TL;DR:
- El remake en acción real de Moana ganó el fin de semana con 43 millones de dólares en Norteamérica y 95 millones globales, muy por debajo de los 60 a 65 millones que proyectaba Disney.
- Costó 250 millones antes de publicidad. Fuentes de la industria citadas por Deadline calculan una pérdida de entre 100 y 125 millones en su primer ciclo en cines.
- En México y Brasil la superó Toy Story 5, otra cinta de Disney: el estudio compitió contra sí mismo y perdió.
El remake en acción real de Moana ganó el fin de semana en taquilla y aun así firmó uno de los peores estrenos en la historia de los remakes de Disney. La película dirigida por Thomas Kail, con Dwayne Johnson otra vez como Maui y la debutante Catherine Laga'aia en el papel principal, recaudó 43 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá y 52 millones en el resto del mundo entre el 10 y el 12 de julio de 2026, para un arranque global de 95 millones. El presupuesto de producción fue de 250 millones, sin contar mercadotecnia. Fuentes de la industria citadas por Deadline calculan que la cinta perderá entre 100 y 125 millones en su primer ciclo de cines; Disney no respondió a la solicitud de comentario de ese medio sobre el cálculo.
Lo que precedió al número dice tanto como el número. Tres semanas antes del estreno, Moana rastreaba un arranque de 85 millones, según Rotten Tomatoes. La proyección bajó a entre 60 y 70 millones la semana previa. Disney terminó apuntando a un piso de 60 millones. El resultado real fueron 43 millones desde 3,875 pantallas, con un promedio por pantalla de 11,097 dólares, de acuerdo con Boxoffice Pro.
El desglose diario afina el retrato: 18 millones el viernes (con 4.5 millones que venían de las funciones del jueves), 13.5 el sábado y 11.5 el domingo. Ese arranque del jueves fue mejor que el de Blancanieves, que hizo 3.5 millones. El fin de semana completo, en cambio, apenas rebasó al de aquel fracaso: 43 millones contra 42.2.
La crítica fue dura y el público no. El Tomatómetro cerró el fin de semana en 34%, la calificación más baja para un remake directo de acción real del estudio según Rotten Tomatoes, por debajo de Blancanieves (39%) y de Dumbo (46%). Del otro lado del mostrador, la audiencia le dio 90% en Rotten Tomatoes, una A- en CinemaScore y 4.5 de 5 en PostTrak. Los menores de 18 le pusieron A+.
Ni siquiera la crítica fue unánime. David Rooney, crítico jefe de cine de The Hollywood Reporter, salió a defenderla:
"Esta encantadora nueva versión se sostiene con seguridad por sí sola."
El reproche que sí se repitió en las reseñas fue otro: que la cinta es una recreación plano por plano de la película de 2016, sin ideas propias. El tráiler oficial que Disney publicó el 23 de marzo de 2026 permite medir el parecido en dos minutos.
La regla de los 27 años que Moana se saltó
David A. Gross, que publica el boletín de taquilla FranchiseRe, calcula que el intervalo promedio entre una película animada de Disney y su remake en acción real es de 27 años. El dato no es decorativo: en casi tres décadas crece una generación completa de niños que vio la cinta en casa, mientras los fans del original llegan al cine con hijos propios.
"Durante ese tiempo, los remakes sumaron una audiencia completamente nueva."
Gross se lo dijo a Variety, y la contabilidad lo respalda. Los cuatro remakes de Disney que cruzaron los 1,000 millones de dólares (La Bella y la Bestia en 2017, Aladdín y El Rey León en 2019, Lilo & Stitch en 2025) salen todos de originales de los noventa y principios de los dos mil. Los tres primeros abrieron arriba de 90 millones en Norteamérica, según The Hollywood Reporter. Lilo & Stitch rompió récords con 183 millones en cuatro días.
