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Trump firma en Versalles el acuerdo que pone fin a la guerra con Irán y abre un plazo nuclear de 60 días

Trump firmó en Versalles el acuerdo que pone fin a la guerra con Irán y abre 60 días de negociación nuclear

por Ana Ambriz
Trump firma en Versalles el acuerdo que pone fin a la guerra con Irán y abre un plazo nuclear de 60 días

TL;DR:

  • Trump firmó a mano el memorándum en Versalles junto a Macron; Pezeshkian lo rubricó por separado y el pacto ya está en vigor.
  • El acuerdo de 14 puntos reabre el Estrecho de Ormuz, levanta el bloqueo naval de EE. UU. y prevé un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares; las primeras exportaciones de crudo iraní en dos meses ya salieron al mar.
  • Quedan 60 días para negociar los límites nucleares, mientras la exigencia iraní de que Israel se retire del sur del Líbano —rechazada por Israel— amenaza con descarrilar la tregua.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó de su puño y letra este miércoles 17 de junio el memorándum de entendimiento con Irán que pone fin a más de tres meses de guerra entre ambos países. Lo hizo durante una cena con el presidente francés Emmanuel Macron en el Palacio de Versalles, al cierre de la cumbre del G7. Su homólogo iraní, Masoud Pezeshkian, firmó el documento por separado, y la Casa Blanca confirmó que el pacto —de 14 puntos— ya está "en vigor". El acuerdo ordena el cese inmediato de las hostilidades en todos los frentes, incluido el Líbano, reabre el Estrecho de Ormuz y arranca un reloj de 60 días para negociar el futuro del programa nuclear iraní. Cierra así la fase más sangrienta de un conflicto que estalló el 28 de febrero, cuando bombardeos de Estados Unidos e Israel mataron al entonces líder supremo, Ali Jameneí.

La firma a mano en Versalles llegó después de una rúbrica digital previa, el domingo 14 de junio —el día en que Trump cumplió 80 años—, cuando el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohammad-Bagher Ghalibaf, sellaron el texto con Trump como testigo. La Casa Blanca difundió un video del momento y Macron lo confirmó esa misma noche en la red social X:

"El presidente Trump firmó esta noche en Versalles el acuerdo entre Irán y Estados Unidos. Este acuerdo abre el camino hacia una paz duradera y permite la reapertura del Estrecho de Ormuz."

El Memorándum de Entendimiento de Islamabad —bautizado así por la capital paquistaní, donde Pakistán y Omán mediaron las conversaciones— no es un tratado de paz definitivo, sino un marco preliminar que congela la guerra y fija una hoja de ruta de 60 días para cerrar el acuerdo final.

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Photo by Tharun Thejus / Unsplash

El acuerdo entra en vigor y reabre el Estrecho de Ormuz

Altos funcionarios de la administración dictaron a la prensa los 14 puntos del memorándum. Estos son los compromisos centrales que ya corren:

  • Fin inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.
  • Levantamiento del bloqueo naval estadounidense y reapertura del Estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días, con paso libre y gratuito para los buques comerciales durante los primeros 60 días.
  • Exenciones del Tesoro de EE. UU. para que Irán retome de inmediato la exportación de crudo y los servicios bancarios asociados.
  • Un fondo de reconstrucción de 300.000 millones de dólares que Washington se compromete a desarrollar junto a socios regionales, no a pagar de forma directa.
  • En lo nuclear, Irán reafirma que no buscará armas atómicas y acepta diluir y reducir la concentración de su reserva de uranio enriquecido bajo supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Los límites concretos de enriquecimiento, sin embargo, no están en el papel: quedaron aplazados a la negociación de los próximos 60 días.

El petróleo iraní ya salió al mar y los precios reaccionan

El efecto más tangible se vio en el agua. Los primeros petroleros con crudo iraní cruzaron el bloqueo estadounidense en el Estrecho de Ormuz este miércoles, según el portal de rastreo TankerTrackers, que las describió como las primeras exportaciones de crudo del país en dos meses, confirmadas con imágenes satelitales. Por ese estrecho pasa una porción enorme del petróleo y el gas del mundo, y su cierre durante la guerra había tensado los mercados energéticos.

Con la reapertura, el barril cedió: el petróleo tocó mínimos de tres meses mientras los inversionistas digerían el pacto. Macron lo dijo sin rodeos al celebrar la firma: el acuerdo permitirá pronto "una baja en los precios de la energía". Para los conductores y los hogares de México, España y América Latina —donde el precio de los combustibles se mueve al ritmo del crudo internacional— ese es el punto que más rápido se va a sentir en el bolsillo.

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Photo by Siarhei Palishchuk / Unsplash

El sur del Líbano amenaza con reventar la tregua

Aquí está la grieta. El canciller iraní, Abbas Araghchi, sostiene que el acuerdo obliga a Israel a retirarse del sur del Líbano, ocupado durante la guerra:

"Sin la retirada de las fuerzas israelíes de los territorios que ocuparon durante esta guerra, la guerra no ha terminado del todo."

