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La Vía Láctea pudo formar 170 millones de agujeros negros y el 91% estaría solo

Una simulación estima 170 millones de agujeros negros estelares; 91% estaría aislado y casi invisible.

por Patricia Rodriguez
Captivating view of the Milky Way galaxy with a clear starry night sky over a peaceful meadow and forest.
Foto de Kyrylo Zahorodniy en Pexels

TL;DR:

  • Una simulación calcula que la Vía Láctea ha formado cerca de 170 millones de agujeros negros de masa estelar.
  • El modelo estima que 91% está aislado, apenas 9% conserva una pareja y cerca de 3% escapó de la galaxia.
  • Roman, Gaia DR4 y los sondeos espectroscópicos podrán comprobar si su masa y ubicación siguen el mapa previsto.

Una simulación dirigida por Tom Wagg, del Flatiron Institute de Nueva York, estima que la Vía Láctea ha formado alrededor de 170 millones de agujeros negros de masa estelar a lo largo de su historia. En el modelo central, 91% está aislado hoy y solo 9% permanece unido a otro objeto. El resultado fue enviado a revistas de la American Astronomical Society y apareció como preprint en arXiv el 24 de julio de 2026, por lo que todavía espera revisión por pares.

El trabajo intenta corregir un problema que acompaña a casi todos los catálogos actuales: los agujeros negros más fáciles de encontrar son aquellos que conservan una estrella u otro objeto compacto cerca. Esa compañía delata su presencia mediante rayos X, movimientos orbitales u ondas gravitacionales. La inmensa mayoría prevista por el modelo carece de esa ventaja.

Los 170 millones nacen de una Vía Láctea virtual

El equipo utilizó el programa de código abierto cogsworth para combinar evolución estelar binaria con trayectorias dentro del campo gravitacional galáctico. Primero simuló 600 millones de masas solares en estrellas, cerca de una centésima parte de la masa estelar adoptada para la Vía Láctea, y después escaló los resultados.

En total, las distintas pruebas siguieron la evolución de unos 53 millones de agujeros negros simulados. El cálculo incorporó:

  • El momento, la ubicación, la velocidad y la composición química con que nacieron las estrellas.
  • Las transferencias de materia, fusiones y demás interacciones entre estrellas binarias.
  • El colapso de estrellas masivas y los impulsos que una explosión asimétrica puede dar al remanente.
  • El recorrido posterior de cada sistema dentro del potencial gravitacional de la Vía Láctea.

El modelo de referencia produjo 173 millones de agujeros negros, redondeados a 170 millones en el resumen del estudio. Juntos concentrarían unos 1,500 millones de masas solares. Su masa mediana sería de 7.2 veces la del Sol, aunque la distribución llegaría hasta unas 55 masas solares.

Esa cifra no funciona como un censo. Las 32 variantes examinadas por los investigadores arrojaron entre 30 y 392 millones de agujeros negros, dependiendo especialmente de cómo se modela el colapso estelar, la masa inicial de las estrellas y la formación del remanente.

📊
Los 170 millones pertenecen al modelo de referencia. Las variantes del estudio producen entre 30 y 392 millones, y el trabajo todavía espera revisión por pares.

Por qué nueve de cada diez terminarían solos

La simulación parte de una población donde todos los progenitores nacen en sistemas binarios. Aun así, 91% de los agujeros negros termina aislado.

Los autores atribuyen alrededor de 59% de la población total a sistemas que se rompieron durante un colapso estelar. Una explosión asimétrica puede empujar al agujero negro recién nacido con suficiente fuerza para deshacer la órbita. Otro 33% surge de parejas cuyas estrellas se fusionaron antes de que alguna llegara al colapso. Los porcentajes están redondeados.

El 9% que conserva compañía tampoco forma un grupo uniforme. El modelo calcula unos 6.7 millones de sistemas con dos agujeros negros, 1.3 millones con una enana blanca, 140,000 con una estrella de neutrones y aproximadamente 171,000 con una estrella luminosa.

Ese pequeño conjunto tiene muchas más oportunidades de entrar en un catálogo. El contraste apareció en un hallazgo reciente cubierto por FomoEra: oMEGACat BH-2 pudo identificarse porque una estrella compañera dibujó su órbita durante más de 20 años.

