TL;DR:
- Monthly Notices of the Royal Astronomical Society publicó el 27 de agosto de 2026 la contrarréplica del equipo de la Universidad de Yonsei al artículo con el que un grupo británico defendió en junio la aceleración cósmica.
- Sobre la misma muestra de supernovas, la pendiente que mide el sesgo por edad va de 0.007 a 0.034 magnitudes por cada mil millones de años según qué correcciones se apliquen y qué supernovas entren en el cálculo.
- El comunicado que dio la crisis por evitada y volvió a circular esta semana se publicó el 11 de junio, y el artículo coreano declara en su ficha que no trae datos nuevos.
El equipo de la Universidad de Yonsei, en Seúl, publicó el 27 de agosto de 2026 en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society la respuesta al artículo con el que un grupo dirigido por la Universidad de Southampton sostuvo en junio que el universo sigue acelerando. Lo firman siete autores del Departamento de Astronomía de esa universidad, se define como una contrarréplica y señala dos decisiones de método en el trabajo rival: comparar supernovas dentro de un rango de corrimiento al rojo demasiado ancho y aplicar encima una corrección por la masa de la galaxia anfitriona. Con la misma muestra y sin esas dos decisiones, la pendiente que mide el sesgo por edad pasa de 0.007 a 0.034 magnitudes por cada mil millones de años. El propio artículo declara que no trae datos nuevos.
El número en disputa cambia según qué correcciones se apliquen
La discusión entera se juega en una sola cifra: cuánto varía el brillo ya estandarizado de una supernova tipo Ia según la edad de la población estelar de la galaxia donde estalló. Esa variación se mide contra el residuo de Hubble, la diferencia entre el brillo observado y el que predice el modelo cosmológico de referencia. Si la pendiente es cero, la escala de distancias funciona y la aceleración queda en pie. Si no lo es, el error crece con la distancia y afecta justo a la medición que en 1998 llevó al descubrimiento de la expansión acelerada.
El artículo coreano rehace el cálculo británico paso a paso sobre la muestra combinada de Rose y de Gupta, con los parámetros del catálogo Pantheon+, y va retirando una corrección por vez.
| Procesamiento aplicado | Pendiente (magnitudes por cada mil millones de años) | Corrimiento al rojo incluido |
|---|---|---|
| Parámetros de Pantheon+ sin cambios, con corrección por masa de la anfitriona | -0.007 | 0.06 a 0.42 |
| Sin la corrección por masa de la anfitriona | -0.022 | 0.06 a 0.42 |
| Además, sin la dispersión intrínseca dentro del error | -0.024 | 0.06 a 0.42 |
| Lo anterior, solo con las supernovas más cercanas | -0.034 | 0.06 a 0.20 |
La primera fila reproduce el resultado británico, y el propio texto coreano la da por consistente con lo que publicó Wiseman. La cuarta es la que Yonsei considera más cercana al valor real. La distancia entre ambas no sale de un telescopio distinto: sale de qué se corrige y a qué supernovas se mira. El argumento es que el residuo de Hubble solo sirve como medida de brillo relativo cuando las supernovas comparadas están casi al mismo corrimiento al rojo, y que entre 0.06 y 0.42 la edad media de las galaxias anfitrionas se corre unos tres mil millones de años, cerca de 40% del rango completo de edades.
El segundo reproche es más incómodo. Corregir por masa de la galaxia mientras se prueba el efecto de la edad borra parte de la señal buscada, porque masa y edad viajan juntas. Y esa corrección de Pantheon+ obliga a asignar a las galaxias masivas un parámetro de polvo de 1.5 o 2.1, lejos del 3.1 de la Vía Láctea y del 3.0 que Salim y sus colegas midieron en 2018 sobre 230,000 galaxias, con una dependencia de la masa que va en sentido contrario al observado. El artículo cierra esa sección hablando de "intentos algo forzados de suprimir correlaciones" mediante un modelo de polvo.

