TL;DR:
- Flock reducirá de 30 a 7 días la retención predeterminada y recomendada de datos de matrículas, aunque los clientes actuales podrán conservar sus periodos aprobados.
- Antes de terminar 2026, las agencias policiales deberán usar auditorías automáticas y códigos de caso; la plataforma bloqueará cuentas con actividad anómala.
- La ACLU advierte que la eficacia de esos controles no ha sido evaluada de forma independiente y que Evidence Mode podría ampliar la conservación de datos.
Flock Safety anunció el 13 de agosto de 2026 que hará obligatorios nuevos controles para sus clientes policiales después de reportes sobre agentes que utilizaron su red de lectores automáticos de matrículas (ALPR, por sus siglas en inglés) para búsquedas personales. La compañía reducirá de 30 a 7 días su periodo predeterminado y recomendado de retención, exigirá códigos de caso, activará auditorías de comportamiento anómalo y bloqueará temporalmente cuentas sospechosas. Garrett Langley, fundador y CEO, reconoció a The Verge que Flock “se equivocó en esto” al dejar algunas salvaguardas como opcionales. El cambio traslada más responsabilidad a la empresa, pero no crea un límite universal: los clientes actuales podrán conservar sus periodos aprobados y la nueva modalidad Evidence Mode permitirá preservar información vinculada a investigaciones activas.
De controles opcionales a requisitos para todas las agencias
Audit Assistance, la herramienta que detecta patrones de búsqueda anómalos y los envía a revisión, llevaba 16 semanas disponible cuando Flock anunció los cambios. Más de un tercio de sus clientes la había activado voluntariamente, según la empresa. Ahora será obligatoria para todos los clientes policiales antes de que termine 2026.
El sistema también aplicará un bloqueo preventivo. Si la actividad de una cuenta cumple los criterios internos de conducta anómala, Flock suspenderá el acceso hasta que un administrador revise lo ocurrido. La compañía no publicó esos criterios en su anuncio.
Los códigos de caso seguirán el mismo camino. Flock los ofrecía como opción desde julio de 2025, pero los exigirá en todas las búsquedas policiales antes de acabar el año. Una agencia podrá saltarse el requisito durante una emergencia, aunque esa consulta quedará marcada para revisión administrativa.
Las ciudades y departamentos también podrán decidir qué delitos autorizan a otras agencias a investigar con sus cámaras. Una jurisdicción podría permitir búsquedas por homicidio, vehículos robados o personas desaparecidas y bloquear las relacionadas con control migratorio.

Los siete días no serán un límite universal
Flock presentará siete días como la nueva configuración predeterminada y recomendada, frente a los 30 días anteriores. La precisión importa: las agencias que ya usan la plataforma podrán mantener los periodos que tengan aprobados, incluso si son más largos.
La empresa añadirá en las próximas semanas Evidence Mode para conservar en almacenamiento separado datos específicos considerados evidencia de una investigación activa. Flock afirma que más del 90% de las búsquedas realizadas sin una matrícula completa ocurre durante la primera semana y ofrecerá esta modalidad sin costo a los clientes que adopten la recomendación de siete días.
La ACLU considera que reducir el periodo puede ser un avance, pero sostiene que el resultado dependerá de qué guarde exactamente Evidence Mode. Si solo conserva coincidencias seleccionadas como evidencia de un caso concreto, el alcance sería acotado. Si retiene cualquier dato consultado, la excepción podría prolongar la vida de información que de otro modo se eliminaría.
Una auditoría obligatoria todavía necesita demostrar su alcance
Los controles responden a reportes de agentes que habrían usado lectores de matrículas para rastrear a exparejas, familiares u otras personas por motivos ajenos a una investigación. The Verge informó sobre uno de los casos que empujaron el cambio de postura de Langley; Associated Press documentó además que seis empleados del Departamento de Policía de Savannah, incluidos cuatro agentes, fueron despedidos después de ser acusados de realizar consultas sobre conocidos y facilitar el acceso a un oficial externo. El departamento dijo que la auditoría voluntaria de Flock ayudó a detectar el uso.
La discusión sobre los riesgos de la red, sus errores de lectura y los huecos que permiten compartir búsquedas entre jurisdicciones ya tenía un capítulo previo:
Para Flock, los casos detectados prueban que Audit Assistance puede encontrar abusos que quedarían enterrados en registros extensos. Para la ACLU, el dato no basta sin conocer cuántos usos indebidos pasan inadvertidos. La organización pide una evaluación independiente capaz de medir cuántos casos identifica la herramienta y con qué consistencia.
Flock encargó a la firma de seguridad Bishop Fox una revisión de sus productos y capacidades, cuyo resumen y correcciones promete publicar en septiembre de 2026. El anuncio no identifica ese trabajo como una evaluación independiente de Audit Assistance. La compañía también hizo obligatoria la autenticación multifactor a principios de agosto y abrirá un programa coordinado para recibir reportes de vulnerabilidades.
Flock acepta una responsabilidad que antes remitía a los reguladores
El giro de Langley no consiste solo en agregar funciones. The Verge señaló que el CEO antes colocaba en legisladores y gobiernos locales la responsabilidad de imponer límites a la plataforma. Ahora reconoce que la lentitud regulatoria no exime a Flock de decidir qué salvaguardas deben ser obligatorias.
Eso tampoco reemplaza la supervisión pública. Las reglas de retención continúan dependiendo de cada jurisdicción, las consultas de emergencia admiten excepciones y los patrones que activan un bloqueo siguen bajo control de la empresa. La propia Flock recordó además que una alerta de matrícula es una pista que un agente debe confirmar, no una conclusión automática.
El anuncio convierte varias opciones en requisitos y reduce la cantidad de datos que se guardará por defecto. Su impacto real podrá medirse cuando las agencias migren a los nuevos controles, se conozca el funcionamiento preciso de Evidence Mode y una evaluación externa determine qué proporción de búsquedas indebidas logra detectar el sistema.