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Una estrella 100,000 veces el Sol explicaría los puntos rojos de Webb: hay dos rivales más

El Centro de Astrofísica Harvard y Smithsonian propone que los puntos rojos del James Webb son estrellas gigantes a punto de colapsar. Otros dos modelos, publicados en las mismas semanas, apuntan a un agujero negro ya encendido.

por Patricia Rodriguez
Captivating image of the Milky Way galaxy showcasing a dense field of twinkling stars against a dark cosmic background.
Foto de Kein Lander en Pexels

TL;DR:

  • El Centro de Astrofísica Harvard y Smithsonian propone que los pequeños puntos rojos del telescopio James Webb son estrellas de unas 100,000 masas solares que expulsan gas en estallidos antes de colapsar.
  • En el modelo, cuatro estallidos de entre 41 y 282 años expulsan 480 masas solares, y el último aporta el 73% y deja la cáscara de gas que se ve roja.
  • Seis días antes, otro equipo publicó una explicación distinta con una galaxia espiral, y desde junio una tercera acumula evidencia espectroscópica.

Un equipo del Centro de Astrofísica Harvard y Smithsonian propuso que los pequeños puntos rojos que el telescopio James Webb detecta en el universo primitivo no son agujeros negros, sino estrellas vivas de unas 100,000 masas solares que se sacuden en episodios violentos de pulsación y expulsan una cáscara de gas justo antes de colapsar. El CfA lo anunció el 5 de agosto de 2026. El modelo, firmado por Devesh Nandal y cinco coautores, es el primero que reproduce a la vez las tres rarezas del fenómeno: el espectro, el tamaño diminuto y el exceso de nitrógeno. Lo que no hace es cerrar el caso. Seis días antes, otro grupo publicó una explicación que apunta a un agujero negro ya encendido, y una tercera lleva desde junio ganando terreno.

El último de cuatro estallidos deja el 73% del gas, y es el único que se ve

El trabajo no observa un punto rojo: modela cinco estrellas supermasivas con distintas cantidades de metales, desde gas primordial puro hasta una centésima parte de la composición solar, y las sigue con el código de evolución estelar de Ginebra hasta el colapso. En el caso que más se parece a un punto rojo real, la estrella no pierde masa con un viento constante, como hacen las estrellas normales, sino en cuatro sacudidas separadas por cientos de miles de años de calma. Los autores las llaman episodios de modo extraño.

Las cifras son concretas. Los cuatro estallidos duran 41.1, 60.6, 151.2 y 281.9 años, y expulsan 10.4, 19.7, 101.9 y 348 masas solares. El cuarto aporta cerca del 73% del total y es el único que importa: los tres anteriores llevan tanto tiempo expandiéndose que ya son transparentes, mientras el último se queda pegado a la estrella, con un radio de 0.392 pársecs, algo más de un año luz, y suficiente densidad para bloquear la luz. Esa cáscara enfría el aspecto de la fuente y la vuelve roja. Además arrastra nitrógeno cocinado en el interior de la estrella, que es justo la firma química que aparece en algunos espectros de puntos rojos y que ni las galaxias jóvenes ni los agujeros negros producen de forma natural.

Después de esa última expulsión, la estrella alcanza la inestabilidad relativista alrededor del millón de años de vida y colapsa en unos 10,000 segundos, conservando cerca del 99% de su masa. El resultado es una semilla de agujero negro de unas 100,000 masas solares. Entre los seis autores están Abraham Loeb, de Harvard, y Franz E. Bauer, del Instituto de Alta Investigación de la Universidad de Tarapacá, en Arica, cuyo trabajo se financió con fondos de ANID y FONDECYT de Chile.

⚠️
Ninguna de las tres explicaciones se ha confirmado con una observación que descarte a las otras. El estudio del CfA es un modelo teórico: sus cifras salen de simulaciones estelares, no de la medición de un punto rojo concreto.
Captivating image of a spiral galaxy and surrounding star field, highlighting deep space beauty.
Imagen ilustrativa de un campo profundo. No corresponde a las observaciones del estudio. · Foto de Marco Milanesi en Pexels

Una espiral llamada Saguaro sugiere que el punto rojo es solo el centro de una galaxia

El 29 de julio, seis días antes del comunicado del CfA, un equipo liderado por Pierluigi Rinaldi publicó en The Astrophysical Journal una respuesta que no encaja con la anterior. Apuntaron a WISEA J123635.56+621424.2, una galaxia espiral en la Osa Mayor con desplazamiento al rojo 2, que vemos como era hace 10,500 millones de años. La apodaron Saguaro, por el cactus del desierto de Sonora, cuyos brazos y fruto rojo recuerdan a la forma de la galaxia.

