TL;DR:
- Un equipo encabezado por Tarek Yassin, de la Universidad de El Cairo, recogió 14 dientes fósiles en la meseta de Abu-Tartur, en el desierto occidental de Egipto, y los asignó a cinco especies extintas de tiburón.
- Con las dos especies que el mismo grupo ya había descrito ahí, el yacimiento suma al menos siete; dos son primer registro en Egipto y una podría serlo en toda África.
- Tres de las cinco identificaciones llevan la abreviatura "cf.", que marca una asignación tentativa, y la capa acumuló animales de momentos y profundidades distintas.
Un equipo encabezado por Tarek Yassin, de la Universidad de El Cairo, recogió 14 dientes fósiles de tiburón en la meseta de Abu-Tartur, en el desierto occidental de Egipto, y los atribuyó a cinco especies extintas que nadie había reportado en ese yacimiento. Sumadas a las dos que el mismo grupo describió antes, el sitio reúne al menos siete especies de lamniformes, el orden que se conoce como tiburones caballa. El trabajo apareció el 18 de agosto de 2026 en la revista Cretaceous Research y los propios autores lo titularon con la expresión "cementerio de tiburones" egipcio. La etiqueta viene del artículo, y el artículo también explica por qué no describe una muerte colectiva: los dientes quedaron atrapados en una capa de fosfato que se formó muy despacio, así que reúnen animales de épocas y ambientes distintos en poco espesor de roca.
Catorce dientes rindieron más especies que los 49 del muestreo anterior
Yassin y Alhussein Ibrahim recogieron las piezas en superficie, en las capas negra y amarilla de un banco de fosfato del sector Maghrabi-Liffiya, dentro del área de la mina de Abu-Tartur, entre los oasis de Dajla y Jarga. Las expediciones ocurrieron entre 2020 y 2022, según contó Yassin a Live Science por correo. Los ejemplares quedaron depositados en la Universidad de El Cairo y el equipo los identificó comparando forma y anatomía con descripciones publicadas y con colecciones suizas.
El contraste con el muestreo previo del mismo grupo es lo que da peso al hallazgo. Aquel trabajo, publicado en Historical Biology, describió 49 dientes aislados del mismo sector y solo pudo separar dos especies, Scapanorhynchus rapax y Cretoxyrhina mantelli. La nueva colecta usó menos de la tercera parte de ese material y salió con más del doble de especies.
La roca que las contiene es la Formación Duwi, un paquete del Cretácico superior que atraviesa los desiertos oriental y occidental de Egipto y que marca el momento en que el mar entró de lleno en la región. Ahí conviene afinar la fecha, porque el Cretácico dura 79 millones de años. El banco fosilífero de Abu-Tartur corresponde al Campaniense tardío, la parte alta de una etapa que Britannica sitúa entre 83.6 y 72.1 millones de años, y el estudio anterior del equipo fecha esos mismos afloramientos en esa misma subdivisión.
Eso coloca a estos tiburones varios millones de años antes del cierre del periodo. El impacto que acabó con el Cretácico llegó después, y su modelado sigue produciendo resultados nuevos.


Tres de las cinco especies llevan un "cf." delante del nombre
En paleontología, la abreviatura cf. (del latín confer, compárese) se coloca entre el género y la especie cuando el ejemplar se parece a esa especie pero el material no alcanza para cerrar la identificación. Es nomenclatura abierta y funciona como una señal de cautela de los propios autores. Tres de las cinco especies nuevas de Abu-Tartur la llevan.
Los dientes se ven muy distintos entre sí. Los hay largos y finos como agujas, anchos y aserrados para cortar, marcadamente curvos y con pequeñas puntas laterales llamadas cúspides accesorias. Sus colores van del amarillo y el marrón al gris y el negro, variación que el equipo atribuye a la alteración química en distintas zonas del depósito.
Esto es lo que aporta cada especie y con qué grado de firmeza queda identificada:
| Especie | Qué aporta al registro | Grado de certeza |
|---|---|---|
| Cretalamna cf. C. maroccana | Primer registro en Abu-Tartur | Asignación tentativa |
| Scapanorhynchus cf. S. raphiodon | Posible primer registro en África y posible ejemplar más reciente de la especie | Asignación tentativa; los autores piden más ejemplares |
| Serratolamna cf. S. serrata | Primer registro en Egipto | Asignación tentativa |
| Squalicorax bassanii | Primer registro en Egipto | Asignada a la especie |
| Squalicorax pristodontus | Primer registro en Abu-Tartur | Asignada a la especie |
La pieza más llamativa es la que lleva la nomenclatura más abierta. Scapanorhynchus pertenece a la misma familia que el tiburón duende actual, y los dos dientes egipcios asignados a S. raphiodon miden 19.1 y 24 milímetros de alto. Si la identificación se confirma, serían el primer registro de esa especie en África y también el más reciente que se conoce: los ejemplares previos van del Albiense al Campaniense temprano, y el material de Abu-Tartur viene de depósitos posteriores. Los autores no dan por cerrada ninguna de las dos afirmaciones y piden más ejemplares y una revisión taxonómica antes de sostenerlas.
La capa de fosfato mezcla animales de épocas y profundidades distintas
Los depósitos de fosforita se forman donde la productividad marina es alta y el fósforo se recicla y se concentra, y la Formación Duwi conserva depósitos extensos de ese mineral. El estudio lee ese contexto como una plataforma continental externa y un talud superior de aguas tropicales a subtropicales, y propone surgencias que habrían subido nutrientes hacia la capa iluminada.
Los propios dientes apuntan a franjas distintas de ese mar. Squalicorax sugiere aporte de aguas más someras, cerca de la costa; Scapanorhynchus remite a condiciones más profundas del borde externo y el talud; Cretalamna y Serratolamna encajan con una plataforma abierta estable. Más arriba de esa cadena, el modelo coloca a Cretoxyrhina y a los reptiles marinos.
Que coincidan en la roca no significa que coincidieran en el agua. Durante ese intervalo se acumuló muy poco sedimento, de modo que el banco de fosfato comprime un lapso largo en pocos centímetros. Lo que queda es una acumulación promediada en el tiempo, que integra taxones de nichos ecológicos diferentes. El "cementerio" del título describe la densidad de fósiles, no un evento de mortandad.
El contexto regional apoya esa lectura. Depósitos de fosfato del Cretácico superior en Marruecos y Siria registran también números altos de especies de tiburón, y varios de los géneros y especies de Abu-Tartur aparecen además en Palestina y Jordania.
La meseta queda así como una de las localidades egipcias más diversas en dientes fósiles de tiburón, y con tres identificaciones pendientes de cerrar. Yassin dijo a Live Science que el equipo seguirá trabajando en la zona: "creemos que todavía queda mucho por descubrir".