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El petróleo de Ormuz se estanca y Goldman Sachs advierte que el Brent podría escalar a 110 dólares

Goldman Sachs advierte que el crudo Brent podría superar los 110 dólares si siguen los ataques en Ormuz.

por Patricia Rodriguez
Goldman Sachs advierte que la recuperación del petróleo del Golfo se estanca tras nuevos ataques en Ormuz

TL;DR:

  • Recuperación frenada: Los ataques a buques cisterna hunden el flujo de petróleo del golfo Pérsico por debajo del 50%, arruinando el optimismo de junio.
  • Déficit duplicado: Goldman Sachs calcula que el impacto neto al suministro se duplicó en una sola semana, alcanzando los 13.4 millones de barriles diarios.
  • Presión en precios: El crudo Brent cotiza en torno a los 87 dólares, pero el banco estadounidense alerta de un salto sobre los 110 dólares si el estrecho sigue bloqueado.

La tregua duró poco en el estrecho de Ormuz. Goldman Sachs advirtió que la oleada reciente de ataques contra buques petroleros borró de golpe la recuperación de las exportaciones de crudo del golfo Pérsico. El impacto neto sobre el suministro global se duplicó en apenas una semana, alcanzando un déficit estimado de 13.4 millones de barriles diarios (bpd). Esta nueva escalada bélica ocurre después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, restableciera el bloqueo naval a los puertos iraníes y Teherán respondiera con ataques contra infraestructura de Estados Unidos. Ante este bloqueo, la cotización del crudo Brent trepó hasta los 87 dólares por barril, y la entidad financiera proyecta que el precio del crudo podría dispararse por encima de los 110 dólares si la parálisis logística se prolonga durante el cuarto trimestre de 2026.

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Foto: Armando Belsoj / Pexels

Del optimismo de junio al colapso en el estrecho

La ilusión de una salida diplomática que aliviara la crisis energética global se esfumó en cuestión de días. Apenas a mediados de junio, un memorando de entendimiento interino entre Washington y Teherán había permitido reabrir de forma parcial el paso por el estrecho de Ormuz. El acuerdo despertó un fuerte optimismo en los mercados internacionales. De hecho, según los cálculos de Goldman Sachs, los flujos de exportación del golfo Pérsico lograron recuperarse con rapidez hasta superar el 80% de sus niveles previos a la guerra. En ese momento, firmas de análisis como Morgan Stanley estimaban que la región recuperaría el 50% de su capacidad perdida para septiembre de 2026 y alcanzaría el 80% en diciembre.

Sin embargo, ese cronograma ideal colapsó por completo el pasado 7 de julio de 2026, cuando las fuerzas armadas de Irán lanzaron misiles contra tres buques comerciales que cruzaban la vía marítima. Los proyectiles dañaron un carguero qatarí de gas natural licuado (GNL) y un buque petrolero de bandera saudí. La respuesta de la Casa Blanca no se hizo esperar: ordenó bombardeos directos contra objetivos militares iraníes, canceló las exenciones de sanciones que todavía permitían a Teherán vender crudo en los mercados globales y ordenó a su Armada bloquear de inmediato todos los puertos de ese país.

La tensión se agudizó aún más con un nuevo incidente el 14 de julio de 2026, en el que otros ataques golpearon a dos petroleros de Emiratos Árabes Unidos y al quimiquero noruego Stolt Magnesium. Como resultado directo de estos ataques consecutivos, los flujos del golfo Pérsico volvieron a caer por debajo del 50%, situándose cerca de los 11 millones de barriles diarios, mientras que al menos cuatro grandes navíos optaron por dar la vuelta antes de cruzar el peligroso paso marítimo.

El dilema de precios de Goldman Sachs

Aunque el banco estadounidense decidió mantener su previsión de referencia para el crudo Brent en 80 dólares por barril para el cuarto trimestre de 2026 y de 75 dólares para 2027, sus economistas enfatizaron que el mercado enfrenta un escenario asimétrico y altamente inestable.

En un informe compartido por la agencia Reuters, Goldman Sachs delineó dos horizontes extremos para los próximos meses:

  • El escenario de parálisis prolongada: Si los ataques no cesan y la parálisis logística en el golfo Pérsico continúa durante el resto de la temporada otoñal, el precio de referencia del barril Brent podría superar fácilmente el umbral de los 110 dólares antes de que termine el año.
  • El escenario de distensión rápida: Por el contrario, si las tensiones geopolíticas disminuyen a corto plazo y las rutas marítimas recuperan la calma más rápido de lo anticipado, el precio del crudo podría experimentar un fuerte retroceso hasta ubicarse en el rango de los 60 dólares por barril para finales de diciembre de 2026.

La rapidez con la que se duplicó la afectación de los flujos de crudo deja al descubierto que los mecanismos tradicionales de colchón en el mercado están casi agotados. Con un déficit real que ya ronda los 13.4 millones de bpd, contener la presión alcista requerirá una caída forzada en la demanda global o un vaciado acelerado de las reservas estratégicas internacionales de los principales países importadores.

El bloqueo estadounidense y el factor de la demanda china

La estrategia de asfixia económica que encabeza la administración estadounidense añade otro factor de rigidez a la oferta global. La reactivación total del bloqueo naval sobre la infraestructura portuaria iraní podría recortar la oferta de crudo de ese país entre 1.5 y 2 millones de barriles diarios, reduciendo aún más el margen de maniobra de la OPEP y de los productores occidentales independientes.

A este complejo panorama se suma un cambio de tendencia clave en el gigante asiático. China, cuyo volumen de importación de crudo registró una histórica caída interanual de 5 millones de bpd durante el pasado mes de junio debido a la ralentización económica, parece haber tocado fondo en su nivel de compras de energía, según apuntan los analistas de Goldman Sachs. En los meses anteriores, la debilidad de la demanda industrial china había actuado como un regulador indirecto que contuvo los precios frente a las tensiones logísticas. Si Pekín reanuda sus compras con normalidad en esta segunda mitad de año, el mercado perderá esa red de seguridad implícita, acelerando la presión sobre los precios del crudo en las bolsas internacionales.

La persistencia del conflicto bélico en las costas de la península arábiga y la imposibilidad de mantener corredores marítimos estables obligarán a las navieras a tomar rutas alternativas mucho más largas y costosas alrededor del continente africano. Esto no solo aumentará de forma estructural el precio final de los fletes marinos y del crudo, sino que mantendrá la volatilidad en las bolsas energéticas de Nueva York y Londres, mientras los operadores internacionales se preparan para un cierre de año marcado por el nerviosismo geopolítico.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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