La segunda mitad del artículo atiende el otro reproche británico, el que le da título: la edad de la galaxia no es la edad de la estrella que explotó. Yonsei acepta la distinción y le devuelve la consecuencia aritmética. Si se adopta el modelo de retardos que propone el grupo británico, la evolución de la edad de la progenitora se achica, pero la pendiente inferida para esa progenitora se vuelve unas cuatro veces mayor que la medida sobre la galaxia. Combinados los dos efectos, la corrección final se queda en torno a 85% de la que el mismo equipo publicó en 2025.
El comunicado que dio la crisis por evitada es del 11 de junio
Esta semana volvieron a circular los titulares que daban el caso por cerrado. El comunicado que los alimenta lo publicó la Royal Astronomical Society el 11 de junio de 2026, bajo un titular que en inglés declara evitada la crisis, y ahí Phil Wiseman, de la Universidad de Southampton, celebra que "por fortuna hemos evitado esta crisis". El mismo texto recoge a Adam Riess pidiendo que las afirmaciones extraordinarias se prueben con especial cuidado. ScienceDaily volvió a difundirlo el 29 de agosto, con la misma fuente y las mismas declaraciones, dos días después de que apareciera la contrarréplica coreana.
MNRAS es la revista de la propia Royal Astronomical Society. La sociedad promovió en junio el artículo que daba el asunto por resuelto y su revista publicó en agosto el que lo reabre.
Aquí ya contamos el primer asalto, cuando salió la refutación británica y el equipo coreano anunció que tenía otra respuesta aceptada.

El pleito tampoco enfrenta al modelo estándar con sus retadores. En agosto de 2025, Riess firmó con Alexie Leauthaud, de la Universidad de California en Santa Cruz, una perspectiva en Nature Astronomy que abre diciendo que se ensanchan las grietas del modelo ΛCDM y que ese modelo tiene dificultades para describir toda la historia de la expansión. Lo que Riess defiende en el artículo de junio es la calibración de las supernovas, no que el modelo estándar esté completo.
La versión publicada dice menos que el borrador de mayo
Los dos textos son públicos y no coinciden. El borrador que Yonsei subió a arXiv el 20 de mayo calificaba de severa la subestimación de la pendiente rival, describía el modelo de polvo como muy incompatible con las curvas medidas y atribuía a los argumentos británicos graves fallas metodológicas o inconsistencia interna con su propia lógica. La versión del 27 de agosto llama significativa a esa subestimación, cambia lo incompatible por difícil de conciliar y habla de decisiones de método que influyen sustancialmente en el resultado. Donde el borrador consideraba claramente inapropiado aplicar la corrección por masa, el artículo final dice que introduce un sesgo. La frase sobre los intentos forzados de suprimir correlaciones, en cambio, llegó intacta hasta la versión publicada.
La revista registra una ronda de revisión recibida el 9 de julio y la aceptación el 4 de agosto. En ese trayecto el texto también ganó material: la versión publicada suma una figura entera que el borrador no traía. Ahí el equipo repite la regresión subiendo por etapas el techo de corrimiento al rojo, de 0.20 a 0.42, y la pendiente se aplana de 0.034 a 0.024 conforme entran supernovas más lejanas, con muestras que crecen de 100 a 196 objetos. Un ejercicio paralelo con galaxias simuladas reproduce la misma caída. Es la prueba directa del argumento central del artículo y no estaba en el borrador que citaron los primeros resúmenes.
La prueba que proponen ya estaba en el artículo de 1998
El cierre del texto coreano no pide crédito para su corrección: intenta volverla innecesaria. Proponen una prueba libre de evolución, es decir, usar solo supernovas alojadas en galaxias jóvenes y de edades parecidas a lo largo de todo el rango de distancias, para no tener que traducir la edad de la galaxia a la de la estrella ni aplicar corrección alguna por corrimiento al rojo.
Ellos mismos atribuyen la idea al trabajo de 1998 con el que Riess y sus colegas descubrieron la aceleración, hace veintiocho años. Para ejecutarla apuntan a los catálogos que llegarán con el Observatorio Vera C. Rubin.
Por ahora, el balance es incómodo para los dos bandos. La respuesta a si el universo acelera hoy sigue dependiendo de qué correcciones se consideren legítimas sobre el mismo catálogo de supernovas, y esa discusión ya está publicada entera, con las dos versiones, en la revista de la sociedad que en junio la dio por terminada.