Casi 1,700 inversores británicos demandan a Binance y a CZ por £150 millones por derivados sin licencia
Casi 1,700 británicos reclaman £150M a Binance por venderles derivados de alto riesgo sin autorización.
TL;DR:
- Casi 1,700 inversores británicos llevaron a Binance y a su fundador Changpeng Zhao ante la High Court de Londres.
- Reclaman al menos £150 millones (unos $200 millones) por productos apalancados que la plataforma ofrecía desde finales de 2019.
- El caso prueba si un exchange responde por vender derivados sin permiso del regulador, aunque su estructura offshore complica el cobro.
Casi 1,700 inversores británicos demandaron a Binance y a su fundador, Changpeng Zhao (CZ), ante la High Court de Londres por venderles productos derivados de alto riesgo sin la autorización del regulador financiero. Reclaman al menos £150 millones (cerca de $200 millones). Los demandantes —algunos dicen haber perdido decenas de miles de libras— acusan a las entidades de Binance de haber vendido a sabiendas productos apalancados desde finales de 2019 y de promoverlos en contra de la Ley de Servicios y Mercados Financieros del Reino Unido. La empresa, el mayor exchange de criptomonedas del mundo, prometió defenderse. El caso pone a prueba algo que la industria venía esquivando: si una plataforma puede responder por colocar productos complejos entre minoristas en un país donde no tenía permiso para hacerlo.
La cifra no es una sentencia, sino lo que el grupo reclama. Son cerca de 1,700 demandantes —1,692, según el recuento de la propia acción— y su queja gira en torno a los productos apalancados, esos que multiplican tanto las ganancias como las pérdidas, que Binance ofrecía a clientes del Reino Unido antes de que existiera una prohibición explícita para el público minorista.
Las ofertas señaladas incluían instrumentos que más tarde se consideraron poco aptos para el inversor común:
- Contratos de futuros sobre criptomonedas.
- Opciones.
- Tokens apalancados, que amplifican la exposición al mercado.
Binance no entró en detalles sobre el litigio en curso, pero dejó clara su postura.
"Binance mantiene su compromiso con sus obligaciones hacia los usuarios y con operar conforme a la ley aplicable", afirmó un vocero de la compañía.
A quién señala la demanda y por qué cobrar puede ser un problema
La acción no apunta solo a una marca. En el expediente de la High Court figuran cuatro frentes:
- Binance Holdings, registrada en las Islas Caimán.
- Nest Exchange, con sede en Emiratos Árabes Unidos.
- Changpeng Zhao, mencionado de forma personal.
- "Personas desconocidas" que operan la plataforma de Binance.
Ese reparto geográfico es justo lo que vuelve incierto el cobro. Aunque un juez británico falle a favor de los demandantes, hacer valer la sentencia contra entidades de Caimán y Emiratos no es automático. Y hay un detalle que no pasa desapercibido: Zhao recibió en octubre de 2025 un indulto presidencial de Donald Trump en Estados Unidos, pero ese perdón no lo cubre en una demanda civil al otro lado del Atlántico, donde aparece con nombre y apellido.
El centro del caso: una licencia que el regulador nunca dio
El argumento de fondo es directo. Vender derivados cripto apalancados a clientes minoristas del Reino Unido sin autorización de la Financial Conduct Authority (FCA) infringe la Ley de Servicios y Mercados Financieros. No hace falta llegar a la prohibición posterior: para los demandantes, la falta de permiso ya bastaba.
El calendario regulatorio ayuda a entender el reclamo. Los clientes tuvieron acceso a esos productos a finales de 2019. La FCA anunció el veto a los derivados cripto para minoristas en octubre de 2020 y lo puso en marcha en enero de 2021, al considerarlos poco adecuados para ese público por su volatilidad y el riesgo de pérdidas súbitas. Binance llegó a tomar algunas medidas para restringir el acceso en el país, como pedir información adicional a los usuarios.
La postura del regulador no se ha suavizado. En un repaso de su política cripto publicado este 30 de junio de 2026, la FCA recordó que levantó la prohibición de acceso minorista a ciertos ETN (notas cotizadas), pero que sigue revisando si abre la puerta a los derivados.
"Los criptoactivos son inversiones de alto riesgo y seguirán siendo de alto riesgo bajo nuestro régimen", escribió la FCA.
La demanda llega en el peor momento europeo de Binance
El golpe judicial no cae solo. La semana pasada, Binance retiró formalmente su solicitud de licencia MiCA en Grecia, días después de que Reuters informara que esa petición sería rechazada. Sin licencia bajo el marco europeo de Mercados de Criptoactivos, el exchange no puede ofrecer sus servicios a usuarios de la Unión Europea a partir del 1 de julio. La empresa dijo que volverá a presentar la solicitud por otro país del bloque, aunque no ha aclarado cuál.
Tampoco es la primera vez que los derivados meten a Binance en líos. En 2023, la Commodity Futures Trading Commission de Estados Unidos acusó a la plataforma y a Zhao de operar un mercado de derivados ilegal. La compañía terminó pagando una sanción de $4,300 millones, la mayor del sector cripto hasta entonces; Zhao se declaró culpable de fallas en su programa antilavado, pagó una multa personal de $50 millones y cumplió cuatro meses de prisión. El patrón se repite: los mismos productos que impulsaron a Binance son los que hoy la persiguen en los tribunales.
Si la corte de Londres llega a anular esos contratos, el mensaje viajará lejos de Gran Bretaña. Para una industria que durante años se escudó en el "que el comprador tenga cuidado", una sentencia así diría lo contrario: una plataforma sin permiso local no queda libre de responsabilidad por lo que vendió. Y para quien opera con apalancamiento desde España, México o cualquier otro mercado, la lección práctica vale aquí y ahora: antes de poner dinero en derivados, conviene confirmar que la plataforma tenga licencia en su jurisdicción. La compensación, si llega, tardará años.