TL;DR:
- Un equipo de la Universidad de California en Berkeley publicó en Science el método TRACE, que detecta ADN de homininos extintos sin usar fósiles ni genomas antiguos.
- El linaje fantasma aporta entre 0.5% y 1% del genoma de cada persona viva, africanos y no africanos por igual; el superarcaico promedia 0.002% y solo asoma en Oceanía.
- Nadie sabe todavía quiénes fueron: el estudio propone a Homo heidelbergensis y otros investigadores apuntan a Homo erectus, sin una sola secuencia de ADN que lo confirme.
Un equipo de la Universidad de California en Berkeley encontró en el genoma de la gente viva las huellas de dos poblaciones humanas extintas que nunca han aparecido en un fósil con ADN recuperable. El trabajo se publicó el 30 de julio de 2026 en la revista Science y presenta TRACE, un método que rastrea esa herencia sin usar un solo gramo de hueso antiguo. Uno de los linajes, al que los autores llaman fantasma, se cruzó con nuestros antepasados en África hace más de 50,000 años y dejó entre 0.5% y 1% del genoma de cualquier persona viva hoy. El otro, bautizado superarcaico, se separó del tronco humano hace 1.8 millones de años y llegó de rebote, a través de los denisovanos, únicamente hasta las poblaciones de Oceanía.
Sumado el ADN neandertal y el denisovano que ya se conocían, la cuenta del equipo es que cerca del 2% del genoma humano moderno viene de homininos arcaicos. Quien pone esa cifra es Yulin Zhang, estudiante de doctorado en Berkeley y coprimera autora del estudio junto con Arjun Biddanda, investigador posdoctoral en Johns Hopkins.
El método que lee ancestros extintos sin un solo fósil
TRACE (TRacking Archaic Contributions via ARG Estimation) es un método computacional que reconstruye el árbol genealógico de cada tramo del genoma para detectar herencia de poblaciones extintas usando solo ADN de personas actuales. La pieza técnica se llama grafo de recombinación ancestral: un mapa de cómo cada segmento de ADN se conecta con los demás a través de antepasados comunes. Cuando un tramo remite a un ancestro común muchísimo más antiguo que el resto del genoma, ahí hay algo que no es nuestro.
"Las genealogías conservan un registro de nuestro pasado evolutivo", dijo Priya Moorjani, profesora asociada de biología molecular y celular en Berkeley y autora principal del trabajo.
El equipo analizó más de 500 genomas completos de personas de todo el mundo, según reportó Live Science, sobre el conjunto de datos 1000 Genomes. La prueba de que el método funciona vino de lo ya sabido: TRACE volvió a encontrar por su cuenta la ascendencia neandertal y, al mirar solo poblaciones de Asia y Oceanía, la denisovana. Después empezó a marcar tramos antiguos que no coincidían con ninguna de las dos. Firman también Sarah Johnson, del Centro de Biología Computacional de Berkeley, y Colm O'Dushlaine, de la empresa 54Gene; el trabajo lo financió la National Science Foundation.

Los dos linajes no pesan lo mismo: 1% contra 0.002%
Aquí conviene bajarle al titular. Los dos hallazgos se anuncian juntos, pero uno te toca a ti y el otro casi con seguridad no. Las cifras quedan así:
- Linaje fantasma: entre 0.5% y 1% del genoma por persona, y aparece en africanos y no africanos por igual, porque el cruce ocurrió antes de la última gran salida de África.
- Linaje superarcaico: un promedio de 0.002% en los genomas de Oceanía analizados, según Live Science, y no se detecta fuera de ahí.
- Comparación útil: el comunicado de Berkeley sitúa el ADN neandertal en cerca del 1% del genoma humano, el mismo orden de magnitud que el fantasma.
- Por qué Oceanía: esas poblaciones cargan la mayor proporción de ADN denisovano, en algunos casos hasta 4%, y el superarcaico viajó escondido dentro de ese ADN.
La aritmética explica el desnivel. Moorjani calcula que los propios denisovanos llevaban entre 3% y 5% de ADN superarcaico, y a los humanos modernos solo les llegó una fracción de esa fracción. De ahí que la cifra final se mida en milésimas de punto porcentual.
