SoftBank revive un megapréstamo de 10,000 millones de dólares respaldado por su participación en OpenAI
SoftBank ofrece garantías corporativas para destrabar un préstamo de 10,000 millones de dólares respaldado en OpenAI.
TL;DR:
- SoftBank reanudó las negociaciones con bancos para obtener un crédito de 10,000 millones de dólares usando su participación en OpenAI como garantía.
- Para convencer a los prestamistas, el conglomerado japonés ofreció una garantía corporativa directa que protege a los bancos si las acciones de OpenAI pierden valor.
- El movimiento coincide con un desembolso masivo de SoftBank en la creadora de ChatGPT, que elevará su inversión total a 64,600 millones de dólares.
SoftBank Group reactivó las negociaciones con un sindicato de bancos para asegurar un préstamo de 10,000 millones de dólares, utilizando como garantía su valiosa participación en OpenAI. La operación, que se había estancado en meses anteriores debido a las dudas de las instituciones financieras sobre cómo valuar las acciones de una empresa tecnológica que no cotiza en bolsa, regresa a la mesa con un cambio de estrategia crucial. Para destrabar el acuerdo, la firma de inversión liderada por Masayoshi Son ofreció una garantía corporativa directa. Esto significa que, si los títulos de la creadora de ChatGPT pierden valor, los bancos podrán reclamar el pago directamente a la matriz de SoftBank, eliminando el riesgo de que el crédito quede desprotegido.


El cambio de estrategia que destrabó a Wall Street
El sindicato de bancos que evalúa el préstamo incluye a firmas de la talla de Goldman Sachs, JPMorgan Chase y Mizuho Financial Group. La resistencia inicial de estas entidades financieras obligó al conglomerado japonés a replantear su propuesta de financiamiento, la cual ha tenido un camino accidentado durante el primer semestre de 2026.
La historia de este megacrédito comenzó en abril, cuando Bloomberg reveló que SoftBank buscaba levantar una línea de financiamiento a dos años con opción de prórroga por un año adicional. El precio inicial rondaba los 425 puntos base por encima de la tasa de financiamiento nocturno garantizado (SOFR). Sin embargo, ante el escepticismo de los acreedores por aceptar como colateral acciones de una firma privada, SoftBank recortó su meta a 6,000 millones de dólares en mayo. Para junio, las conversaciones se habían congelado por completo.
Bajo la estructura propuesta originalmente, los bancos no tenían derecho a reclamar ningún activo de SoftBank más allá de las propias acciones de OpenAI entregadas como garantía. Si el valor del colateral se desplomaba, SoftBank no estaba obligada a saldar la diferencia. La nueva propuesta de garantía personal cambia por completo el perfil de riesgo: los prestamistas ahora cuentan con el respaldo de todo el balance financiero del grupo japonés.
Una avalancha de capital sobre la mesa de Sam Altman
La reactivación de estas pláticas coincide con una de las fases de inversión más agresivas en la historia reciente de SoftBank. Este 1 de julio, el grupo anunció la ejecución del segundo tramo de 10,000 millones de dólares como parte de una inversión de seguimiento planificada de 30,000 millones en OpenAI, canalizada a través de su vehículo SoftBank Vision Fund 2.
Los planes del conglomerado contemplan completar esta inyección de capital en tres etapas:
- Un primer desembolso ya ejecutado a principios de año.
- El segundo tramo de 10,000 millones de dólares completado formalmente el 1 de julio de 2026.
- Un tercer tramo, de idéntica magnitud, programado para el próximo 1 de octubre de 2026.
Para fonear de inmediato estos movimientos, SoftBank utilizó una línea de crédito puente firmada el pasado 27 de marzo de 2026. Una vez que concrete la totalidad del paquete de 30,000 millones de dólares, la inversión acumulada de SoftBank en OpenAI ascenderá a 64,600 millones de dólares, lo que representará una participación cercana al 13% de la propiedad de la empresa de inteligencia artificial. Además, SoftBank ya había estructurado otra línea puente de hasta 40,000 millones de dólares a principios de año para sostener sus ambiciones en el sector.
El dilema bancario de las valuaciones en el mercado privado
El estira y afloja entre SoftBank y el sindicato bancario ilustra el creciente recelo de Wall Street hacia los préstamos respaldados por capital de empresas privadas. Aunque OpenAI se mantiene como el jugador más cotizado del ecosistema de inteligencia artificial, sus acciones no se negocian en mercados públicos, lo que dificulta establecer un precio exacto de salida o vender los títulos rápidamente si las condiciones del mercado se deterioran.
SoftBank ya conoce la diferencia de operar en ambos mundos. Hace unos meses, el grupo exploró un préstamo estructurado de 5,000 millones de dólares respaldado por su participación en Arm Holdings. A diferencia de OpenAI, las acciones del diseñador de chips cotizan de manera pública y se han beneficiado enormemente del apetito de los inversores por el hardware enfocado en inteligencia artificial, ofreciendo un colateral mucho más líquido y fácil de tasar para los acreedores.
El regreso de estas negociaciones deja claro que SoftBank está dispuesto a asumir el riesgo directo en sus propios libros contables con tal de mantener el ritmo de su agresiva expansión en inteligencia artificial. Al firmar la garantía corporativa, el gigante japonés no solo busca convencer a los bancos de Wall Street, sino que amarra su propio destino financiero a la consolidación de OpenAI como el líder indiscutible del sector tecnológico global.