TL;DR:
- Los directores ejecutivos de Firefly Aerospace e Intuitive Machines dijeron en sus llamadas de resultados del 12 y el 14 de agosto de 2026 que la NASA adjudicará este año tres pedidos más del programa CLPS.
- Uno de ellos sería un orbitador para mapear la Luna en sustitución del Lunar Reconnaissance Orbiter, que la NASA lanzó en 2009 y opera bajo una misión extendida hasta 2028.
- La agencia no ha anunciado ese reemplazo, y su propia lista pública de entregas CLPS no se actualiza desde el 6 de mayo.
El relevo del satélite que lleva 17 años fotografiando la Luna aparecería este año como un contrato comercial, y quienes lo contaron fueron dos empresas hablando con sus inversionistas. Steve Altemus, director ejecutivo de Intuitive Machines, dijo en la llamada de resultados del 14 de agosto de 2026 que la NASA prepara para el final del verano o el inicio del otoño un pedido de "orbiter surveyor" para mapear la Luna en sustitución del Lunar Reconnaissance Orbiter. Dos días antes, Jason Kim, director ejecutivo de Firefly Aerospace, había descrito la misma oportunidad como un "orbiter imaging service" dentro de CLPS, el programa con el que la NASA compra entregas lunares a empresas privadas. Ninguna comunicación pública de la agencia menciona ese reemplazo.
Lo que la NASA sí anunció no incluye un orbitador
La última vez que la agencia adelantó en público sus próximas licitaciones fue el 30 de junio, en el comunicado con el que repartió cerca de 600 millones de dólares entre tres empresas para cuatro alunizajes a finales de 2028: 297.9 millones a Astrobotic por dos entregas, 148.3 millones a Intuitive Machines y 144.2 millones a Firefly Aerospace, una por cabeza.
Ese mismo texto enumeró lo que vendría después. La NASA dijo que en los meses siguientes pediría propuestas para que módulos de aterrizaje llevaran una demostración de energía y aviónica, otro manifiesto científico y un generador de imágenes ópticas del polo sur, y que además abriría una solicitud de demostraciones tecnológicas y buscaría una constelación de comunicaciones y navegación en órbita lunar. Ninguna de esas cinco líneas describe una nave que sustituya al LRO.
La distinción importa porque los dos ejecutivos no hablaron de un instrumento más en un módulo de aterrizaje. Hablaron de una misión orbital cuyo producto son imágenes, es decir, de comprar el mapeo de la Luna como servicio.
El satélite al que hay que relevar sigue funcionando
El Lunar Reconnaissance Orbiter salió de una etapa anterior del regreso a la Luna, la Vision for Space Exploration, y despegó en 2009 con una cámara de alta resolución y un conjunto de instrumentos para estudiar el satélite. Sigue operando bien, según reportó SpaceNews, bajo una misión extendida que corre hasta 2028. Ese calendario coincide casi exactamente con el arranque de la Fase Dos del programa Moon Base, la etapa en la que la NASA quiere empezar a instalar infraestructura en el polo sur, y para eso hace falta saber cómo es el terreno.
Su utilidad cotidiana no es teórica. Cuando una etapa de un Falcon 9 golpeó la superficie lunar el 5 de agosto, la medición del cráter quedó pendiente de las imágenes que tomara ese mismo orbitador.

Uno de los dos aspirantes ya tiene hardware camino de la órbita lunar. Firefly anunció en abril su servicio comercial de imágenes y mapeo Ocula, que se activará a bordo de la nave Elytra durante la Blue Ghost Mission 2 y que, según la empresa, debe seguir operando desde la órbita lunar cerca de cinco años. Intuitive Machines, por su parte, adelanta el despliegue conjunto de los satélites Altus-2 a Altus-5 de su constelación de comunicaciones lunares a 2028.

Cinco oportunidades y una lista oficial que no se mueve
Altemus detalló ante los analistas un calendario de licitaciones que va más allá del orbitador. Es la agenda que las dos empresas dan por buena, no una publicación de la agencia.
| Oportunidad | Cuándo la esperan las dos empresas |
|---|---|
| Dos pedidos de alunizaje de CLPS 1.0, con borradores de solicitud ya circulando | Verano de 2026 |
| El orbitador para mapear la Luna | Final del verano o inicio del otoño de 2026 |
| CLPS 2.0, contrato de adjudicación múltiple estimado en más de 10,000 millones de dólares a 10 años, con opción probable de cinco más | Durante 2026 |
| CP-32, el último pedido de CLPS 1.0 | Hacia enero de 2027 |
Enfrente, la página que la NASA mantiene con las entregas CLPS lleva sin actualizarse desde el 6 de mayo de 2026, y el mapa que la encabeza está fechado en 2024. Ahí, la entrega TO20A todavía anuncia que el módulo Griffin de Astrobotic hará una prueba de aterrizaje en Mons Mouton en 2025, una fecha que ya pasó y una empresa que cambió de dueño: Voyager Technologies cerró la compra en julio. Los pedidos CS-8 y CX-2 aparecen sin proveedor asignado, aunque Firefly declaró en su llamada que ya ganó el CS-8. Y ninguna de las entregas listadas es una misión orbital: todas apuntan a un punto concreto de la superficie.
La agencia tampoco publica una declaración de selección cuando adjudica un pedido de este programa, de modo que la ruta pública para saber qué compra la NASA en la Luna pasa hoy por las llamadas trimestrales de sus proveedores. Si el pedido llega en otoño como esperan las dos empresas, el próximo ojo sobre el polo sur no lo construirá la agencia: lo contratará.