Un elefante marino juvenil llegó el 28 de octubre a la playa de Mar del Plata, Argentina, donde permanecen Alfredito y su madre, Perla. El visitante se acercó a la cría, pero la hembra se interpuso; los especialistas que siguen a los animales no reportaron un peligro inmediato para el cachorro. La prioridad sigue siendo que pueda alimentarse sin perturbaciones durante las próximas semanas.
El tercer elefante marino se acercó a la cría
El nuevo ejemplar había aparecido en una playa contigua la noche anterior. El miércoles se instaló cerca de Perla y Alfredito, frente al antiguo Instituto Saturnino Unzué. Los reportes de LA NACION y el diario local La Capital lo describen como juvenil; el primero señala que sería macho, mientras el segundo lo identifica como tal. Su edad exacta no está confirmada.
La Capital recogió el relato del equipo que vigila la playa: cuando el juvenil se aproximó a Alfredito, Perla le cerró el paso con el cuerpo y vocalizó. El otro animal se retiró y ambos mantuvieron distancia. No se observó una pelea. Los especialistas consideran que, por ahora, la presencia del visitante no amenaza a la cría.
Alfredito nació el 16 de octubre. El Ente Municipal de Servicios Urbanos anunció ese día el nacimiento y difundió un video de la madre con su cachorro. El municipio mantiene un operativo de vigilancia mientras continúa el amamantamiento.
🦭 NACIÓ UNA CRÍA DE ELEFANTE MARINO EN LA COSTA
— Servicios Urbanos Mar del Plata (@emsurmgp) October 16, 2026
Frente al Asilo Unzué, una elefanta marina dio a luz a su cría. Ambos animales se encuentran en buen estado y necesitan tranquilidad para atravesar el período de amamantamiento. pic.twitter.com/4yxri1VOJv
Por qué el cerco protege la lactancia
El nacimiento ocurrió en tierra y la cría necesita permanecer junto a Perla para alimentarse. La bióloga municipal citada por La Capital calcula que el destete llegará tras varias semanas de lactancia. Entonces la madre volverá al mar y el cachorro pasará un tiempo más en la playa antes de buscar alimento por su cuenta. Que descanse en la arena durante esta etapa no significa que un visitante deba llevarlo al agua.
El organismo municipal pidió mantener al menos 20 metros de distancia, no tocar ni alimentar a los animales, evitar perros en la zona y no intentar meter a la cría al mar. La Capital reportó que los guardaparques mantienen vigilancia incluso de noche. La presencia de un tercer elefante marino no modifica esa indicación para quienes se acercan a observarlos.