Hasbro presiona a actores infantiles de Peppa Pig para ceder sus voces a la IA y la industria explota
Hasbro presiona a actores de Peppa Pig para ceder sus voces a la IA. Más de 1,200 firmas respaldan la protesta.
TL;DR:
- La Asociación de Agentes de Jóvenes Artistas del Reino Unido publicó el 22 de junio de 2026 una carta abierta exigiendo que los contratos de menores estén completamente exentos de cláusulas de IA.
- Hasbro, dueño de Peppa Pig desde 2019, quiere poder clonar las voces de los niños actores de la serie para usarlas en cualquier activo comercial de la franquicia, sin nuevas grabaciones.
- La empresa reconoció la polémica pero no negó ser el estudio señalado; la carta ya supera las 1,200 firmas.
Hasbro está en el ojo del huracán. La empresa estadounidense dueña de Peppa Pig enfrenta una reacción generalizada de la industria del entretenimiento tras conocerse que sus contratos para actores infantiles de la serie incluyen cláusulas que ceden los derechos de voz a la inteligencia artificial para uso en todos los activos comerciales de la franquicia, de forma indefinida y sin que el niño deba regresar jamás al estudio a grabar.
El escándalo lo destapó la Agents of Young Performers Association (AYPA), la asociación británica de agentes de jóvenes artistas, con una carta abierta fechada el 22 de junio de 2026 y dirigida a estudios y productoras. La carta no menciona a Hasbro ni a Peppa Pig por su nombre, pero la descripción no deja margen de duda: "un gran estudio que posee la IP de una franquicia infantil internacional que produce una larga serie animada de televisión". Fue Deadline el medio que identificó a Hasbro como el estudio al que apunta la carta.
El consentimiento parental no basta — y la carta lo pone por escrito
El núcleo del argumento de la AYPA es jurídico y ético al mismo tiempo. El texto de la carta es directo:
"Los niños no pueden dar consentimiento legal plenamente informado y la aprobación de un padre o tutor nunca debe usarse como licencia general para capturar, clonar, entrenar o reutilizar la voz de un niño de manera indefinida."
La asociación va más lejos: "Cualquier acuerdo que involucre la voz de un niño debe estar completamente exento de todo uso de IA. Ningún niño debería tener su futura identidad profesional moldeada por un modelo de IA creado antes de que fuera lo suficientemente mayor para comprender sus consecuencias."
Cuando los agentes intentaron negociar la eliminación de esa cláusula, el estudio no cedió. La postura, según la AYPA, fue de take it or leave it: acéptalo o no firmes.
Hasbro responde sin negar nada
Hasbro compró Peppa Pig a Entertainment One en 2019. La serie —creada en el Reino Unido en 2004— es uno de los fenómenos de entretenimiento infantil más grandes del planeta, con una maquinaria de merchandising que abarca juguetes, aplicaciones, dispositivos y licencias en decenas de mercados, incluido el hispanohablante.
La lógica comercial detrás de la cláusula no es difícil de ver: si la empresa puede clonar la voz de un niño, no necesita convocarlo a nuevas sesiones cuando requiera material para un juguete interactivo, una campaña publicitaria o cualquier otro producto de la franquicia. La voz queda disponible para siempre, a costo cero.
En un comunicado entregado a Deadline, la empresa dijo estar "al tanto de la carta abierta que circula sobre las cláusulas de IA en los contratos de artistas infantiles" y que está "comprometida a abordar este tema de manera responsable y transparente". Lo notable: no negó ser el estudio al que señala la carta.
Más de 1,200 firmas y un frente que la industria no había cruzado antes
La carta ya supera las 1,200 firmas —con más de 1,100 verificadas— de actores, agentes, padres, directores de casting y profesionales del sector, principalmente con base en el Reino Unido, aunque con adhesiones desde otros países.
El caso llega en un momento de alta tensión por el uso de IA en el entretenimiento. El sindicato SAG-AFTRA sostuvo una huelga de 11 meses cuyo eje central fue exactamente la replicación de voces e imágenes mediante inteligencia artificial. En lo que va de 2026, la disputa no amainó: la voz e imagen de Stan Lee fue cedida a una empresa de IA, un actor de doblaje de Yu-Gi-Oh demandó a TikTok por videos que supuestamente replican su voz sin autorización, y el actor que interpreta a Mega Man se bajó del duodécimo juego de la saga porque Capcom se negó a firmar contratos con cláusulas que prohíben entrenar IA con las actuaciones de los actores.
Lo que distingue el caso Hasbro de todos esos antecedentes es una sola variable: la edad. Los actores infantiles no tienen capacidad jurídica para entender ni consentir que su voz alimente un modelo de IA que podrá explotarse comercialmente por tiempo indefinido. La pregunta que planta la AYPA es concreta — ¿puede un padre firmar eso en nombre de su hijo, para siempre? — y su respuesta es no.
Si la postura de Hasbro termina normalizándose, el impacto podría extenderse mucho más allá del Reino Unido. La industria del doblaje en español también trabaja con niños actores bajo esquemas contractuales similares, y lo que ocurra con Peppa Pig marcará con qué vara se mida lo que viene.