Francia y Reino Unido alistan su misión naval para el Estrecho de Ormuz tras el acuerdo EE. UU.-Irán
Macron dice que la misión naval franco-británica puede desplegarse en 2-3 días para reabrir el Estrecho de Ormuz.
TL;DR:
- Macron afirmó que los activos de la misión franco-británica ya están en posición y podrían operar en dos o tres días si todas las partes lo consienten.
- La operación, estrictamente defensiva, reúne dragaminas, fragatas y vigilancia aérea de cerca de una docena de países; Italia y Países Bajos aportan buques.
- El despliegue depende de la firma del acuerdo EE. UU.-Irán prevista para el viernes 19 de junio en Suiza y del visto bueno de Teherán, que antes rechazó cualquier presencia naval occidental.
El presidente francés Emmanuel Macron anunció este lunes 15 de junio que la misión militar conjunta de Francia y Reino Unido para reabrir el tránsito por el Estrecho de Ormuz ya está lista para desplegarse de inmediato. Los activos están en posición y la operación podría arrancar en dos o tres días si todas las partes dan su consentimiento, dijo el mandatario horas antes de recibir a Donald Trump en la cumbre del G7 en Evian, Francia. El anuncio llega tras el acuerdo entre Washington y Teherán para poner fin a casi cuatro meses de guerra, cuya firma está prevista para el viernes 19 de junio en Suiza.
"La reanudación del tráfico marítimo, sin restricciones ni peajes, es una condición esencial para la estabilidad regional y la economía global." — Emmanuel Macron, en un mensaje publicado en X
Macron, que copreside esta coalición con el primer ministro británico Keir Starmer desde una cumbre celebrada en París el 17 de abril, dejó claro que la prioridad es devolverle el movimiento a una de las arterias energéticas del planeta sin cobrar peaje por el paso.
Una docena de países, dragaminas y fragatas: así está armada la misión
No es un despliegue improvisado. Francia y Reino Unido llevan meses preparando una fuerza multinacional pensada para limpiar minas y escoltar buques comerciales, no para combatir. Según los planes confirmados por las marinas implicadas, la operación combina:
- Buques cazaminas y dragaminas, fragatas y medios de vigilancia aérea aportados por cerca de doce países.
- A Italia y Países Bajos entre los contribuyentes clave: Roma comprometió un grupo de cuatro buques —dos cazaminas, una escolta y una nave logística—, según detalló el jefe de la Armada italiana, Giuseppe Berutti Bergotto, a la cadena RAI.
- Cazaminas italianos como el ITS Crotone y el ITS Rimini, que ya cruzaron el Canal de Suez rumbo al mar Rojo, de acuerdo con USNI News.
- El RFA Lyme Bay de la Marina Real británica, reconvertido en nave nodriza para sistemas de minado autónomos no tripulados, además de cazas Typhoon y embarcaciones no tripuladas, según informó la BBC.
El grupo de ataque del portaaviones nuclear Charles de Gaulle opera en la zona desde principios de mayo. Reuters precisó, eso sí, que el portaaviones en sí no entraría directamente a operar dentro del estrecho. Y conviene subrayar un punto: la planificación de esta misión europea avanzó sin Estados Unidos a bordo.
El acuerdo EE. UU.-Irán que destrabó la reapertura de Ormuz
Todo esto se mueve por un giro diplomático. El domingo, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif —cuyo país medió entre las partes—, fue el primero en anunciar que Washington y Teherán habían cerrado un memorando de entendimiento para terminar las hostilidades. Trump lo confirmó poco después en Truth Social.
"Por la presente autorizo plenamente la apertura libre de peajes del Estrecho de Ormuz y, de manera simultánea, autorizo la retirada inmediata del bloqueo naval de Estados Unidos. Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!" — Donald Trump, en Truth Social
La letra chica matiza el entusiasmo. Aunque Trump habló de una retirada "inmediata", un funcionario estadounidense citado por CNN aclaró que la orden para levantar el bloqueo se ejecuta el viernes y queda condicionada a que el acuerdo se firme ese mismo día. El estrecho, por donde pasaba cerca del 20 % del petróleo y el gas natural licuado del mundo antes de que Irán lo cerrara al estallar la guerra el 28 de febrero, ha sido el epicentro de meses de turbulencia económica. La Agencia Internacional de la Energía llegó a calificar la interrupción del suministro como la mayor en la historia del mercado petrolero.
Los mercados reaccionaron al instante. El crudo cayó con fuerza tras conocerse el pacto —el WTI estadounidense perdió alrededor de 4.8 % y el Brent cerca de 4 %, según CNN— mientras las bolsas asiáticas repuntaban: el Nikkei japonés saltó 5.4 % hasta un récord y el Kospi surcoreano avanzó 5 %.
El sí de Teherán es la pieza que falta
Aquí la nota se separa del comunicado triunfal. Irán ya había rechazado antes cualquier presencia naval occidental en el estrecho, y ese sigue siendo el punto más delicado de todo el tablero. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, dijo haber discutido la iniciativa europea con su par iraní la semana pasada, pero el visto bueno de Teherán al despliegue no está garantizado.
Reino Unido y Francia ultimaron sus planes de limpieza de minas a principios de junio, según informó Bloomberg, justo para poder actuar en cuestión de días tras un acuerdo. La misión se concibe como estrictamente defensiva: escoltar mercantes y retirar minas, nada de operaciones de combate. El alto el fuego inicial de 60 días debería coincidir con los primeros despliegues mientras las negociaciones siguen su curso, incluida la pregunta sin respuesta sobre el programa nuclear iraní.
El verdadero examen no es si los barcos pueden zarpar, sino si Teherán los deja entrar. De eso depende que, en pocos días, el petróleo vuelva a moverse por Ormuz y que la factura energética que el mundo arrastra desde febrero empiece, por fin, a aflojar.