El Ejército de Estados Unidos incorporó dos centros de entrenamiento de Indiana a una iniciativa que permite a empresas privadas solicitar espacio para probar drones y otras tecnologías. La ampliación busca acercar los desarrollos comerciales a las fuerzas armadas, aunque el acceso a las instalaciones no garantiza que el Ejército termine comprando los sistemas.
El secretario interino del Ejército, Adam Telle, anunció el 28 de octubre la incorporación de Camp Atterbury Joint Maneuver Training Center y Muscatatuck Training Center durante una cumbre de defensa en Indiana. Los centros se suman a cinco instalaciones anunciadas en agosto como parte de la Permissive Test Range Expansion Initiative.
Dos entornos para distintas pruebas
Según el Ejército, Camp Atterbury cuenta con más de 34,000 acres de terreno, equivalentes a unas 13,760 hectáreas, y un corredor de espacio aéreo restringido que llega hasta 40,000 pies, aproximadamente 12,200 metros.
Muscatatuck ofrece un entorno de unas 1,000 acres, o 405 hectáreas, con infraestructura urbana configurable. Allí se pueden evaluar sistemas de navegación y seguimiento de drones y tecnologías para contrarrestarlos en escenarios con estructuras complejas.
Los dos centros forman parte de un complejo de entrenamiento de la Guardia Nacional de Indiana que ya da soporte a operaciones y pruebas de aeronaves no tripuladas. Su incorporación al programa abre la posibilidad de que desarrolladores privados soliciten utilizarlos para investigación y pruebas propias.
Una meta de 30 días, no una reserva garantizada
Cuando presentó la iniciativa en agosto, el entonces secretario del Ejército, Dan Driscoll, dijo que una empresa podía esperar entre 12 y 18 meses para acceder a un campo de pruebas. La meta anunciada era reducir ese plazo a 30 días desde la solicitud, de acuerdo con Stars and Stripes.
El programa original incluía cuatro instalaciones en Estados Unidos y una en Marruecos. El Ejército indicó entonces que las empresas podían solicitar acceso sin tener un contrato previo con el Gobierno estadounidense.
Para los centros de Indiana, el Ejército señaló que su equipo de apoyo coordinará los requisitos y las fechas con las empresas y la Guardia Nacional. También aclaró que una solicitud no asegura el lugar ni el calendario deseados, porque la capacidad es limitada.
La diferencia importa: el objetivo de 30 días se refiere al acceso a un campo de pruebas. El anuncio no establece que completar las pruebas, aprobar un producto o cerrar una compra militar vaya a ocurrir dentro de ese plazo.