Bolivia abandona 15 años de paridad fija con el dólar y devalúa el boliviano un 30%
Bolivia devalúa el boliviano un 30% al romper su paridad con el dólar y negociar rescate del FMI.
TL;DR:
- El Banco Central de Bolivia fijó la nueva tasa oficial en 9.73 bolivianos por dólar a partir del lunes, una devaluación de alrededor del 30% respecto al tipo vigente desde 2011.
- El giro busca desbloquear un programa de financiamiento del FMI de aproximadamente $3,000 millones para reconstruir las reservas internacionales del país.
- La medida llega días después de cerrar 50 días de protestas que dejaron al menos 16 muertos y pérdidas económicas estimadas en $3,000 millones.
El gobierno boliviano anunció el viernes el fin de la paridad cambiaria fija que mantuvo durante 15 años. El Banco Central fijó la nueva tasa oficial en 9.73 bolivianos por dólar a partir del lunes, una devaluación de alrededor del 30% respecto al tipo de compra vigente desde 2011 —6.86 bolivianos—. La medida, que el Ministerio de Economía enmarcó como un paso para fortalecer la estabilidad macroeconómica y preservar la competitividad de las exportaciones, forma parte de los esfuerzos del presidente Rodrigo Paz por sellar un programa de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional de aproximadamente $3,000 millones, según Reuters. El cambio llega cinco días después de que Bolivia levantara la peor crisis de bloqueos de carreteras de los últimos años: 50 días de protestas, al menos 16 muertos y pérdidas económicas que rozaron ese mismo monto.
El mercado negro ya lo decía todo
El tipo de cambio fijo de 6.86 bolivianos llevaba meses siendo más símbolo que realidad. La crónica escasez de dólares en el sistema financiero alimentó un mercado paralelo donde el billete verde llegó a cotizarse cerca de 20 bolivianos —casi el triple de la tasa oficial—. El propio gobierno lo reconoció primero de facto: venía usando un tipo de referencia de alrededor de 9.90 bolivianos para la mayoría de las transacciones comerciales y financieras. El FMI también lo venía diciendo, en su informe anual más reciente: Bolivia necesitaba liberar el tipo de cambio.
Con el ancla cambiaria rota, la negociación con el fondo puede avanzar. Según Reuters, el programa esperado ronda los $3,000 millones, orientados a reconstruir las reservas del banco central y dar oxígeno a las finanzas públicas. El FMI no respondió de inmediato a las solicitudes de comentario.
Cincuenta días de bloqueos, 16 muertos y un acuerdo a medias
La devaluación no llegó en vacío. A principios de mayo, Paz eliminó los históricos subsidios a los combustibles para recortar el déficit fiscal. La respuesta fue inmediata: mineros, maestros, transportistas y agricultores levantaron barricadas en todo el país, cortando el suministro de combustible, alimentos y medicamentos en La Paz, El Alto y otras ciudades. En su punto más álgido, más de 100 autopistas estaban bloqueadas al mismo tiempo.
El 20 de junio, Paz declaró el estado de emergencia. Un día antes había alcanzado un acuerdo con la Central Obrera Boliviana: el gobierno se comprometió a no privatizar las empresas públicas y abrió grupos de trabajo conjuntos con plazo de 90 días para atender las demandas sindicales. Pero los cocaleros leales al expresidente Evo Morales no se sumaron de inmediato: mantuvieron sus bloqueos hasta el 22 de junio, cuando anunciaron lo que llamaron una "cuarta intermisión". Para el 23 de junio, el ministro de Obras Públicas Mauricio Zamora confirmó que no quedaba ningún bloqueo activo en el país.
El costo fue alto. La Cámara Nacional de Industrias estimó pérdidas de $2,800 millones —alrededor del 5.5% del PIB— durante el período de mayor parálisis. La agencia Anadolu eleva la cifra total de daños a $3,000 millones, sumando el impacto acumulado de toda la crisis.
Morales, desde el departamento de Cochabamba, enmarcó la retirada ante sus bases en términos que no dejan margen a la ambigüedad:
"Por ahora, esto es una pausa temporal, esto no es una rendición."
El FMI, el litio y el camino sin garantías
La devaluación es condición necesaria para el rescate del FMI, pero no resuelve los problemas de fondo. El economista Gonzalo Chavez lo puso en claro en radio local:
"Una vez que tienes esto, lo importante es seguir consiguiendo dólares, tener reservas internacionales en el banco central."
Paz también apuesta por los recursos naturales para atraer divisas. Bolivia posee alrededor de 23 millones de toneladas de recursos de litio identificados —cerca del 20% del total mundial, según el Servicio Geológico de Estados Unidos—, y el gobierno ha señalado su disposición a abrir tanto el litio como el sector de hidrocarburos a la inversión extranjera, rompiendo con la política proteccionista de la era Morales. El obstáculo inmediato: las restricciones constitucionales sobre la extracción privada de litio siguen vigentes. Y la agitación social no desapareció; solo se pausó.
Bolivia corre ahora en varios frentes al mismo tiempo: negociar el programa del FMI, atraer capital minero, reconstruir reservas y mantener la paz social mientras Morales deja claro que su movimiento no ha dicho su última palabra. Quince años de paridad artificial llegaron a su fin. Lo que viene después depende de lo que el gobierno sea capaz de sostener —política y económicamente— en los próximos meses.