Su núcleo cumple casi todos los requisitos de un punto rojo, incluida la debilidad en rayos X. Cuando el equipo simuló cómo se vería esa galaxia si estuviera a las distancias del universo primitivo, los brazos espirales se desvanecieron hasta que solo quedó el punto rojo del centro. La lectura es la contraria a la del CfA: no serían objetos exóticos ni estrellas por colapsar, sino galaxias corrientes cuyo entorno desaparece bajo el límite de detección de Webb, con un agujero negro ya activo y muy tapado en el centro. El observatorio Chandra sí detectó rayos X débiles en Saguaro.

No solo está oscurecido, también es débil en rayos X.

Carys Gilbert, Universidad de Ciudad del Cabo, citada por Space.com (traducción propia)

Ese matiz conecta con un resultado reciente sobre cuánto crecimiento de agujeros negros se nos escapa por estar tapado.

SDSS DR20 libera su mapa de agujeros negros
El SDSS publica 3.3 millones de espectros y apunta a un crecimiento oculto de los agujeros negros.

El dato que desempataría el debate todavía no se ha calculado

La tercera explicación es la que más evidencia observacional acumula. En junio, la NASA difundió el espectro más profundo obtenido de un punto rojo: GLIMPSE-17775, detrás del cúmulo Abell S1063, cuyo efecto de lente gravitacional convirtió 30 horas de Webb en el equivalente a 80. De ahí salieron más de 40 líneas espectrales, incluido un bosque de 16 líneas de hierro. El equipo de Vasily Kokorev, de la Universidad de Texas en Austin, concluyó que se trata de un agujero negro supermasivo envuelto en un capullo de gas, el escenario llamado estrella de agujero negro.

La diferencia entre los modelos es comprobable. Si dentro hay una estrella, la ausencia de rayos X es automática, porque las estrellas no radían como los agujeros negros que devoran material. Si hay un agujero negro, esa ausencia exige que el capullo tenga la densidad y la cobertura exactas para tapar la emisión, y eso hay que ajustarlo caso por caso. El equipo de Nandal apenas está convirtiendo sus modelos en predicciones espectrales detalladas que Webb pueda confrontar. Hasta que existan, ningún bando puede reclamar la victoria. La propia frase de Nandal en el comunicado admite el terreno movedizo:

Incluso los escenarios rivales ya invocan estrellas supermasivas como motor central.

Devesh Nandal, Observatorio del Harvard College (traducción propia)

Vale la pena notar quién firma qué: John Chisholm es coautor del estudio del CfA y al mismo tiempo encabeza un modelo distinto, el de cúmulos globulares en formación. Webb también ha obligado antes a mover cifras de gran tamaño, como cuando la edad estimada de un cúmulo estelar se multiplicó por trece.

Preguntas rápidas sobre los puntos rojos

¿Qué son los pequeños puntos rojos del telescopio James Webb?

Son fuentes compactas y muy brillantes que Webb detectó desde 2022 en el universo primitivo, unos 600 millones de años después del Big Bang. Su luz muestra una caída marcada llamada salto de Balmer y casi no emiten rayos X, una combinación que los modelos de galaxias jóvenes o de agujeros negros activos no reproducen.

Kokorev calculó un plazo cuando le preguntaron cuándo se sabría qué alimenta a estas fuentes: "Quizá dentro de un año o dos tengamos la respuesta definitiva".

Lo que está en juego no es el nombre de un objeto raro. Si los puntos rojos son estrellas a punto de colapsar, Webb estaría registrando el nacimiento de las semillas pesadas que explican cómo existían agujeros negros de miles de millones de masas solares cuando el universo tenía menos de mil millones de años. Si son agujeros negros ya encendidos dentro de galaxias comunes, el mismo catálogo dice otra cosa sobre cómo crecieron esas galaxias. Los tres escenarios usan los mismos datos y el mismo telescopio.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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