Vance: 12.5 millones de barriles cruzaron Ormuz tras el pacto EE. UU.-Irán; Teherán ya habla de peajes
El crudo regresa al Estrecho de Ormuz tras el acuerdo entre EE. UU. e Irán, pero el paso libre dura solo 60 días.
TL;DR:
- JD Vance anunció en la Casa Blanca que más de 12.5 millones de barriles de crudo cruzaron el Estrecho de Ormuz la noche del miércoles, el mayor flujo desde que empezó la guerra.
- La Marina de EE. UU. dejó pasar más de una docena de buques a puertos iraníes y levantó el bloqueo; el petróleo cayó a mínimos desde marzo, con el Brent por debajo de los 78 dólares.
- El memorándum reabre Ormuz sin cobro solo por 60 días: Irán ya avisó que después cobrará tarifas, y la normalización del tráfico será gradual.
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, anunció este jueves que más de 12.5 millones de barriles de petróleo cruzaron el Estrecho de Ormuz durante la noche del miércoles, el mayor volumen desde que estalló la guerra entre Washington y Teherán a finales de febrero. La cifra llega días después de que ambos países firmaran un memorándum de entendimiento para terminar el conflicto y reabrir la vía marítima más estratégica del mundo para el crudo. Vance dijo que la Marina estadounidense permitió el paso de más de una docena de buques hacia puertos iraníes y retiró el bloqueo que había estrangulado el suministro energético global. Es la primera señal medible de que el pacto empieza a funcionar: el petróleo ya cotiza en mínimos de varios meses.
Vance enmarcó el dato como prueba de que Washington cumple su parte del trato y restó importancia a las críticas de que el acuerdo favorece a Irán.
«Así que también estamos cumpliendo nuestra parte de la fase inicial del acuerdo en el terreno militar», dijo Vance.
La señal más visible llegó del mar. Tres superpetroleros saudíes cargados con unos seis millones de barriles —dos millones cada uno— reaparecieron en el Golfo de Omán el jueves tras más de dos meses con sus transpondedores apagados, según datos de la firma de inteligencia comercial Kpler. A ellos se sumaron buques con gas natural licuado y un petrolero iraní de productos refinados. La agencia Anadolu contabilizó al menos doce tanqueros cruzando o saliendo del estrecho en los últimos días. Un alto funcionario estadounidense subrayó otro detalle: por primera vez en los cien días de guerra, Irán no disparó contra ningún buque durante el cruce.
Trump y Pezeshkian firmaron en Versalles y el pacto ya está vigente
El detonante fue un memorándum de catorce puntos entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump lo firmó el 17 de junio en el Palacio de Versalles, en Francia, al cierre de la cumbre del G7 que organizó el mandatario francés Emmanuel Macron; el presidente iraní Masoud Pezeshkian lo rubricó por separado en Teherán. Esa firma adelantó dos días la entrada en vigor del acuerdo, prevista en un inicio para el viernes en Suiza. Pakistán medió en las negociaciones, y el texto se conoce como el "memorándum de Islamabad".
Más allá del alto el fuego, el documento fija compromisos concretos:
- Cese inmediato y permanente de las operaciones militares, incluido el fin de la ofensiva israelí en el sur del Líbano.
- Reapertura del Estrecho de Ormuz, con paso gratuito para buques comerciales durante solo 60 días, mientras se negocia con Omán un nuevo régimen para la vía.
- Retiro del bloqueo naval estadounidense: empieza de inmediato y se completa en un plazo de 30 días.
- Desminado y remoción de obstáculos militares por parte de Irán dentro de 30 días.
- Suspensión —que no eliminación— de sanciones petroleras y vía libre para que Irán venda su crudo, más el descongelamiento de activos.
- Compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares y de diluir in situ su uranio altamente enriquecido.
- Un fondo, aún por definir, de al menos 300,000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán, con aportes de socios regionales.
- Sesenta días de negociación hacia un acuerdo definitivo, con las conversaciones técnicas arrancando el viernes en Suiza.
Washington insistió en que no está obligado a aportar a ese fondo de reconstrucción y en que el pacto le da margen para reactivar la presión si Teherán incumple. Trump fue más directo y dejó abierta la puerta a retomar los bombardeos si el acuerdo no le convence.
El paso "sin peaje" por Ormuz ya tiene fecha de caducidad
Aquí aparece la primera grieta. La Casa Blanca prometió un estrecho "permanentemente libre de peajes", pero la letra del memorándum solo garantiza el paso gratuito durante 60 días. Y Teherán no esperó para marcar la cancha. Mohammad Bagher Ghalibaf, jefe negociador iraní y presidente del Parlamento, avisó a la prensa estatal que, vencido ese plazo, Irán cobrará una tarifa por los servicios del estrecho, que —en sus palabras— no volverá a las condiciones previas a la guerra. El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, confirmó que el país definirá junto con Omán un nuevo esquema de administración de la vía.
Ghalibaf, además, vendió el acuerdo como una derrota de Washington: aseguró que Irán obtuvo negociando mucho más de lo que buscaba con la acción militar. Del lado estadounidense, varios senadores republicanos comparten —por motivos opuestos— la lectura de que el pacto se inclina hacia Irán. El senador Bill Cassidy lo describió como el peor error de política exterior en décadas.
El crudo se desploma y eso sí se siente en el bolsillo
Para el lector, el dato que más pesa no es diplomático sino económico. El petróleo reaccionó de inmediato: el Brent cayó por debajo de los 78 dólares por barril el jueves y el WTI rondó los 76, sus niveles más bajos desde principios de marzo. Visto en perspectiva, el crudo acumula una caída cercana al 38% desde el máximo de cuatro meses que tocó en abril.
El Estrecho de Ormuz no es un punto cualquiera del mapa: por ahí pasaba cerca del 20% del petróleo del mundo antes de la guerra. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que el cierre dejó fuera del mercado más de 14 millones de barriles diarios de crudo de Medio Oriente. Con la vía despejándose, productores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak pueden reactivar millones de barriles que tenían parados, lo que apunta a precios más bajos en las gasolineras de México, España y América Latina si la tendencia se sostiene. La propia AIE matiza el otro lado: proyecta un posible exceso de oferta hacia 2027, con la producción global creciendo más rápido que la demanda.
La reapertura será gradual y los riesgos no se han ido
Nadie en el sector habla de normalidad todavía. Kpler estima que 118 tanqueros atrapados en el Golfo Pérsico podrían salir por Ormuz en un plazo de 15 días una vez que la industria confíe en el acuerdo, y que apenas una docena entraría a diario en los próximos 30 días, muy por debajo del ritmo previo a la guerra. El Centro de Información Marítima Conjunta —organismo liderado por EE. UU. con sede en Baréin— bajó su nivel de amenaza para el estrecho de "severo" a "sustancial", aunque advirtió que un ataque sigue siendo una posibilidad fuerte y que las minas marinas continúan en el agua.
El memorándum tampoco es un tratado: no es vinculante, no requiere ratificación del Senado y cualquiera de las partes puede abandonarlo. La ventana es de 60 días. Fatih Birol, director de la AIE, resumió el cambio de fondo que deja la crisis aunque el crudo vuelva a correr:
«La vasija está rota. Ahora todos los actores saben que el Estrecho de Ormuz se cerró una vez y puede volver a cerrarse», dijo Birol.
El petróleo cruza de nuevo y los precios ceden, pero el alivio viene con reloj: 60 días para convertir una tregua frágil en algo permanente.