Candidatos con nombre, pero sin ADN que los confirme
El estudio plantea que Homo heidelbergensis, una especie que vivió entre hace unos 700,000 y 200,000 años en África y Europa, encaja como candidato del linaje fantasma. Chris Stringer, paleoantropólogo del Museo de Historia Natural de Londres que no participó en la investigación, le dijo a Live Science que comparte esa especulación y recordó que la especie seguía presente en África hace 300,000 años.
Para el superarcaico, el sospechoso obvio es Homo erectus, que salió de África justo hace alrededor de 1.8 millones de años. Fernando Villanea, genetista de poblaciones de la Universidad de Colorado Boulder ajeno al estudio, apuntó a Live Science que los cráneos de H. erectus hallados en Yunxian, China, comparten rasgos con fósiles denisovanos. Su lectura de fondo va más allá del caso:
"La hibridación es la norma y no la excepción", dijo Villanea sobre lo que estos hallazgos obligan a replantear en la evolución humana.
El obstáculo es el de siempre y el equipo no lo esconde: hasta ahora solo se ha publicado un genoma denisovano completo, y de Homo erectus apenas empiezan a recuperarse secuencias de proteínas. Sin material con qué comparar, los nombres se quedan en hipótesis razonables.

El ADN fantasma aparece donde no debería
El hallazgo más incómodo para la teoría vigente no es un porcentaje, sino una ubicación. Hay zonas del genoma humano limpias de ADN neandertal y denisovano, los llamados desiertos de ancestría arcaica, y durante años se leyeron como territorio exclusivo de Homo sapiens, incompatible con genes de otras especies. TRACE encontró ADN fantasma dentro de esos desiertos. Según el resumen que difundió la AAAS, la asociación que edita Science, eso sugiere que la selección natural expulsó de ahí a neandertales y denisovanos en particular, no a toda herencia arcaica.
Los segmentos arcaicos tampoco se reparten al azar. Se concentran en regiones asociadas al sistema inmune y al metabolismo, algo que Moorjani atribuye a que adaptarse a patógenos y a comida nueva fue una de las presiones más fuertes de nuestra evolución.
Zhang, por su parte, marcó el límite de lo que midieron:
"No fijamos el momento exacto ni si fue un pulso único o continuo", explicó a IFLScience sobre el cruce con el linaje fantasma.
Preguntas rápidas sobre los linajes fantasma
¿Todos los humanos llevamos ADN de un ancestro fantasma?
Según el estudio de Berkeley publicado en Science, sí en el caso del linaje fantasma: aporta entre 0.5% y 1% del genoma de cada persona, en poblaciones africanas y no africanas. El linaje superarcaico es distinto, promedia 0.002% y solo se detectó en poblaciones de Oceanía.
¿Qué es un linaje fantasma?
Es una población humana extinta cuya existencia se deduce por el ADN que dejó en la gente actual, sin que se haya recuperado su genoma de ningún fósil. A diferencia de neandertales y denisovanos, que sí tienen ADN secuenciado, un linaje fantasma solo se conoce por su rastro genético.
¿Cómo se detecta el ADN de una especie que no ha dejado fósiles con ADN?
Con TRACE, el método de la Universidad de California en Berkeley. Reconstruye la genealogía de cada tramo del genoma en personas vivas y busca segmentos largos cuyo ancestro común es mucho más antiguo que el del resto del ADN. No necesita genomas arcaicos de referencia.
El apunte más práctico del trabajo tiene poco de espectacular y mucho de logística: el ADN antiguo solo sobrevive en ambientes fríos y secos, y eso ha dejado a África, al trópico y a las escalas de tiempo más profundas fuera del alcance de la paleogenética. Moorjani ya nombró los siguientes objetivos, África y el sur de Asia, y adelantó que TRACE debería funcionar igual en otras especies. Por ahora el resultado que cualquiera puede llevarse a casa es más modesto y más raro: ese medio punto porcentual largo de su genoma pertenece a una población de la que no existe ni un hueso identificado.