El gobierno de Trump bloquea el acceso extranjero a Fable 5 y Mythos 5, y Anthropic apaga sus modelos estrella
Comercio impuso controles de exportación a Fable 5 y Mythos 5; Anthropic los desactivó para todos sus usuarios.
TL;DR:
- El secretario de Comercio, Howard Lutnick, notificó el viernes a Anthropic que Fable 5 y Mythos 5 quedan bajo controles de exportación: cualquier transferencia a extranjeros requiere licencia.
- Anthropic desactivó ambos modelos para todos sus clientes —no solo extranjeros—, porque cumplir de forma selectiva la obligaba a bloquear hasta a su propio personal nacido fuera de EE. UU. El resto del catálogo sigue activo.
- El gobierno detonó la medida tras un supuesto "jailbreak" de Mythos y calcula levantarla en semanas. Llega días después del lanzamiento y mientras la compañía corre hacia una OPI valuada en unos 965.000 millones de dólares.
El gobierno de Trump bloqueó el viernes 12 de junio el acceso de gobiernos, empresas y personas extranjeras a los modelos de inteligencia artificial más potentes de Anthropic. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, envió una carta al CEO de la empresa, Dario Amodei, sometiendo Fable 5 y Mythos 5 a controles de exportación: cualquier transferencia a manos extranjeras —dentro o fuera de Estados Unidos— exigirá licencia, con sanciones por incumplir. La respuesta de Anthropic fue tajante: apagó los dos modelos para todos sus clientes, al concluir que limitar el bloqueo solo a los extranjeros la obligaría a dejar fuera a buena parte de sus usuarios, incluido su propio personal nacido en otros países. El resto de sus modelos siguió funcionando. Es, según se desprende de los reportes, la primera vez que un gran laboratorio de IA retira del mercado un modelo ya desplegado por una intervención del gobierno federal.
La carta del viernes obliga a tramitar licencias
La directiva tiene letra chica y dientes. Según la carta de Comercio, se necesitará una licencia para exportar, reexportar o incluso transferir dentro del país los modelos señalados, y Anthropic deberá presentar solicitudes adicionales de licencias validadas de forma individual. ¿El precio de saltarse la regla? Sanciones económicas y civiles. El documento salió de la oficina de Lutnick con apoyo de la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio, de acuerdo con un funcionario de la administración citado por Axios, que dio la primicia. Comercio no respondió de inmediato a pedidos de comentario.
El detonante, en la versión oficial, fue un susto de seguridad. Un funcionario contó a Axios que Comercio actuó después de que otra compañía asegurara haber vulnerado (jailbreak) a Mythos, lo que encendió las alarmas sobre posibles riesgos para la seguridad nacional. La administración había intentado que Anthropic frenara el lanzamiento de sus modelos más nuevos y no lo logró; de ahí la carta. El mismo funcionario explicó que el modelo debe quedar bajo llave hasta que se refuerce el aparato de seguridad nacional del gobierno, algo que —calculó— podría ocurrir en las próximas semanas.
Por qué Anthropic prefirió apagarlo todo
Anthropic eligió el camino más drástico por una razón práctica: filtrar usuario por usuario quién es o no extranjero le habría obligado a bloquear a una franja enorme de su base, empezando por sus propios empleados de origen extranjero. Así lo planteó la compañía en su comunicado del viernes por la noche:
"El gobierno de Estados Unidos, invocando facultades de seguridad nacional, emitió una directiva de control de exportaciones para suspender todo acceso a Fable 5 y Mythos 5 por parte de cualquier persona extranjera, esté dentro o fuera de Estados Unidos, incluidos los empleados extranjeros de Anthropic."
La página de Claude lo confirmó sin rodeos esa misma noche: "Fable 5 no está disponible temporalmente". Los demás modelos de la empresa —incluido su buque insignia, Claude Opus 4.8— siguieron operando con normalidad.
Anthropic no escondió su molestia. Calificó la orden de "malentendido", aseguró que el gobierno solo le entregó "evidencia verbal" del problema y sostuvo que la misma vulnerabilidad probablemente exista en sistemas de sus competidores. La compañía discrepa de fondo con la proporción de la medida:
"No estamos de acuerdo con que el hallazgo de un jailbreak limitado y puntual deba ser motivo para retirar un modelo comercial desplegado para cientos de millones de personas."
