TL;DR:
- Reuters identificó 59 turbinas de gas operando sin permiso federal para Colossus 2; xAI había reconocido 27 en enero.
- Al menos 57 están en Southaven, Mississippi, junto a Memphis; un investigador citado por Reuters ubica sus emisiones de óxidos de nitrógeno entre las 25 plantas de gas más contaminantes de EE. UU.
- La NAACP demandó a xAI en abril; en junio el Departamento de Justicia pidió desestimar el caso alegando seguridad nacional, porque Grok apoya operaciones militares.
Elon Musk llevó su carrera por el cómputo de inteligencia artificial a un terreno cada vez más incómodo. Su empresa xAI instaló 59 turbinas de gas natural sin permiso federal para alimentar el centro de datos Colossus 2, más del doble de las que había reconocido en público, según un análisis de Reuters basado en registros oficiales y en correos entre reguladores y representantes de la compañía. Esas turbinas descargan su contaminación junto a comunidades mayoritariamente negras del área de Memphis, que ya arrastran tasas altas de enfermedades pulmonares. El caso muestra cómo la demanda eléctrica del boom de IA está levantando plantas de energía fuera de la red más rápido de lo que la vigilancia ambiental alcanza a revisarlas, y ahora suma un giro inusual: el propio gobierno de Estados Unidos pidió a un tribunal archivar la demanda que busca apagarlas.
Los números salieron de una solicitud de acceso a información pública que hizo Reuters. Los registros muestran que xAI, hoy parte de SpaceX tras la fusión de febrero de 2026, instaló 57 turbinas en Southaven, Mississippi, apenas cruzando la línea estatal desde Colossus 2, ubicado en el distrito de Whitehaven, en Memphis, Tennessee. Otras dos turbinas sin permiso operan en un sitio distinto que Reuters no logró ubicar. Los correos, entre la consultora Trinity Consultants (que representa a xAI y a su filial MZX Tech) y el Departamento de Calidad Ambiental de Mississippi (MDEQ), fechan la instalación. En enero, la compañía decía tener 27 turbinas y sostenía que no necesitaba permisos. xAI no respondió a la solicitud de comentarios de Reuters.
El truco está en la palabra "temporal". En Mississippi, un generador móvil no requiere permiso de aire si opera menos de un año y permanece montado sobre una unidad portátil, como un remolque. xAI y el MDEQ sostienen que sus turbinas encajan en esa categoría. Pero en marzo el propio MDEQ ya le había aprobado un permiso para 41 turbinas permanentes, con capacidad de 1.2 gigavatios, tres semanas después de la única audiencia pública sobre el proyecto. Esas 41 no cubren a las móviles que hoy están encendidas.
En Colonial Hills, un vecindario de Southaven, las turbinas se escuchan a toda hora. Los residentes comparan sus estruendos con motores de avión. Ervin Laws, vecino de veintitantos años, dice que el ruido lo despierta de noche.
"No puedo hacer nada al respecto, porque él tiene más dinero que yo", dijo Laws, en referencia a Musk.
Las emisiones colocan a la planta entre las más contaminantes del país
El ruido es apenas la superficie. La demanda de la NAACP, presentada en abril, calculó que las 27 turbinas iniciales podían emitir más de 1,700 toneladas anuales de óxidos de nitrógeno, además de monóxido de carbono, formaldehído y partículas finas PM2.5, todos ligados a asma, enfermedades respiratorias, problemas cardiacos y ciertos cánceres en personas expuestas. Con el conteo ya en 59, esa carga contaminante es mayor. Nicholas Mailloux, investigador posdoctoral de la Universidad de Wisconsin-Madison que estudia calidad del aire, calculó para Reuters las emisiones de óxidos de nitrógeno de aproximadamente la mitad de las turbinas: la instalación quedaría a la altura de las 25 plantas de gas más contaminantes de todo Estados Unidos, según datos de emisiones reales de la EPA.
Nada de esto cae en cualquier lado. Las turbinas rodean barrios mayoritariamente negros que, según estimaciones oficiales, ya sufren tasas de enfermedad pulmonar por encima del promedio. Tom's Hardware recordó un estudio de 2022 que mostró que las zonas marcadas hace décadas por los bancos con la práctica discriminatoria del "redlining" siguen registrando hoy más contaminación del aire. El reporte no afirma que estas comunidades fueran un blanco deliberado, pero el patrón se repite.
Sarah Gladney, de 72 años, observa la expansión de xAI desde su casa en Boxtown, un barrio históricamente negro de South Memphis, a pocos kilómetros de donde la empresa levantó Colossus 1 en 2024.