Un alto funcionario estadounidense respondió, bajo anonimato, que el texto no contempla ninguna retirada israelí. E Israel ya cerró la puerta: el primer ministro Benjamin Netanyahu dijo que sus tropas se quedarán en el Líbano "el tiempo que haga falta", y su ministro de Defensa, Israel Katz, habló de mantener una "zona de seguridad" que llega hasta unos 40 kilómetros dentro del territorio libanés. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, fue tajante: "El acuerdo de Trump no nos obliga". Pese al memorándum, la aviación israelí volvió a bombardear el sur del Líbano este miércoles.

Pakistán, como mediador, respalda la lectura iraní: afirma que el pacto sí ordena el fin de las operaciones militares, también en el Líbano. La ofensiva israelí contra Hezbolá deja un saldo difícil de ignorar —cerca de 4.000 muertos, entre ellos centenares de civiles, y más de un millón de desplazados, según cifras citadas por la agencia AP—, y hasta el propio Trump marcó distancia de Netanyahu: dijo que no está contento con cómo Israel "se ha manejado con el Líbano y con Hezbolá" y se quejó de que esa guerra paralela "se eterniza" y enturbia su gran acuerdo.

El G7 respalda el pacto, pero en Washington crecen los reparos

En la cumbre del G7, reunida en Évian-les-Bains, los líderes cerraron filas detrás del acuerdo. El primer ministro canadiense, Mark Carney, lo describió como "un cambio de juego" y aseguró que "sienta las bases para garantizar que Irán no tenga un arma nuclear". En un comunicado conjunto —que Estados Unidos también firmó—, los siete calificaron el pacto de "avance histórico" para impedir que Teherán obtenga un arma nuclear y se comprometieron a ayudar a implementarlo. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sumó su elogio.

En casa, Trump enfrenta una recepción más áspera. El exvicepresidente Mike Pence lo calificó de algo "más grande que un error" y pidió un lenguaje más explícito sobre la renuncia nuclear iraní; el senador Ted Cruz lo atacó por "darles miles de millones de dólares a unos lunáticos". Otros republicanos, como Lindsey Graham, lo respaldaron. El dinero es parte del pleito: la Guardia Revolucionaria iraní afirma que Irán recibirá 24.000 millones de dólares en fondos congelados durante el plazo de 60 días, pero Vance lo negó en CBS —"Cuando dicen que se liberarán miles de millones de dólares en activos, eso no es verdad"— y subrayó que la liberación de cualquier fondo está atada a que Teherán cumpla lo pactado. Trump, por su parte, se mostró dispuesto a enviar el acuerdo al Congreso para su revisión.

El ala dura iraní grita "rendición", pero el régimen cierra filas

Dentro de Irán, la noticia encendió a los halcones. El ultraconservador Frente Paydari, la facción más intransigente del régimen, encabezó protestas en Teherán y Mashhad contra el acuerdo y contra el equipo negociador. Los manifestantes exigieron la renuncia de Araghchi y de Ghalibaf y los acusaron de claudicar ante Washington; en una de las consignas resonó la herida abierta de la guerra: "¿Y la sangre de nuestro líder?", en alusión a la muerte de Ali Jameneí. El diario radical Kayhan habló directamente de capitulación ante "el Gran Satán", y el legislador halcón Mahmoud Nabavian advirtió que firmar convertiría a Irán en "una colonia de Estados Unidos".

Pero la disidencia choca con un muro. El régimen mantiene la última palabra, y el actual líder supremo, Mojtaba Jameneí —hijo de Ali Jameneí y nuevo hombre fuerte del país—, dio su bendición al pacto. En la vereda opuesta a los halcones, figuras reformistas y moderadas como el expresidente Mohammad Khatami y el excanciller Mohammad-Javad Zarif respaldaron el acuerdo; Khatami lo llamó "un paso grande y valiente". El cuadro que queda es el de un Irán dividido, pero con la cúpula empujando en una sola dirección.

Las preguntas que el plazo de 60 días deja sin respuesta

El memorándum cierra la guerra, no las dudas. Los límites al enriquecimiento nuclear, el corazón del conflicto, se patearon a la segunda fase de negociaciones. Tampoco está claro si Irán podrá cobrar peajes de tránsito en Ormuz una vez que venza el periodo inicial de paso gratuito, ni cómo se destrabará el choque por el Líbano. La firma formal del acuerdo está prevista para el viernes 19 de junio en el complejo de Bürgenstock, en Suiza, donde arrancaría esa segunda ronda de conversaciones.

Trump puso el reloj sobre la mesa y, al mismo tiempo, lo relativizó. Primero advirtió:

"Si no se cierra en 60 días, no pasa nada. Volvemos a bombardear."

Horas después bajó el tono: dijo que alcanzar el acuerdo final "podría tomar más tiempo" y que no lo ve como una fecha límite rígida. "Mientras se porten bien, la verdad no me importa demasiado", soltó.

Por ahora, el resultado concreto es un estrecho otra vez abierto, petróleo iraní de vuelta en el mercado y los cañones en silencio tras más de tres meses de guerra. Lo que decida el reloj de 60 días —sobre el Líbano, el dinero y el uranio— dirá si Versalles fue el final de la guerra o apenas una pausa con buena puesta en escena.

Fuentes: 1, 2, 3

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