TL;DR:
- La inflación de junio en Estados Unidos cayó un 0.4% mensual, registrando su primer descenso desde la pandemia y ubicando la tasa anual en 3.5%.
- La tecnológica europea ASML superó las proyecciones de ingresos del segundo trimestre de 2026, lo que inyectó optimismo en el sector de inteligencia artificial.
- Aunque los futuros de Wall Street y las bolsas asiáticas reaccionaron al alza, la Reserva Federal advierte que todavía es pronto para cantar victoria.
El gigante neerlandés de semiconductores ASML superó las expectativas de ingresos en su reporte del segundo trimestre de 2026, una noticia que, sumada a una sorpresiva desaceleración de la inflación en Estados Unidos durante junio, desató una oleada de optimismo en los mercados financieros globales. La combinación de ambos factores impulsó de inmediato los futuros del Nasdaq y del S&P 500 este miércoles por la mañana, al tiempo que dio un respiro a las acciones vinculadas a la inteligencia artificial tras varias sesiones de alta volatilidad. La caída mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) estadounidense representa el primer descenso de este tipo desde el inicio de la pandemia, lo que reaviva las apuestas de que la Reserva Federal flexibilice su política monetaria antes de que termine el año.


El alivio de la inflación y el dilema de las tasas de interés
La publicación del reporte del IPC por parte de la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos superó las previsiones más optimistas de los analistas. Frente al consenso recopilado por Dow Jones, que proyectaba un descenso mensual del 0.2% y una tasa interanual del 3.8%, el indicador definitivo mostró una reducción del 0.4% en el mes de junio, lo que situó la inflación anualizada en el 3.5%. Por su parte, la inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, se mantuvo plana a nivel mensual y bajó al 2.6% interanual.
Esta sorpresiva desaceleración modificó drásticamente el panorama de las tasas de interés. Tras el informe, la probabilidad implícita en los mercados para un incremento de tasas en julio se redujo a la mitad, ubicándose en un 16%. En una nota enviada a sus clientes, el equipo de analistas de J.P. Morgan describió el escenario de forma contundente:
"Para los optimistas del mercado, esto es incluso mejor de lo que Ricitos de Oro habría podido imaginar. Este reporte debería eliminar cualquier temor sobre un alza de tasas en julio y podría mitigar también las dudas sobre septiembre."
Sin embargo, la cautela institucional no tardó en aparecer. Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, enfrió los ánimos durante su comparecencia ante el Congreso al advertir que un solo dato económico no es suficiente para cantar victoria frente a las presiones inflacionarias.
ASML sostiene el motor de la inteligencia artificial
A la par de los indicadores macroeconómicos, el sector tecnológico encontró un pilar de apoyo en los resultados financieros de ASML, la empresa más valiosa de Europa y el proveedor clave de la maquinaria necesaria para fabricar chips avanzados. La compañía holandesa, que había anticipado ingresos de entre 8,400 y 9,000 millones de euros para el segundo trimestre de 2026 frente a una previsión del consenso de 8,870 millones de euros, logró superar las expectativas de los inversionistas.
El sólido desempeño de ASML llega en un momento de fuerte volatilidad para los activos vinculados a la inteligencia artificial. La exigencia de Wall Street hacia este sector quedó demostrada el martes, cuando las acciones de IBM se desplomaron aproximadamente un 25% tras presentar una proyección de ingresos que no convenció al mercado, un castigo severo que refleja la impaciencia de los inversionistas con las empresas que no cumplen sus metas en esta materia.
"La incertidumbre en torno a la inteligencia artificial es actualmente la más alta de todas las categorías de incertidumbre, y las drásticas reacciones que estamos viendo en la bolsa ante los resultados financieros así lo demuestran", señaló Damien Boey, estratega de portafolio en Wilson Asset Management.
Reacción global en las bolsas de valores
El optimismo combinado por la inflación y los números de ASML cruzó continentes. En Asia, el índice Kospi de Corea del Sur se disparó un 6% este miércoles, impulsado fuertemente por su sector tecnológico, mientras que el Nikkei 225 de Japón registró un avance del 1%. En el mercado de futuros de Nueva York, los contratos del Nasdaq 100 llegaron a subir hasta un 0.8% antes de la apertura, mientras que los futuros del S&P 500 avanzaron un discreto 0.1%.
La atención de los operadores se mantiene fija en el arranque de la temporada de reportes corporativos en Wall Street, que este miércoles también incluye los balances trimestrales de gigantes financieros y de consumo como Morgan Stanley, BlackRock y Johnson & Johnson antes de la campana inicial.
El comportamiento de los mercados en las próximas jornadas dependerá de si estos reportes logran consolidar la tendencia positiva marcada por ASML o si la prudencia mostrada por la Reserva Federal vuelve a imponerse en el ánimo de los inversionistas, quienes siguen buscando certezas en una economía global que apenas empieza a enfriarse.