74% en un año, reportó ese análisis.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explican que pueden existir grupos sin vacunar incluso en estados con coberturas altas. Si el virus llega a esas comunidades, puede propagarse y provocar un brote. La protección comunitaria depende de alcanzar una cobertura superior al 95% en la comunidad, según la agencia.
La combinación de los datos escolares y los casos actuales permite ver por qué el riesgo exige mirar dentro de cada condado. Una cobertura promedio cercana a ese objetivo puede coexistir con aulas donde buena parte del alumnado sigue susceptible a la infección.
Nueva York amplía quién puede vacunar y ordenar pruebas
La gobernadora Kathy Hochul declaró el 5 de octubre una emergencia por desastre en todo Nueva York, mediante la orden ejecutiva 65. El documento estará vigente hasta el 4 de noviembre y cita 108 casos en el estado hasta el 3 de octubre. De ellos, 92 se habían registrado desde el 15 de julio en comunidades rurales con vacunación insuficiente de 18 condados.
La orden permite que paramédicos, determinados profesionales de emergencias médicas y parteras administren la vacuna contra sarampión, paperas y rubéola, conocida como MMR, bajo las condiciones establecidas. También autoriza a farmacéuticos a vacunar a niños desde los dos años y a personal de enfermería registrado a ordenar la toma y el análisis de muestras para diagnosticar sarampión.
Todas las dosis de MMR deberán notificarse a los registros de inmunización correspondientes en un plazo de 72 horas. Para los adultos se suspende el requisito de consentimiento para ese registro. La vacunación conserva el requisito de consentimiento del paciente o de una persona legalmente autorizada.
El balance nacional tiene otro corte de datos
Los CDC registraban 3,887 casos confirmados en Estados Unidos hasta el 1 de octubre, en la actualización publicada el día 2. Ese balance es anterior al corte estatal del 5 de octubre. La agencia explica que los estados y el registro federal actualizan sus cifras con calendarios distintos.
La cobertura nacional de MMR entre alumnos de kindergarten bajó del 95.2% en el ciclo 2019-2020 al 92.4% en 2025-2026, según los CDC. La agencia sitúa la eficacia de dos dosis para prevenir el sarampión en el 97%.
La agencia estima que la cobertura del ciclo 2025-2026 dejó a unos 280,000 alumnos de kindergarten en riesgo de contraer sarampión en Estados Unidos.