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La fiebre de la inteligencia artificial desata una tormenta de deuda en los mercados privados de Wall Street

El frenesí de deuda de la IA llega a los bonos privados de Wall Street con emisiones récord y alertas de riesgo.

por Patricia Rodriguez
El frenesí de deuda de un billón de dólares de la IA redefine el mercado de bonos privados

TL;DR:

  • Las grandes tecnológicas recurren al mercado de colocación privada de bonos para financiar la costosa infraestructura de inteligencia artificial.
  • Los cinco gigantes del sector sumaron 159,000 millones de dólares en emisiones de deuda en lo que va de 2026.
  • El Banco de Pagos Internacionales advierte que esta acumulación acelerada de pasivos complejos eleva el riesgo financiero global.

La colosal infraestructura que exige el desarrollo de la inteligencia artificial está reconfigurando uno de los rincones más antiguos y discretos de Wall Street. Las grandes firmas tecnológicas han comenzado a inundar el mercado de colocación privada de bonos, valorado en unos 2 billones de dólares, para vender deuda directamente a aseguradoras y fondos de inversión hambrientos de rendimientos. Esta migración masiva desde el financiamiento por acciones hacia la emisión de pasivos privados busca sostener planes de inversión que, según firmas como Goldman Sachs, superarán los 5 billones de dólares para el año 2030, una expansión sin precedentes que ya encendió las alarmas de los reguladores globales por los riesgos que asume el sistema financiero.

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Foto: Jonathan Borba / Pexels

Las aseguradoras financian la carrera por los centros de datos

El mercado de colocación privada tradicionalmente ha operado bajo el radar de la opinión pública. Este espacio financiero, con más de un siglo de existencia, permite a las corporaciones vender bonos directamente a grandes compradores institucionales sin la necesidad de registrar previamente las operaciones ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC). Es precisamente aquí donde la industria tecnológica ha encontrado un pozo de liquidez casi inagotable para sus proyectos de centros de datos y supercomputadoras.

Las aseguradoras de vida y fondos de pensiones, que buscan activos estables a largo plazo, se han convertido en los socios perfectos para esta aventura. Los montos de las transacciones son históricos. Bloomberg reportó que la firma IREN Ltd., dedicada al desarrollo y operación de centros de datos optimizados para entrenar modelos de inteligencia artificial, concretó la venta de 2,100 millones de dólares en bonos mediante colocación privada en mayo.

Poco después, en junio, la misma empresa cerró una línea de financiamiento para unidades de procesamiento gráfico (GPU) por un valor de 3,650 millones de dólares. El movimiento, calificado por analistas como el primero en su tipo dentro del mercado de deuda privada estadounidense, tiene un objetivo inmediato: dar soporte a un contrato de servicios gestionados de nube de inteligencia artificial con Microsoft valorado en 9,700 millones de dólares.

Una escalada de deuda sin precedentes históricos

La voracidad de las empresas dedicadas al desarrollo de inteligencia artificial ha obligado a un cambio de estrategia corporativa. Mientras que los primeros años de la ola tecnológica se financiaron con capital propio o de riesgo, la escala actual del despliegue físico exige apalancamiento financiero masivo.

Los datos de Dealogic recopilados por The Wall Street Journal muestran con claridad esta tendencia:

  • Los cinco principales gigantes tecnológicos globales (Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle) han emitido de forma conjunta 159,000 millones de dólares en bonos en lo que va de 2026.
  • Esta cifra supera con holgura los 108,000 millones registrados en todo 2025.
  • El contraste es drástico al mirar hacia atrás, pues en 2024 estas mismas corporaciones solo emitieron 17,000 millones de dólares en deuda.

Las proyecciones de las firmas de inversión estiman que la oferta de bonos de alta calidad crediticia vinculados a proyectos de inteligencia artificial rondará los 300,000 millones de dólares para el cierre de este año. Al mismo tiempo, los fondos de crédito privado han entrado de lleno al juego. Los préstamos vigentes otorgados a compañías de este ecosistema pasaron de un registro prácticamente nulo a superar los 200,000 millones de dólares en un periodo extremadamente corto, de acuerdo con estimaciones del Banco de Pagos Internacionales (BIS).

Alertas de estabilidad y el negocio redondo de la banca

Este ritmo de endeudamiento no ha pasado desapercibido para las autoridades monetarias. El Banco de Pagos Internacionales emitió una advertencia formal señalando que la creciente dependencia de la inteligencia artificial de estructuras de financiamiento complejas y de altos niveles de deuda representa un riesgo latente para la estabilidad financiera mundial. La preocupación radica en la concentración del riesgo en carteras privadas y la falta de transparencia habitual de estos mercados no registrados ante los reguladores públicos.

Sin embargo, para las grandes entidades financieras tradicionales, este auge se ha traducido en un motor de ganancias extraordinarias. Lejos de verse desplazados por los mercados privados, los bancos comerciales y de inversión están viendo un impulso notable en sus cotizaciones bursátiles gracias a las tarifas que cobran por originar, estructurar y sindicar estos multimillonarios contratos de deuda. El esquema operativo suele ser predecible: un gran banco otorga un crédito puente para la construcción de un centro de datos y posteriormente vende porciones de esa deuda a fondos de pensiones o aseguradoras, cobrando comisiones sustanciales en cada paso del proceso.

Esta dinámica financiera seguirá ganando terreno a medida que la necesidad de potencia de cómputo crezca de manera exponencial. Goldman Sachs Research proyecta que las firmas tecnológicas e inversionistas privados desembolsarán sumas titánicas en los próximos años, consolidando un esquema donde la construcción de infraestructura ya no depende del flujo de efectivo propio, sino de la disposición de Wall Street para seguir prestando dinero bajo la premisa de que el futuro será gobernado por la inteligencia artificial.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Solo puedo decir que soy una apasionada con todo lo que tiene que ver con el mundo Digital me encanta todo lo que es escritura, IA, Ediciones de Video Reels y más. Me considero una persona "DIVERGENTE"

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