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Amazon y Google disparan sus emisiones de CO2 en 2025 por el boom de centros de datos de IA

Amazon subió 16% sus emisiones y Google 18% en 2025 por la construcción de centros de datos para IA.

por Alejandro Castillo Leone
Amazon y Google disparan sus emisiones de CO2 en 2025 por el boom de centros de datos de IA
Photo by Marcin Jozwiak / Unsplash

TL;DR:

  • Amazon subió sus emisiones 16% y Google 18% en 2025, presionadas por la construcción acelerada de centros de datos para inteligencia artificial.
  • Google quedó 81% por encima de su nivel de 2019; Amazon casi rozó los 81 millones de toneladas de CO2, más que las emisiones de todo Nueva Zelanda.
  • Ambas mantienen intactas sus promesas de cero neto (Amazon para 2040, Google para 2030), aunque el gasto en IA marca récords.

Amazon y Google terminaron 2025 emitiendo más gases de efecto invernadero, no menos. Amazon reportó que sus emisiones subieron 16% el año pasado, hasta casi 81 millones de toneladas de CO2 equivalente, y Google informó que las emisiones que contabiliza para sus metas climáticas crecieron 18%. En ambos casos el motor es el mismo: la construcción acelerada de centros de datos para alimentar la inteligencia artificial. Las dos compañías siguen jurando que llegarán a cero neto, Amazon en 2040 y Google en 2030, pero por primera vez en años los números se mueven en dirección contraria a esa promesa, justo cuando la inversión en IA rompe sus propios récords.

Amazon contamina más que Nueva Zelanda y su huella crece por segundo año

La huella de carbono de Amazon llevaba varios años casi congelada. En 2025 se rompió la calma: la compañía emitió unos 80.8 millones de toneladas de CO2 equivalente, frente a los 69.5 millones de 2024. Es su segundo año consecutivo al alza y, para dimensionar la cifra, según el recuento de GeekWire esa cantidad supera las emisiones anuales de un país entero como Nueva Zelanda.

El reporte, el más detallado que ha publicado la empresa, deja claro dónde aprieta la presión. El consumo de energía fue el rubro que más creció, empujado por la expansión de centros de datos para IA. Y aunque Amazon repitió por tercer año que igualó todo su consumo eléctrico global con compras equivalentes de energía limpia, las emisiones asociadas a la electricidad que realmente usa saltaron 34% en el año, según los datos que su directora de sostenibilidad, Kara Hurst, compartió en una entrevista con Semafor.

Por primera vez desde 2019, contamina más rápido de lo que crece

Ese es el dato que casi ninguna cobertura pone al frente, y es el que más pesa. La intensidad de carbono de Amazon, es decir cuánto CO2 emite por cada dólar de ingreso, subió en 2025 por primera vez desde que la empresa empezó a medirla en 2019. Es decir: sus emisiones ya no crecen solo porque venda más, sino que crecen más rápido que su propio negocio. Hurst no lo esquivó.

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Por primera vez desde 2019, Amazon emitió más CO2 por cada dólar de ingreso: 113 gramos, frente a 109 en 2024. Es la señal de que sus emisiones ya avanzan más rápido que su facturación, no solo porque la empresa venda más.
"No va a ser lineal. No va a ser la historia de un solo año", dijo Kara Hurst, directora de sostenibilidad de Amazon.

El matiz importa para no exagerar: medida contra 2019, la intensidad de carbono de Amazon todavía cae 38%. El problema es la dirección del último año, no el punto de partida.

Google quedó 18% arriba y ya emite 81% más que en 2019

En Google la historia rima. Las emisiones que la empresa cuenta para sus objetivos climáticos subieron 18% en 2025 y quedaron 81% por encima de su punto de partida de 2019, según su reporte ambiental anual. La compañía lo atribuyó, sobre todo, al crecimiento de su cadena de suministro para sostener la expansión del negocio.

