TL;DR:
- Greg Abbott ordenó auditar los centros de datos que buscan conexión a ERCOT antes de aprobar nuevos proyectos.
- Más de 1,800 solicitudes suman 474 GW, más de cinco veces el pico histórico de la red; cerca del 90% de las nuevas peticiones corresponde a centros de datos.
- La pausa no tiene plazo y no cubre por igual a instalaciones con generación propia ni a zonas de Texas fuera de ERCOT.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, ordenó el lunes 3 de agosto de 2026 que la Comisión de Servicios Públicos de Texas (PUCT) y el operador Electric Reliability Council of Texas (ERCOT) auditen a todos los centros de datos que avanzan por el proceso de interconexión antes de aprobar nuevos proyectos. La medida detiene esas aprobaciones sin fecha de reanudación y permite negar acceso a la red a quien no cumpla. En la cola de ERCOT esperan más de 1,800 proyectos que suman más de 474 gigavatios (GW), una capacidad superior a cinco veces el récord de demanda máxima del sistema.
La cifra mide el tamaño del atasco administrativo, pero no representa 474 GW de consumo inevitable. La cola reúne solicitudes en distintas etapas, no instalaciones terminadas ni una previsión de que todas operarán al mismo tiempo. Abbott afirma que alrededor del 90% de las nuevas solicitudes de potencia corresponde a centros de datos.
La pausa alcanza la conexión a ERCOT, no cada obra en Texas
Texas no ordenó desconectar los centros de datos que ya funcionan ni prohibió toda construcción nueva. La instrucción alcanza a los proyectos que buscan avanzar por el proceso de interconexión de ERCOT. Tras recibirla, el operador pausó su revisión denominada "Batch Zero", según The Texas Tribune. Las autoridades todavía no aclaran cuánto durará la auditoría ni si abarcará toda la cola o únicamente los proyectos que ya estaban en ese lote.
El límite geográfico también cuenta. ERCOT administra la mayor parte de la red texana, pero no todo el estado. El Paso, por ejemplo, queda fuera de su región. Algunos desarrolladores también construyen generación eléctrica dentro del propio sitio y evitan la conexión tradicional a la red. Esa clase de proyecto no queda alcanzada de la misma manera por una orden centrada en el proceso de ERCOT.
The Texas Tribune identificó al menos 335 centros de datos en operación y otros 248 planeados en Texas. No existe una base estatal o federal completa de estas instalaciones. Por eso, hablar de una prohibición total exageraría el alcance: la puerta que se cerró por ahora es la conexión de los proyectos que esperan dentro de ERCOT.
El contraste con Nueva York ayuda a medir la diferencia. La gobernadora Kathy Hochul fijó una pausa de hasta un año para permisos estatales de centros de datos de 50 MW o más. Abbott no estableció plazo ni umbral de tamaño y optó por una auditoría individual antes de permitir que cada proyecto avance.

Los 474 GW describen una fila, no una demanda confirmada
Los más de 1,800 proyectos en revisión incluyen centros de datos y otras cargas de gran tamaño. La suma expresa cuánta potencia solicitaron sobre el papel. No garantiza que exista financiamiento, permisos, infraestructura o una fecha de operación para cada propuesta.
La comparación con el pico histórico de ERCOT sí muestra por qué el operador necesita filtrar la cola: incluso si una fracción de esos 474 GW llega a conectarse, la red tendría que sumar generación y transmisión con suficiente anticipación. El dato sirve como medida de presión sobre el proceso, no como pronóstico de consumo simultáneo.

Agua, subsidios y propietarios entran en la misma auditoría
La carta de Abbott exige que PUCT y ERCOT obtengan cinco bloques de información de cada proyecto:
- Todos los incentivos fiscales estatales y locales, subvenciones, reducciones de impuestos y cualquier otra ayuda pública recibida o prevista.
- El consumo eléctrico anual y máximo proyectado, la dependencia de la red y los avances para construir o contratar generación propia.
- El consumo anual y máximo de agua, sus fuentes, los planes de reutilización y el sistema de enfriamiento que utilizará la instalación.
- Las medidas para reducir ruido, iluminación, tráfico y efectos sobre propiedades vecinas, junto con la coordinación para emergencias.
- La identidad de los propietarios y de quienes mantienen el control del proyecto.
Abbott resumió su criterio con una frase corta:
"En pocas palabras, los texanos deben estar primero", declaró Greg Abbott.
El detonante fue una falla concreta de transparencia. PUCT notificó a 377 empresas para que respondieran una encuesta sobre consumo de agua y electricidad, sistemas de enfriamiento y fuentes de energía. Solo 28 enviaron respuestas, de acuerdo con personal de la comisión citado por The Texas Tribune. Eso equivale a cerca del 7.4%.
La encuesta, elaborada con la Junta de Desarrollo del Agua de Texas, debe alimentar la planeación hídrica de largo plazo. La ley estatal obliga a compartir los datos con autoridades ambientales y entregar un informe al gobernador y a la Junta Legislativa de Presupuesto antes de terminar el año. Sin respuestas, el estado intenta planear una demanda que apenas puede identificar.
La industria pide rapidez y los críticos exigen una ley
La Data Center Coalition, que representa a grandes empresas tecnológicas, respaldó la revisión con una condición: que se ejecute con rapidez y sirva para separar a los desarrolladores responsables de quienes no cumplen. Para los proyectos atrapados en la cola, cada semana sin criterios ni calendario añade incertidumbre al financiamiento y la construcción.
Los críticos de Abbott sostienen que una carta administrativa no sustituye reglas aprobadas por la Legislatura. Sid Miller, comisionado de Agricultura de Texas, calificó la directiva de vaga y volvió a pedir una sesión legislativa especial. La representante estatal demócrata Gina Hinojosa señaló que, sin un plazo, la pausa podría durar apenas un día.
La orden tiene un antecedente del 10 de junio. Abbott ya había pedido que los centros de datos pagaran por completo la infraestructura eléctrica necesaria para conectarlos y que no trasladaran ese costo a los hogares. En julio, el presidente de PUCT, Thomas Gleeson, respondió que el regulador y ERCOT necesitaban más autoridad legislativa para controlar el crecimiento de estas grandes cargas.
Por ahora, el estado sí conserva una palanca inmediata: cualquier proyecto que no entregue la información o incumpla las exigencias de PUCT, ERCOT o la ley de Texas puede perder la conexión. Lo que aún falta es el calendario, el método de evaluación y la ruta para que un proyecto auditado vuelva a avanzar.
La consecuencia para el auge de centros de datos en Texas es directa. Antes de asegurar electricidad de la red, cada desarrollador tendrá que mostrar quién controla el proyecto, cuánta agua y energía pretende usar, cuánto apoyo público recibe y qué costo deja en la comunidad. La documentación pasó a ocupar el mismo escritorio que el terreno, el capital y los servidores.