TL;DR:
- El telescopio Nancy Grace Roman despegó el 30 de agosto a las 7:26 de la mañana, hora del este, desde el Centro Espacial Kennedy en un Falcon Heavy de SpaceX.
- La NASA recibió telemetría a los siete minutos y confirmó el despliegue de los paneles solares y del parasol inferior una hora y 23 minutos después del despegue.
- Las primeras imágenes científicas no llegan antes de principios de 2027: faltan tres meses de despliegues, calibraciones y pruebas.
El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman de la NASA despegó el domingo 30 de agosto de 2026 a las 7:26 de la mañana, hora del este, desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX. El control de tierra en el Centro Goddard recibió telemetría siete minutos después y, una hora y 23 minutos más tarde, la agencia confirmó el despliegue de los paneles solares y del parasol inferior. El observatorio quedó terminado en abril, ocho meses antes de lo previsto, y el administrador de la NASA, Jared Isaacman, lo describió como una misión entregada «antes de tiempo y dentro del presupuesto». Detrás de ese calendario hay un año de incertidumbre presupuestal, y el presidente Donald Trump llamó en vivo a la conferencia posterior al lanzamiento para felicitar al equipo.
La fecha de despegue se adelantó en el mismo año en que se discutía recortar la misión
La NASA describe el adelanto en términos técnicos: su Programa de Servicios de Lanzamiento trabajó con SpaceX a principios de este año para mover la fecha y acomodar la conclusión temprana del telescopio. El comunicado no menciona el otro motivo que describió el equipo.
En abril de 2025, según Space.com, los documentos preliminares de presupuesto filtrados planteaban el mayor recorte en la historia de la agencia: 24% del total y 50% de los programas científicos, con financiamiento continuado para el Hubble y el James Webb y ninguno para los demás telescopios. La propuesta formal que se publicó semanas después no cancelaba la misión, pero le asignaba 156.6 millones de dólares para el año fiscal 2026, menos de la mitad de lo que había recibido el año anterior. El Congreso terminó rechazando esos recortes y devolvió el presupuesto de la agencia al nivel previo.
Jamie Dunn, que dirigió el proyecto Roman de 2018 hasta su nombramiento como director del Centro Goddard en junio, le dijo a un comité de las Academias Nacionales el 10 de agosto que en al menos la mitad de sus ocho años en la misión el telescopio apareció con cero fondos en el presupuesto presidencial, y que eso pasa. Su lectura del desenlace fue corta: «cumplir tus compromisos significa algo».
Una ingeniera del equipo de Roman en Goddard, a quien Space.com identificó con un nombre supuesto porque ella lo pidió, describió el otro motivo del adelanto: la dirección de la misión fue jalando la fecha cada vez más temprano, primero a septiembre y luego a finales de agosto, para que el lanzamiento cayera dentro de ese año fiscal. Las dos versiones se refieren al mismo movimiento de calendario y no coinciden en el motivo.
El propio Trump apareció por teléfono durante la conferencia posterior al despegue. Isaacman salió un momento de la sala, regresó y acercó el celular al micrófono. El presidente felicitó al equipo, contó que había llamado para preguntar si había algo negativo que debiera saber y cerró con una frase sobre el financiamiento: «y yo les estoy dando todo ese dinero».
Lo que ya funcionó y lo que falta antes de la primera imagen
Los propulsores laterales del Falcon Heavy se separaron del núcleo central y regresaron al sitio de lanzamiento para su reacondicionamiento. Roman, en cambio, va rumbo al segundo punto de Lagrange del sistema Sol-Tierra, que la NASA sitúa a cerca de un millón de millas de la Tierra, unos 1.6 millones de kilómetros, en la misma región donde opera el James Webb. La agencia describe un trayecto de tres meses hasta su órbita final. Alrededor de 70 minutos después del despegue, la Red del Espacio Profundo tomó el control de las comunicaciones a través del complejo de Canberra, en Australia; unas seis horas más tarde el turno pasaba al de Madrid y después al de Goldstone, en California.
