El aeropuerto de Catania-Fontanarossa, el principal del este de Sicilia, seguirá sin despegues ni aterrizajes al menos hasta las 12:00 del lunes 28 de septiembre (hora local; las 04:00 en Ciudad de México) por la ceniza del Etna. La SAC, la empresa que opera la terminal, anunció el domingo por la noche la tercera prórroga desde el sábado, y el diario La Sicilia advierte que esa hora marca el fin de la suspensión comunicada, no la garantía de que cada vuelo posterior salga a tiempo.
Tres prórrogas en poco más de 24 horas
El primer aviso de la SAC, el sábado 26, fijaba el regreso de los vuelos para el mediodía del domingo. El domingo por la mañana lo movió a las 23:59 y, con el parte de las 20:00, lo empujó al mediodía del lunes. La causa sigue siendo la misma: el cierre del sector de espacio aéreo C1 alrededor del volcán, por la ceniza en la atmósfera y la dirección de los vientos. Al inicio de la emergencia también estuvo cerrado el sector B3.
El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) detectó una columna de ceniza de unos 4 kilómetros sobre el nivel del mar que avanzaba hacia el sur, en dirección a Catania, y emitió un aviso VONA en rojo, el nivel más alto para la aviación, según AeroTime. La restricción recae sobre el espacio aéreo, no sobre la decisión de cada aerolínea, porque la ceniza volcánica puede dañar los motores y otros sistemas del avión.
El cierre llegó por etapas. Primero, el organismo que coordina el flujo de vuelos en emergencias redujo los aterrizajes de 10 a 4 por hora; después, los detuvo por completo, reportó Sky TG24. En paralelo, una fuerte tormenta inundó zonas de Catania y obligó a desviar diez vuelos: cinco a Palermo, tres a Trapani y dos a Comiso.
Catania es el quinto aeropuerto de Italia por tráfico de pasajeros, según Reuters, y el Etna ya había complicado los viajes a Sicilia durante la temporada alta de este verano.
Quiénes se quedaron en tierra
Cada aerolínea resolvió a su manera. Brussels Airlines canceló el sábado su vuelo Catania-Bruselas, con unos 140 pasajeros afectados que no esperaban volver antes del 27 o el 28 de septiembre, y desvió otro servicio a Palermo para completar el trayecto en autobús. KM Malta Airlines canceló la ida y la vuelta entre Malta y Catania, y TUI fly Belgium también aterrizó en Palermo.
Los vuelos de larga distancia no se salvaron. Un avión de Delta Air Lines que venía de Nueva York terminó en Roma Fiumicino, mientras Aeroitalia pasó sus vuelos desde Roma al aeropuerto de Comiso, en el sureste de la isla.

Esa ruta alterna tiene su propio costo. Palermo, Trapani y Comiso se congestionaron con los aviones desviados de emergencia y miles de viajeros quedaron buscando cómo llegar o salir del este de Sicilia, según Euronews.
Reembolso y asistencia sí; la compensación, no siempre
La suspensión del aeropuerto y la cancelación de un vuelo son cosas distintas, y la segunda la confirma la aerolínea. Si el vuelo se cancela y aplica el reglamento europeo, el pasajero puede elegir entre el reembolso del boleto y un transporte alternativo, además de recibir asistencia: comida, bebida y, si hace falta, hotel y traslados, explica La Sicilia.
La compensación económica es otra historia. La autoridad italiana de aviación civil, ENAC, aclara que no corresponde cuando la aerolínea demuestra que la cancelación se debió a circunstancias extraordinarias que no podía evitar, una excepción que puede invocarse en una emergencia por ceniza volcánica. Perder la compensación no significa perder el reembolso, el vuelo alternativo ni la asistencia.
Boletos de 1,180 euros y un plan de contingencia que nadie firmó
El cierre ya salió del terreno logístico. La asociación Acli Terra denunció alzas anormales en los vuelos desde y hacia la isla, con casos extremos como un Verona-Palermo de alrededor de 1,180 euros, y pidió a las autoridades vigilar los precios, reportó Euronews.
Los sindicatos de transporte Filt Cgil, Fit Cisl y Uiltrasporti Sicilia describieron la situación como un caos total. Su queja de fondo es que no existe un plan de contingencia para las erupciones del Etna, un fenómeno que consideran estructural y no imprevisible, y que el personal de las aerolíneas y de tierra enfrenta el enojo de los pasajeros sin lineamientos claros. Por eso volvieron a pedirle a la Región de Sicilia un protocolo permanente.
La emisión de ceniza llevaba semanas, pero hasta el sábado el viento la había mantenido lejos del aeropuerto, recordó Sky TG24. Bastó un cambio de dirección para dejar sin vuelos a la puerta de entrada del este de Sicilia, y la próxima decisión depende del nuevo parte de la SAC, no del horario anunciado.