TL;DR:
- La inflación interanual en Estados Unidos cayó al 3.5% en junio, un descenso más pronunciado que el 3.8% proyectado por los analistas.
- El euro avanzó un 0.33% frente al dólar, mientras que el índice de la divisa estadounidense retrocedió a su nivel más bajo en semanas.
- La caída de los precios de la energía alivió la presión sobre la Reserva Federal, reduciendo las expectativas de nuevas alzas en las tasas de interés.
El euro registró un sólido avance frente al dólar este martes luego de que la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos revelara que la inflación de junio se enfrió a un ritmo mayor al previsto por Wall Street. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) interanual cayó al 3.5%, una cifra que debilita al dólar ante la expectativa de que la Reserva Federal dé por terminado su ciclo de endurecimiento monetario. La debilidad del billete verde también desató un rally en el oro y dio un respiro a las bolsas globales.

La caída de la energía da un respiro a los bolsillos
El informe oficial de inflación trajo un cambio de tendencia drástico en comparación con el comportamiento de los precios en la primera mitad del año. En términos mensuales, el IPC de junio registró una caída del 0.4%, un giro de 180 grados respecto al incremento del 0.5% documentado en mayo. Este descenso superó el consenso del mercado, que estimaba una inflación interanual del 3.8% frente al 4.2% registrado el mes previo.
La inflación subyacente o core, que excluye los componentes más volátiles como alimentos y energía para dar una lectura más limpia de la economía a largo plazo, también mostró señales de moderación. De acuerdo con datos recopilados por Trading Economics, este indicador bajó al 2.6% interanual en junio, viniendo de un 2.9% en mayo y colocándose por debajo del 2.8% proyectado por los analistas de Wall Street.
El motor de este descenso fue el retroceso de los precios de la energía, un rubro que venía presionando fuertemente el presupuesto de los hogares y que había representado más del 60% de los incrementos mensuales anteriores. Los costos de vivienda continuaron aumentando de forma moderada, con un alza del 0.3% en mayo antes de registrar una desaceleración en el reporte de junio.
El dólar pierde tracción y los mercados reaccionan
La sorpresa en los datos económicos alteró de inmediato el tablero cambiario global. Según datos de Reuters, el índice del dólar cayó un 0.33% para situarse en las 100.94 unidades, tocando su nivel más bajo en varias semanas. En paralelo, el euro aprovechó el vacío y subió un 0.33% para cotizar cerca de los 1.1418 dólares.
La debilidad del billete verde no solo benefició a la divisa europea. El oro, un activo tradicional de refugio que se abarata para los compradores internacionales cuando el dólar retrocede, escaló más del 2% tras la publicación del reporte. Por su parte, la bolsa de valores también celebró los datos con subidas generalizadas, impulsada por la combinación de una inflación más baja y los sólidos reportes trimestrales de ganancias del sector bancario.
En el mercado asiático, la cautela se mantuvo en torno al yen japonés, que cotizó cerca de las 162 unidades por dólar en medio de temores de una posible intervención por parte de las autoridades financieras de Tokio.
El dilema de la Fed ante el próximo testimonio en el Congreso
Antes de que se publicaran las cifras de junio, las proyecciones de la plataforma CME FedWatch estimaban una probabilidad cercana al 30% de que la Reserva Federal aplicara un incremento de 25 puntos básicos en las tasas de interés en su reunión de política monetaria más cercana. La publicación de este IPC débil ha mermado considerablemente esas apuestas, reforzando la tesis de que el ciclo restrictivo del banco central estadounidense está cerca de su fin.
Sin embargo, el panorama de la política monetaria aún no está completamente cerrado. Toda la atención de los inversionistas se traslada ahora al Capitolio, donde el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ofrecerá su testimonio ante el Congreso esta semana. El tono que adopte el jefe del banco central en sus declaraciones podría consolidar el optimismo de los mercados o devolver la cautela a Wall Street.
Cualquier ajuste de expectativas requerirá un seguimiento minucioso. Tras este reporte, el mercado tendrá que esperar hasta el 12 de agosto, fecha en la que se publicará de manera oficial el índice de precios correspondiente al mes de julio.