Egipto halla tumbas de 2,000 años con "lenguas de oro" cerca de Alejandría
Egipto desentierra 18 tumbas grecorromanas con lenguas de oro y un sarcófago sellado cerca de Alejandría.
TL;DR:
- El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto anunció el hallazgo de 18 tumbas de la época grecorromana en Marina El Alamein.
- Entre las piezas recuperadas destacan 24 objetos de oro colocados en las bocas de los difuntos y un sarcófago de granito sellado.
- Paralelamente, los arqueólogos localizaron un asentamiento residencial bizantino en el oasis de Dajla con monedas del emperador Constancio II.
El Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto desenterró un importante tesoro arqueológico en la costa del Mediterráneo. Un equipo de investigadores descubrió 18 tumbas de la época grecorromana, previamente desconocidas, en el yacimiento de Marina El Alamein, situado a unos 100 kilómetros al oeste de Alejandría. El hallazgo destaca por albergar un sarcófago de granito de 2.5 metros que ha permanecido herméticamente cerrado durante casi dos milenios, además de 24 reliquias de oro colocadas en las bocas de los difuntos [journaldemontreal.com]. Este descubrimiento, anunciado el sábado 4 de julio de 2026 por el ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, abre una nueva ventana al pasado comercial y ritual de la antigua ciudad portuaria de Leukaspis.

Rituales de oro y un sarcófago intacto bajo la arena
La excavación, dirigida por la arqueóloga egipcia Eman Abdel-Khaliq, reveló una compleja estructura funeraria que combina diferentes métodos de construcción antiguos. Los investigadores localizaron 11 tumbas excavadas directamente en la roca, con una profundidad media de ocho metros, junto a otras siete tumbas construidas en la superficie mediante bloques de piedra caliza.
Varias de estas cámaras funerarias conservaban sus losas de sellado de piedra originales, lo que impidió el paso de saqueadores a lo largo de los siglos. La joya del yacimiento es el sarcófago de granito negro, cuya tapa intacta protegió restos óseos que ya están bajo análisis científico. Muy cerca de esta estructura, el equipo también desenterró los restos de una estatua de esfinge de yeso.
El hallazgo de las 24 piezas de oro en las mandíbulas de varios esqueletos responde a un rito funerario grecorromano conocido popularmente como la "lengua de oro". Según las creencias de la época, este elemento metálico se colocaba para que los difuntos pudieran hablar ante Osiris, el dios del inframundo, durante el juicio de las almas. Además del oro, los arqueólogos recuperaron vasijas de cerámica completas, ánforas, lámparas de aceite, platos y altares de piedra caliza.
El resurgimiento de la antigua Leukaspis
Con estas 18 nuevas estructuras, el número total de tumbas identificadas en Marina El Alamein asciende a 44 desde que el sitio fue descubierto por accidente en 1986 durante unas obras viales. Los historiadores asocian este punto geográfico con Leukaspis, una próspera ciudad portuaria que sirvió de puente comercial en el Mediterráneo desde el periodo helenístico hasta la época bizantina.
El ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, señaló que estos hallazgos profundizan la comprensión del papel de este puerto como un punto de encuentro cultural entre el Egipto faraónico y el resto del mundo mediterráneo. Las excavaciones en la zona se desarrollan de manera constante desde la década de 1990, revelando un puerto activo que funcionó entre el siglo II a.C. y el siglo VI d.C.
Monedas imperiales y vestigios bizantinos en el desierto occidental
El anuncio del gobierno egipcio no se limitó a la costa norte. En una misión paralela en el oasis de Dajla, ubicado en el desierto occidental de Egipto, los arqueólogos desenterraron un asentamiento residencial de la época bizantina en excelente estado de conservación [theguardian.com].
En esta segunda zona, el equipo recuperó objetos de gran valor histórico:
- Alrededor de 200 fragmentos de cerámica inscritos (conocidos como ostraca) con textos en copto y griego [theguardian.com].
- Monedas de bronce con los rostros de diversos emperadores bizantinos.
- Monedas de oro que corresponden al reinado del emperador Constancio II (quien gobernó entre los años 337 y 361 d.C.).
Este descubrimiento en el desierto complementa el panorama del comercio terrestre y las redes de administración interna que sostenían al territorio egipcio durante la transición hacia el Imperio Bizantino, demostrando que la actividad económica y cultural de la región iba mucho más allá de los puertos marítimos del norte.
Ambos frentes de investigación confirman que el subsuelo egipcio sigue guardando secretos capaces de reconstruir el rompecabezas del comercio antiguo. Mientras los antropólogos analizan los restos óseos del sarcófago de Alejandría, los expertos en epigrafía traducen los textos del desierto para reconstruir el día a día de una de las fronteras más dinámicas del mundo clásico.