El nuevo preprint contabiliza tres agujeros negros en órbitas amplias descubiertos con datos de Gaia y confirmados mediante espectroscopia. Para los objetos verdaderamente aislados, señala un solo caso detectado mediante microlente gravitacional. Esa diferencia explica por qué la muestra conocida puede representar muy mal a la población galáctica completa.

Los agujeros negros ocupan un disco mucho más grueso

Los impulsos recibidos durante el nacimiento también alteran el mapa de la galaxia. En la simulación, las estrellas visibles presentan una altura efectiva de 306 parsecs respecto al plano galáctico. La población de agujeros negros llega a 786 parsecs, unas 2.5 veces más.

La masa cambia con la altura. Cerca del plano, a menos de un kiloparsec, la mediana alcanza 7.7 masas solares. A más de 10 kiloparsecs baja a 5 masas solares. El modelo ofrece una explicación concreta: los agujeros negros ligeros reciben impulsos más fuertes porque menos material vuelve a caer sobre ellos después de la explosión. Los más pesados conservan más materia, amortiguan el empujón y permanecen cerca de donde nacieron.

En los alrededores del Sol, la simulación obtiene una densidad de 0.00016 agujeros negros por parsec cúbico. De ahí calcula que el más cercano estaría, en promedio, a 19 parsecs, unos 62 años luz. El equipo no localizó un objeto a esa distancia ni trazó una trayectoria hacia el sistema solar. Es una media estadística derivada del modelo.

Cerca de 2.7% de los agujeros negros consigue escapar de la Vía Láctea. Esta fracción cambia con las suposiciones: cuando el equipo permitió que el potencial galáctico creciera con el tiempo, la tasa de escape subió a 6.8%. Una galaxia joven y menos masiva retenía peor a los objetos que recibían impulsos fuertes.

Roman y Gaia podrán buscar la huella de las supernovas

Más útil que el total de objetos es la relación prevista entre masa, velocidad y distancia al plano galáctico. Esas variables conservan información sobre la muerte de las estrellas que los produjeron.

El telescopio espacial Nancy Grace Roman podría detectar cientos de agujeros negros aislados mediante microlentes gravitacionales. El fenómeno ocurre cuando un objeto invisible pasa frente a una estrella distante y su gravedad desvía la luz. La duración, la amplificación y el desplazamiento aparente de la estrella permiten estimar la masa y el movimiento del objeto que actúa como lente.

Los datos de Gaia DR4 y futuros estudios espectroscópicos ampliarán la muestra de sistemas binarios. Al combinar ambos grupos, los astrónomos podrán medir si los agujeros negros ligeros aparecen más lejos del plano y si existen huecos concretos en la distribución de masas. Una de las variantes estudiadas, por ejemplo, predice una escasez casi completa de objetos entre 10 y 18 masas solares.

Preguntas rápidas sobre los agujeros negros de la Vía Láctea

¿Está confirmado que la Vía Láctea tiene 170 millones de agujeros negros?

No. Los 170 millones proceden del modelo de referencia de un preprint que todavía espera revisión por pares. Las 32 variantes examinadas produjeron entre 30 y 392 millones. Los próximos catálogos podrán reducir esa incertidumbre o descartar algunas de las suposiciones empleadas.

¿Hay un agujero negro a 19 parsecs del Sol?

El estudio no detectó uno. Los 19 parsecs, cerca de 62 años luz, son la distancia media calculada a partir de la densidad simulada en el vecindario solar. La cifra indica una escala estadística para futuras búsquedas, no la ubicación ni la trayectoria de un objeto conocido.

¿Cómo puede detectarse un agujero negro aislado?

La técnica con mayor potencial es la microlente gravitacional. La gravedad del agujero negro desvía y amplifica temporalmente la luz de una estrella situada detrás. El preprint señala que Roman podría encontrar cientos de estos objetos y medir su masa, distancia y movimiento sin exigir que emitan luz.

Los nuevos observatorios pondrán a prueba un mapa completo, no solo un número llamativo. Si las masas disminuyen con la altura galáctica y la población aislada domina como predice el estudio, los astrónomos tendrán una nueva forma de reconstruir cómo explotan las estrellas. Una distribución distinta obligaría a revisar los modelos de colapso y los impulsos que reciben los agujeros negros al nacer.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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