El desglose muestra dónde se concentra el daño:

  • Las emisiones de alcance 3 (la cadena de suministro, que pesa 80% del total) subieron 25%, por la fabricación y logística del hardware de infraestructura y por la construcción de centros de datos.
  • Las de alcance 1 (menos del 1% de la huella) crecieron 20%, empujadas por más generadores de respaldo quemando combustible en los centros de datos.
  • Las de alcance 2 bajaron 3%, pero el consumo eléctrico total de Google se disparó 37% en el año.

Google también soltó una cifra pensada para suavizar el golpe: sin sus iniciativas de descarbonización, calcula que su huella de 2025 habría sido cinco veces mayor. Su directora de sostenibilidad, Kate Brandt, usó casi la misma palabra que Hurst para describir el momento.

"El camino para alcanzar nuestras ambiciones climáticas no será lineal, dado que nuestra construcción de infraestructura de IA avanza hoy más rápido de lo que la red eléctrica se descarboniza. Seguimos enfocados en escalar energía limpia, abundante y asequible a nivel global, y en impulsar innovaciones tecnológicas que reduzcan las emisiones en nuestras operaciones y en la industria en general", dijo Kate Brandt, directora de sostenibilidad de Google.

La electricidad y el cemento son el verdadero problema

Detrás de los porcentajes hay dos culpables concretos, y se repiten en las dos empresas: la electricidad que consumen los centros de datos y los materiales con que se construyen. Amazon no quiso revelar la mezcla exacta de fuentes que alimentan sus instalaciones. En toda la industria, la mayoría de esos centros sigue funcionando con gas natural, y cuando la red no da abasto entran generadores de respaldo que queman combustible.

Close-up of server cooling fans in a vibrant data center.
Photo by Winston Chen / Unsplash

El cemento y el acero también pesan. Hurst reconoció a Semafor que los materiales de construcción de centros de datos se volvieron un dolor de cabeza, y que Amazon está inyectando dinero en versiones de acero y concreto de menor huella. La empresa conserva, eso sí, la flota de camionetas eléctricas de reparto más grande de Norteamérica: más de 52,700 vehículos, a mitad de camino de su meta de 100,000 para 2030.

Las metas de cero neto no se mueven, aunque el gasto sí

Ni Amazon ni Google tocaron sus promesas. Amazon insiste en llegar a cero neto en 2040, la meta más difícil entre las grandes tecnológicas por el tamaño de su red de comercio y logística. Google sostiene la suya para 2030. Pero el contexto juega en contra: el CEO de Amazon, Andy Jassy, adelantó que la empresa gastará un récord de 200,000 millones de dólares en inversiones de capital este año, con IA, chips, robótica y satélites en órbita baja a la cabeza.

Puertas adentro no todos aplauden. El grupo Amazon Employees for Climate Justice criticó el alza de emisiones y acusó a la compañía de presionar a los organismos que fijan las reglas de contabilidad de carbono para que las suavicen. Más de mil empleados ya firmaron una carta abierta contra el ritmo vertiginoso de su desarrollo de IA. Hurst, por su parte, no se baja de la meta.

"Pero ¿qué alternativa tenemos, más que seguir invirtiendo, aprendiendo y avanzando para intentar resolver uno de los problemas más difíciles del mundo?", escribió Kara Hurst en el reporte anual de Amazon.

El mensaje que dejan los dos reportes es incómodo y simple: por ahora, la carrera de la IA le está ganando a las metas climáticas de quienes la lideran. Amazon y Google apuestan a que la tecnología, desde la energía nuclear a pequeña escala hasta más energía limpia en la red, alcance a tiempo para cerrar la brecha. Mientras tanto, cada trimestre de construcción suma toneladas de CO2 que hoy nadie sabe con certeza cómo se van a restar.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Alejandro Castillo Leone

Soy un amante del arte y la cultura. Desde el 2021 dirijo una web dedicada a la historia de mi país y he emprendido la misión de vivir para la cultura, alimentándome principalmente del ámbito Hispanoamericano.

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