Del extremo opuesto salen los tropiezos: Blancanieves, con un original de 1937, abrió con 42.2 millones, y Dumbo, de 1941, con 45.9. Variety atribuye ambos casos a propiedades que ya perdieron vigencia cultural. Moana falló por el lado que nadie había probado. Llegó demasiado pronto: diez años después de la cinta de 2016 y apenas veinte meses después de Moana 2, la secuela animada que rebasó los 1,000 millones.
Las razones que se repiten en los reportes de la industria son cuatro:
- Moana 2 salió hace veinte meses y sigue en Disney+, así que la nostalgia nunca tuvo tiempo de acumularse.
- Disney compitió contra sí misma: Toy Story 5 iba en su cuarta semana y Minions & Monsters en su segunda, las dos peleando por el mismo público familiar.
- El costo hizo el resto. Con 250 millones antes de publicidad (Variety calcula unos 120 millones adicionales en promoción; Deadline estima 145 millones de gasto global), la película necesita al menos 600 millones globales para no perder dinero, según Variety.
- Las reseñas coincidieron en que es una recreación plano por plano, y eso se lee distinto cuando el original está a un clic de distancia en el mismo servicio de streaming.
En México y Brasil, Toy Story 5 le ganó a Moana
Moana abrió en México con 3.4 millones de dólares y en Brasil con 2.7 millones, según el reporte global de Deadline. En los dos mercados la superó Toy Story 5, que ya iba en su cuarta semana y que en México acumula 66 millones, su mercado más grande fuera de Estados Unidos. En la región donde Disney daba por descontado el éxito de Moana, la película perdió contra otra película de Disney.

El resto del mapa hace la comparación más incómoda. Moana sí fue número uno entre los estrenos no locales en Australia (5.3 millones), Francia (5.2), Corea (3.8), Reino Unido (3.7), Alemania (3.4) y España (3.1), además de Centroamérica y Ecuador. Pero Toy Story 5 se quedó con todos los demás territorios latinoamericanos.
Y el público hispano sí apareció. El 30% de la audiencia del estreno en Estados Unidos fue hispana, el segundo bloque más grande detrás del 35% caucásico, de acuerdo con los datos de PostTrak que publicó Boxoffice Pro. Fueron al cine. No alcanzó.
Disney tampoco está culpando al Mundial. Deadline reportó que el estudio ni siquiera recurrió a ese argumento para explicar los 52 millones internacionales, y semanas antes ese mismo medio había concluido que el torneo solo golpeaba la taquilla los días de partido. En México no impidió que Toy Story 5 se convirtiera en su territorio más fuerte fuera de Estados Unidos.
Tangled es la siguiente prueba de la fórmula
Disney no va a frenar la maquinaria. Tangled es el único remake que está filmando ahora mismo, en España, con estreno apuntado a 2028 según Variety. Su original es de 2010, así que el intervalo será de dieciocho años: dentro de la ventana que describe Gross, aunque por debajo del promedio. El estudio pausó esa producción cuando Blancanieves fracasó en marzo de 2025 y la reactivó meses después, cuando Lilo & Stitch cruzó los 1,000 millones.
Detrás de eso, la cartera se adelgaza. Variety señala que Disney priorizará una secuela en acción real de Lilo & Stitch y spin-offs sobre las hermanastras de La Cenicienta y sobre Gastón. The Hollywood Reporter recuerda que versiones de Robin Hood, Bambi, Los Aristogatos y La espada en la piedra llevan años estancadas. Y Bloomberg Línea apunta que las recaudaciones de las adaptaciones recientes se redujeron casi a la mitad frente a los estrenos de la década pasada: La Sirenita cerró en 569.6 millones en 2023 y Mufasa en 723 millones en 2024. Ninguna es un desastre. Ninguna es El Rey León tampoco.
Para el lector que se pregunta si esto cambia algo, la respuesta llega en dos tiempos. A corto plazo, Moana tiene julio casi para sí misma en el segmento familiar y una A- en CinemaScore que puede alargarle la vida en cartelera. A largo plazo, Disney se queda con una lección cara y pocos títulos que cumplan la regla de los 27 años. Tangled dirá si dieciocho bastan. Los mejores nombres del catálogo ya se usaron.