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Salud

La siesta de 20 a 30 minutos ayuda, pero no es una regla universal

Un estudio de pilotos de la NASA respalda el valor de las pausas breves. Otros trabajos muestran por qué 30 minutos no garantizan despertar despejado ni convierten una siesta más larga en perjudicial.

por Gerardo Pavez
Person relaxing on a sofa indoors with a laptop, enjoying a peaceful moment.
Imagen ilustrativa · Foto de KATRIN BOLOVTSOVA en Pexels

Una siesta de 20 a 30 minutos a primera hora de la tarde suele recomendarse para recuperar el estado de alerta. El especialista Sebastián López reiteró ese consejo en una entrevista publicada por TN el 28 de octubre y citó un estudio de la NASA. La cifra requiere contexto: ese estudio no comparó distintas duraciones para establecer un límite universal, y despertarse aturdido depende también del sueño acumulado y del momento de la siesta.

Qué encontró el estudio de la NASA

En la investigación de la NASA, 12 tripulantes de vuelos largos tuvieron una oportunidad de descanso de 40 minutos; otros nueve continuaron con sus actividades habituales durante un periodo equivalente. Quienes descansaron durmieron en promedio 25.8 minutos y mostraron mejores medidas de alerta y desempeño que el grupo sin descanso. Los investigadores observaron ese beneficio incluso durante el descenso y el aterrizaje.

Los 40 minutos eran el tiempo disponible para descansar, no la duración promedio del sueño. El trabajo evaluó una pausa en condiciones de vuelo, pero no probó que dormir 31 minutos sea perjudicial ni que 26 sea la cifra ideal para todas las personas.

Por qué una siesta corta también puede dejar aturdimiento

La inercia del sueño es la lentitud o somnolencia que puede aparecer justo al despertar. Una revisión publicada en Sleep Medicine encontró resultados dispares incluso con siestas de 30 minutos o menos: influyen las horas dormidas antes y la hora a la que se despierta. En un experimento con 24 adultos jóvenes que habían restringido su sueño nocturno a unas cinco horas, una siesta de 30 minutos produjo una caída inicial de alerta y rendimiento, seguida de una mejoría. Es un resultado de ese grupo y esas condiciones, no una reacción inevitable.

La recomendación práctica de Mayo Clinic para adultos sanos sigue siendo una siesta de 20 a 30 minutos a primera hora de la tarde. La institución advierte que después de las 15:00 puede costar más dormir bien por la noche, aunque la hora adecuada varía con los horarios y las necesidades de sueño de cada persona. También aconseja dejar pasar el aturdimiento antes de volver a una tarea que exige una reacción rápida.

FomoEra informó antes sobre un estudio de 2026 publicado en NeuroImage con 20 adultos que encontró cambios en indicadores de plasticidad cerebral después de una siesta vespertina. Ese trabajo examinó una respuesta distinta del cerebro: no estableció cuánto debe durar una siesta para despertar despejado.

Una siesta por la tarde: La ciencia lo aprueba como forma quitar estrés al cerebro
Dormir alrededor de 40 minutos en la tarde mejora la capacidad del cerebro el resto del día.

Una siesta puede ayudar con el cansancio puntual, pero no reemplaza el sueño nocturno. Mayo Clinic recomienda consultar a un profesional de salud si aparece una necesidad de dormir durante el día mayor de lo habitual, sobre todo cuando persiste el cansancio después de despertar por la mañana.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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