Esta es la secuencia que la agencia publicó el mismo día del lanzamiento, con lo que ya se confirmó y lo que sigue pendiente.
| Hito | Cuándo | Estado |
|---|---|---|
| Telemetría en el control de Goddard | 7 minutos después del despegue | Confirmado |
| Separación del cohete y el observatorio | 31 minutos después | Confirmado |
| Paneles solares y parasol inferior | 1 hora y 23 minutos después | Confirmado |
| Antena de alta ganancia y cubierta de apertura | Próximos días | Pendiente |
| Primera de dos correcciones de trayectoria | Próximos días | Pendiente |
| Encendido del coronógrafo | Próximos días | Pendiente |
| Instrumento de Campo Amplio en operación | Unas semanas después del despegue | Pendiente |
| Primeras imágenes científicas | Principios de 2027 | Pendiente |
El coronógrafo es el instrumento que la NASA presenta como demostración tecnológica para el Observatorio de Mundos Habitables, el concepto de telescopio que buscaría fotografiar planetas del tamaño de la Tierra. Vanessa Bailey, científica del instrumento, comparó la dificultad con distinguir una luciérnaga junto a un faro a cientos de kilómetros. Roman apuntará a mundos del tamaño de Júpiter.
Antes del despegue contamos qué promete encontrar la misión y cuántos de esos mundos podrían parecerse al nuestro.

En un año generará más datos que el Hubble en 35
El Instrumento de Campo Amplio es una cámara infrarroja de 300 megapíxeles con 18 detectores 4K, cada uno del tamaño aproximado de una galleta salada, según la descripción de la propia agencia. Conserva la misma nitidez angular del Hubble con un campo de visión al menos 100 veces mayor, de modo que cada imagen cubre una porción de cielo cerca de 1.5 veces más grande que el tamaño aparente de la Luna llena. La NASA calcula que barrerá el cielo mil veces más rápido que el Hubble. Esa óptica tiene otro origen, que contamos antes del lanzamiento: el telescopio nació como un satélite espía.
Esa velocidad tiene una consecuencia de infraestructura. Roman enviará 1.4 terabytes diarios, el mayor volumen de datos de cualquier misión de astrofísica de la agencia hasta ahora, y ese ritmo equivale a unos 500 terabytes al año. Space.com lo puso al lado del acumulado del Hubble: unos 400 terabytes en cerca de 35 años de servicio. La agencia dice que recurrirá a aprendizaje automático, inteligencia artificial y ciencia ciudadana para revisar ese flujo y marcar los hallazgos que valga la pena estudiar.

Julie McEnery, científica principal del proyecto en Goddard, explicó la escala en la conferencia previa al lanzamiento: el barrido principal tomará más de un año y desplegar completa una sola imagen de ese sondeo exigiría más de medio millón de televisores 4K. Los datos se harán públicos en cuanto queden procesados, para que varios equipos los analicen al mismo tiempo.
La mayor parte del sondeo apunta al hemisferio sur para cruzarlo con el Rubin, en Chile
McEnery describió a Roman, al Rubin y al Euclid europeo como hermanos, propuestos y priorizados al mismo tiempo y diseñados sabiendo qué haría cada uno. Y dio la razón concreta del reparto del cielo: buena parte de las observaciones de Roman está en el hemisferio sur para maximizar el traslape con el Observatorio Vera C. Rubin.
El Rubin es un telescopio terrestre instalado en Chile, financiado por la Fundación Nacional de Ciencias y el Departamento de Energía de Estados Unidos, que durante diez años producirá una imagen de 3,200 megapíxeles del cielo austral cada 40 segundos. Cubre mucho más cielo que Roman, pero observa a través de la atmósfera terrestre. Por eso los datos infrarrojos de Roman, tomados desde el espacio, sirven para corregir y afinar lo que el Rubin registra desde el suelo sobre un área mucho mayor.
Roman lleva sujeta a una placa una tarjeta de memoria con los nombres de más de 1.3 millones de personas que se inscribieron este verano. La misión principal está planeada para cinco años, con un diseño preparado para otros cinco de extensión. El combustible es el recurso que marca ese límite, y aunque la NASA no tiene hoy capacidad de dar servicio a observatorios en L2, el observatorio se construyó para poder recargarse.
Lo que se confirmó este domingo es que el vehículo llegó donde debía y que sus primeros despliegues respondieron. Lo demás, incluida la primera imagen, sigue en el calendario de 2027.