TL;DR:
- Poolside pactó con Nvidia una licencia no exclusiva por 6,000 millones de dólares más una inversión de 1,000 millones a una valuación pre-money de 12,000 millones, según la carta a inversionistas que obtuvo Newcomer.
- The Information añade que lo licenciado es software para desarrollar modelos de inteligencia artificial y que, según esa carta, Nvidia haría ofertas de trabajo a 109 empleados de la startup.
- Es la segunda operación de este tipo en ocho meses: en diciembre de 2025, Nvidia licenció la tecnología de inferencia de Groq y se llevó a su fundador y a su presidente.
Poolside pactó con Nvidia una licencia no exclusiva por 6,000 millones de dólares, más una inversión de 1,000 millones a una valuación pre-money de 12,000 millones, según la carta a inversionistas que obtuvo el boletín Newcomer y publicó el 20 de agosto de 2026. The Information, que retomó la exclusiva, precisa que lo licenciado es software para desarrollar modelos de inteligencia artificial y que esa carta dice que Nvidia haría ofertas de trabajo a 109 empleados. Ni la valuación ni la forma del acuerdo son nuevas. Los 12,000 millones son la cifra que Poolside buscaba hace diez meses en una ronda que se cayó, y la estructura repite la que Nvidia usó en diciembre con Groq, otra empresa a la que licenció tecnología y le contrató al equipo.
La valuación de 12,000 millones ya se había intentado en octubre
En octubre de 2025, Poolside levantaba una ronda de 2,000 millones de dólares a una valuación de 12,000 millones. La participación de Nvidia arrancaba en 500 millones y solo llegaba a 1,000 si la startup completaba el resto del financiamiento, según reportó Bloomberg y recogió TechCrunch. Era una condición, no un cheque.
Esa ronda nunca cerró. En abril de 2026, DataCenterDynamics reportó que Poolside no consiguió convencer a los inversionistas de que podía entrenar modelos de inteligencia artificial al nivel de sus competidores establecidos, según el Financial Times. En paralelo se deshizo su acuerdo con CoreWeave para Project Horizon, el campus de 2 gigavatios en el oeste de Texas donde CoreWeave iba a ser inquilino ancla de la primera fase de 250 megavatios con un contrato a 15 años.
Las dos versiones de esa ruptura no coinciden del todo. El FT, con cinco personas cercanas al asunto, sostuvo que la sociedad empezó a deshacerse a finales de 2025 porque Poolside no logró poner en pie el primer clúster de chips en el calendario que CoreWeave necesitaba. CoreWeave dijo entonces que ambas compañías optaron por caminos distintos por razones estratégicas y de tiempos, y que seguía abierta a trabajar con la startup.
Diez meses después, Nvidia pone los 1,000 millones completos y la cifra de valuación vuelve a ser 12,000 millones. Conviene marcar el límite de la comparación: Newcomer especifica que la actual es pre-money, mientras que la cobertura de octubre habló de una valuación de 12,000 millones para una ronda del doble de tamaño. Lo directamente comparable es el número, y el número no se movió.

Nvidia firmó un acuerdo con esta misma estructura en diciembre
El 24 de diciembre de 2025, Groq anunció en su propia sala de prensa un acuerdo de licencia no exclusiva con Nvidia por su tecnología de inferencia. Su fundador, Jonathan Ross, su presidente, Sunny Madra, y otros integrantes del equipo se incorporaron a Nvidia. Groq dijo que seguiría operando como empresa independiente, con Simon Edwards como director ejecutivo.
Esta tabla pone las dos operaciones lado a lado en los puntos donde la evidencia pública lo permite:
| Concepto | Groq | Poolside |
|---|---|---|
| Fecha del acuerdo | 24 de diciembre de 2025 | 20 de agosto de 2026 |
| Qué se licenció | Tecnología de inferencia | Software para desarrollar modelos |
| Quién lo comunicó | Comunicado de la propia Groq | Carta a inversionistas obtenida por Newcomer |
| Personal que pasa a Nvidia | Fundador, presidente y otros integrantes | Ofertas de trabajo para 109 empleados |
| Cifra del acuerdo | No aparece en el comunicado | 6,000 millones de dólares |
La diferencia de procedencia no es menor. En diciembre, la noticia salió de un comunicado que Groq firmó con su nombre. Esta vez el origen es un documento dirigido a inversionistas, y al momento de esta publicación ni la sala de prensa de Nvidia ni el blog de Poolside registran el anuncio. El propio titular de The Information califica el pago de reportado.
Groq fijó su nuevo precio ocho meses después y fue 49% menor
En agosto de 2026, Groq anunció una Serie A de 350 millones de dólares liderada por Disruptive que la valora en 3,500 millones, un 49.3% por debajo de los 6,900 millones post-money que alcanzó en septiembre de 2025. La empresa rechaza la etiqueta de down round y sostiene ante TechCrunch que ahora se está valorando un negocio distinto, el que quedó después del licenciamiento. Es un argumento defendible y también una advertencia sobre qué mide una valuación cuando la compañía cede su tecnología y parte de su equipo.

Poolside llega a este punto con una diferencia a su favor. Los 1,000 millones entran en la misma operación, y el titular de Newcomer describe ese dinero como capital para la empresa que queda, es decir, la que sigue después de las 109 salidas. El comunicado de Groq, en cambio, no menciona ninguna inversión de Nvidia en la empresa, y su siguiente precio público tardó ocho meses en aparecer.
Lo que la carta a inversionistas no resuelve
Varios puntos quedan abiertos y ninguno es cosmético. No se sabe qué cubre exactamente la licencia ni por cuánto tiempo, ni bajo qué condiciones se desembolsan los 6,000 millones. Tampoco consta cuántos de los 109 empleados aceptarán la oferta de Nvidia, ni qué queda de Project Horizon, que en abril de 2026 buscaba socios para hasta 400 megavatios después de que, según el FT, Google saliera de las conversaciones.
La primera cita en firme para que Nvidia hable en registro público ya tiene fecha. La compañía presenta los resultados del segundo trimestre de su año fiscal 2027 el 26 de agosto de 2026, y ahí se verá si la operación aparece en sus estados financieros y con qué monto, o si los 6,000 millones se quedan por ahora en una carta que los inversionistas de Poolside leyeron antes que nadie.