Y marcó dónde, a su juicio, está la grieta legal:
"Creemos que el gobierno debería poder bloquear despliegues inseguros, como parte de un proceso legal transparente, justo, claro y basado en hechos técnicos. Esta medida no se ajusta a esos principios."
El contexto técnico ayuda a entender la pelea. Anthropic estrenó Fable 5 y Mythos 5 el martes 9 de junio, presentándolos como los sistemas más potentes que ha compartido. Ambos comparten la misma base, pero solo Fable 5 salió al público, con restricciones reforzadas en temas sensibles como ciberseguridad y biología; la propia empresa advirtió al lanzarlos que, sin salvaguardas, sus capacidades en ciberseguridad "podrían usarse para causar daños graves". Mythos 5, sin esos candados, quedó reservado a un grupo selecto de socios de confianza —empresas clave de ciberseguridad e infraestructura— a través de su programa Project Glasswing.
De la demanda judicial a la NSA: una relación que no encuentra paz
El choque no es nuevo. En febrero, Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth movieron ficha para sacar los productos de Anthropic de las agencias federales, luego de que la empresa pidiera controles más estrictos sobre cómo el Pentágono usaba su tecnología. El presidente lo dejó por escrito en Truth Social:
"Los chiflados de izquierda de Anthropic cometieron un ERROR DESASTROSO al intentar PRESIONAR al Departamento de Guerra."
Anthropic respondió demandando a la administración por violar su libertad de expresión. Un juez federal en California le dio la razón, aunque el caso sigue abierto en un tribunal federal de Washington, D.C. En paralelo, la empresa aterrizó en una lista negra del Pentágono que la considera demasiado peligrosa para el uso del propio gobierno, según Axios.
Después vino un deshielo aparente. A inicios de junio, el Financial Times reportó que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estaba usando Mythos para ciberataques ofensivos. Y el 2 de junio, Trump firmó una orden ejecutiva que instruye a las agencias a blindar sus ciberdefensas y a crear un mecanismo para que el gobierno acceda de forma temprana —y voluntaria— a los modelos más potentes de empresas como Anthropic y OpenAI. Esa orden, subrayó Axios, evita a propósito un régimen de licencias; fue algo que el asesor jefe de IA de la Casa Blanca, David Sacks, peleó para frenar lo que considera la "captura regulatoria" por parte de los laboratorios más grandes. "No quiere dañar a la industria y quiere que la innovación continúe", dijo un funcionario sobre Trump.
El resultado es una paradoja difícil de digerir: Anthropic figura al mismo tiempo en una lista negra del Pentágono —demasiado riesgosa para que la use el propio gobierno— y bajo un régimen de licencias de Comercio que la declara demasiado riesgosa para que la usen los extranjeros.
El golpe cae en plena carrera hacia una OPI de casi un billón de dólares
El momento no podría ser más incómodo. El apagón llega días después del lanzamiento de sus modelos más capaces y poco más de una semana después de que Anthropic presentara, el 1 de junio, un borrador confidencial de su prospecto (Form S-1) ante la SEC para salir a bolsa. La compañía cerró antes una ronda de 65.000 millones de dólares que elevó su valuación a unos 965.000 millones —cerca de un billón de dólares— y, por primera vez, dejó atrás a OpenAI, según Fortune y CNBC. Su tasa de ingresos anualizada llegó a unos 47.000 millones de dólares en mayo, frente a los 10.000 millones del año previo, de acuerdo con CNBC. Sus avances en programación y ciberseguridad, justamente, son los que vienen sacudiendo al mercado.
Para la audiencia de FomoEra, el detalle clave está en la propia lógica de la orden. La directiva apunta a "cualquier persona extranjera", y eso incluye, por definición, a casi todo el público fuera de Estados Unidos: desarrolladores, startups y empresas de América Latina, España y la comunidad hispana que usan estas herramientas. Como Fable 5 era el modelo abierto al público, su desconexión dejó sin acceso de la noche a la mañana a usuarios de todo el mundo, mientras el resto del catálogo de Claude siguió en línea.
El bloqueo podría levantarse "en semanas", pero el precedente ya quedó sentado: un gobierno puede dejar fuera de servicio, en cuestión de horas, un modelo de IA ya desplegado para millones, apelando a la seguridad nacional. Para una industria que corre hacia los mercados públicos y la escala global, ese es un riesgo nuevo que de aquí en adelante pesará sobre cada lanzamiento de frontera.