TL;DR:
- El Boeing 737 MAX alcanzó las 7,206 órdenes acumuladas, superando al modelo anterior de la serie Next-Generation.
- La firma sumó 108 pedidos netos del MAX en junio de 2026, elevando la cartera de pedidos pendientes de la firma a 6,202 aeronaves.
- Boeing inauguró una planta de ensamblaje de 1,000 millones de dólares en Everett, Washington, para elevar el ritmo de producción.
Boeing ha alcanzado un hito comercial decisivo en un momento clave de su recuperación. Tras un sólido desempeño de ventas registrado en junio de 2026, los pedidos acumulados de la familia 737 MAX escalaron hasta las 7,206 aeronaves, consolidándose oficialmente como el avión más vendido en toda la historia de la corporación estadounidense. Con este logro, el reactor de pasillo único supera a la serie 737 Next-Generation (NG), el modelo que ostentaba la marca histórica. Este récord comercial coincide con la puesta en marcha de una planta de ensamblaje en Everett, Washington, con una inversión de 1,000 millones de dólares para desatascar una lista de espera acumulada que ya supera la década de producción al ritmo actual.


El MAX supera el récord histórico de la generación anterior
El récord del 737 MAX se concretó tras un fuerte impulso comercial durante junio de 2026, mes en el que Boeing concretó 121 pedidos totales, de los cuales 108 correspondieron exclusivamente a variantes de la familia MAX. Este flujo de nuevos contratos elevó la cartera total de pedidos pendientes de la compañía a 6,202 aeronaves, una mejora frente a las 6,178 registradas al cierre de mayo del mismo año.
La serie 737 Next-Generation, fabricada entre 1997 y 2019, había mantenido por años el título del avión con mayor éxito comercial de la corporación. El sorpaso del MAX refleja la ininterrumpida demanda de las aerolíneas globales por aviones de pasillo único con alta eficiencia de combustible, a pesar de los graves reveses técnicos sufridos por este modelo en el pasado. Antes de las dos tragedias que provocaron su inmovilización aérea mundial en 2018 y 2019, el MAX ya ostentaba el ritmo de ventas más rápido de Boeing. Tras superar los controles de seguridad y retornar a las operaciones comerciales, el jet ha mantenido un flujo sostenido de pedidos hasta sobrepasar la marca de la generación anterior.
Una planta de 1,000 millones de dólares para acelerar el ritmo
El nuevo récord de ventas coincide de forma directa con la apertura de la North Line, una nueva línea de ensamblaje de 1,000 millones de dólares ubicada en la gigantesca fábrica de Boeing en Everett, Washington. Esta infraestructura comenzó sus operaciones el 6 de julio de 2026 y fue presentada de manera oficial el 10 de julio en una ceremonia de corte de listón ante directivos y autoridades locales.
Esta planta representa la cuarta línea de producción que la compañía destina en exclusiva al ensamblaje del 737 MAX, complementando las tres líneas que ya operan en las instalaciones de Renton, Washington. Para la directiva, esta ampliación representa un movimiento estratégico para estabilizar el suministro global:
"Es una inversión en nuestra capacidad y resiliencia", afirmó Stephanie Pope, presidenta y directora ejecutiva de Boeing Commercial Airplanes.
La puesta en marcha de la North Line permitirá a la empresa modificar progresivamente su ritmo de entregas mensuales a través de las siguientes fases programadas:
- Producción actual: Boeing fabrica 42 aviones de la familia 737 MAX al mes en su planta tradicional de Renton.
- Fase inicial de North Line: Se prevé elevar la cifra combinada a 47 aeronaves mensuales durante el periodo de arranque a bajo ritmo.
- Meta para inicios de 2027: El objetivo es alcanzar las 52 unidades producidas por mes.
- Proyección a largo plazo: La corporación aspira a un ritmo sostenido de al menos 63 jets mensuales.
La presión de una lista de espera de diez años
La urgencia de Boeing por añadir capacidad manufacturera se explica con solo mirar su enorme volumen de trabajo acumulado. En la actualidad, el fabricante tiene una lista de pedidos pendientes que supera los 4,300 aviones del modelo 737 MAX. Tomando en cuenta las tasas de producción vigentes de la firma, ese inventario de entregas garantizadas equivale a aproximadamente diez años de operaciones continuas en sus hangares.
Esta masiva lista de espera evidencia que la confianza de las aerolíneas en la viabilidad económica del aparato sigue intacta, priorizando el ahorro operativo que ofrecen los motores de última generación. Para Boeing, el reto comercial está resuelto; ahora el verdadero desafío consiste en demostrar que puede escalar su ritmo manufacturero en Everett y Renton de forma segura y sin los problemas de calidad que afectaron su reputación en años pasados.