"Se trata solo de dinero, y no de la salud ni el bienestar de la gente que vive en estas comunidades o cerca de ellas", dijo Gladney.
El gobierno de Estados Unidos entró al pleito del lado de xAI
La NAACP, representada por el Southern Environmental Law Center y Earthjustice, demandó a xAI y a su filial MZX Tech en abril bajo la Ley de Aire Limpio (Clean Air Act). El objetivo: frenar las turbinas hasta que la empresa obtenga permisos, con multas civiles de alrededor de 124,000 dólares diarios. En junio, el Departamento de Justicia de Estados Unidos pidió a la corte desestimar el caso. Su argumento no fue ambiental, sino de seguridad nacional.
Según el escrito del gobierno citado por CNN y otros medios, Colossus 2 alimenta a Grok, el modelo de IA de xAI que el Departamento de Defensa usa en operaciones militares. Cameron Stanley, alto funcionario de IA del Pentágono, declaró ante la corte que Grok es uno de los pocos modelos habilitados para tareas de máxima seguridad y que, durante el reciente conflicto con Irán, ayudó a las fuerzas estadounidenses a alcanzar 2,000 objetivos en 96 horas. El gobernador de Mississippi, Tate Reeves, también pidió archivar la demanda.
"Es notable que Estados Unidos intervenga a favor de un contaminador en un caso así. Normalmente, intervendría para hacer cumplir la ley", dijo Laura Thoms, directora de aplicación de la ley de Earthjustice.
De acuerdo con un análisis de Erika Kranz, abogada de la Escuela de Derecho de Harvard citado por CNN, sería la primera vez que el gobierno de Estados Unidos interviene en una demanda ciudadana de este tipo contra una empresa privada para pedir que se archive.
Un modelo que puede repetirse en otras partes
El pleito llega en un momento de fuerza máxima para Musk. La intervención del gobierno ocurrió pocos días después de que SpaceX, matriz de xAI, protagonizara la mayor salida a bolsa de la historia, una operación que, según CNN, convirtió a Musk en el primer billonario del mundo (una fortuna cercana a un billón de dólares). Y el folleto de esa oferta pública deja ver hacia dónde va la apuesta: la compañía planea comprar otros 2,800 millones de dólares en turbinas de gas en los próximos tres años, al menos 2,000 millones destinados a unidades "móviles", justo la categoría en disputa.
Ahí aparece lo que hace que este caso importe mucho más allá de Memphis. Cuando la ambición de cómputo supera a la red eléctrica local, la vía rápida es generar energía propia con turbinas de gas y esquivar los años de estudios y audiencias que exige conectarse a la red. Michael Gerrard, especialista en derecho ambiental de la Universidad de Columbia, advirtió a CNN que si xAI logra alimentarse con turbinas móviles, ese modelo se copiará en muchos otros sitios, con turbinas que contaminan muchísimo y afectan la salud de quienes viven cerca.
Preguntas rápidas sobre las turbinas de xAI
¿Cuántas turbinas sin permiso instaló xAI para Colossus 2?
Según un análisis de Reuters basado en registros oficiales, publicado el 14 de julio de 2026, xAI instaló 59 turbinas de gas natural sin permiso federal para Colossus 2. Es más del doble de las 27 que la empresa había reconocido en enero. Al menos 57 están en Southaven, Mississippi.
¿Por qué el gobierno de Estados Unidos defiende a xAI?
El Departamento de Justicia pidió en junio de 2026 desestimar la demanda de la NAACP alegando seguridad nacional. Colossus 2 alimenta a Grok, el modelo de IA que el Pentágono usa en operaciones militares, y el gobierno argumentó que detener las turbinas pondría en riesgo esa capacidad.
¿Dónde están las turbinas de Colossus 2?
El centro de datos Colossus 2 está en Whitehaven, Memphis, Tennessee, pero al menos 57 de las 59 turbinas se ubican en Southaven, Mississippi, a poco más de un kilómetro y medio, cruzando la línea estatal. En Mississippi, un generador móvil no requiere permiso de aire si opera menos de un año.
Mientras los tribunales deciden, las turbinas siguen encendidas y el ruido no para en Southaven. La pelea por Colossus 2 dejó de ser un asunto local de permisos: define quién paga el costo ambiental de entrenar a la IA y hasta dónde puede llegar una empresa cuando su producto se declara pieza de seguridad nacional. Esa decisión marcará el terreno para el próximo centro de datos que quiera encender sus propios motores, aquí o en cualquier país donde el boom de la IA toque tierra.