China cuenta con más de 510 satélites de inteligencia, vigilancia y reconocimiento y ha más que triplicado esa flota desde 2018, según una evaluación de la Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos (DIA). Para la agencia, esa red puede ayudar a las fuerzas chinas a detectar y seguir objetivos a grandes distancias.
El informe no clasificado, publicado el 26 de octubre, también aborda las capacidades que China desarrolla para interferir con satélites. Sus conclusiones reflejan la perspectiva de la inteligencia estadounidense sobre un rival estratégico, no una verificación independiente de cada capacidad atribuida.
Qué incluye la cifra de 510 satélites
El recuento de la DIA, con información actualizada hasta julio de 2026, incluye satélites del Estado chino y de empresas comerciales, informó Breaking Defense. Entre ellos hay sistemas que captan imágenes ópticas, utilizan radar o recopilan señales electrónicas.
La distinción importa porque algunos de esos satélites tienen usos civiles o comerciales además de posibles aplicaciones militares. La DIA considera que los datos y las imágenes que recopilan podrían servir al Ejército Popular de Liberación, aunque eso no significa que cada satélite del recuento sea exclusivamente militar.
Según la agencia, la red puede apoyar el seguimiento de fuerzas de Estados Unidos y sus aliados, especialmente en el Indo-Pacífico. Clayton Swope, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo a Breaking Defense que la expansión de sensores plantea dudas sobre la capacidad de las fuerzas estadounidenses para operar sin ser detectadas.
Una comparación que depende del método
Todd Harrison, investigador del American Enterprise Institute, advirtió a Breaking Defense que la DIA no deja claro qué satélites incluye en su conteo. Con sus propias categorías, calculó 453 satélites chinos operativos de vigilancia, frente a 124 en 2018.
Harrison también señaló que el crecimiento se ha desacelerado en los últimos años. Sus cifras no son directamente equivalentes a las de la DIA: usan categorías distintas, por lo que la diferencia no demuestra por sí sola que una de las estimaciones sea incorrecta.
Capacidades actuales y posibilidades futuras
La DIA afirma que China dispone de armas láser terrestres capaces de afectar satélites en órbita baja. También estima que, hacia finales de la década, China podría desplegar sistemas de energía dirigida en el espacio y otros más potentes en tierra que amenacen satélites en órbitas más altas, según Air & Space Forces Magazine.
Esa última afirmación es una previsión, no una confirmación de que tales sistemas orbitales ya estén desplegados. La revista también reportó que la evaluación menciona sistemas de interferencia electrónica tanto terrestres como en órbita.
La creciente cantidad de objetos en el espacio y la presencia de satélites que ya no pueden maniobrar añaden otro problema: el riesgo de colisiones. Para la DIA, la expansión de capacidades militares y la dependencia de servicios espaciales harán más difíciles las operaciones en la próxima década.