Momenta consigue el aval regulatorio para su IPO en Hong Kong y busca recaudar US$1,000 millones
El regulador chino aprueba el IPO de Momenta en Hong Kong; la firma de conducción autónoma busca US$1,000 millones.
TL;DR:
- La Comisión Reguladora de Valores de China dio luz verde a la emisión y cotización de Momenta en la Bolsa de Hong Kong.
- La firma de conducción autónoma busca recaudar al menos 1,000 millones de dólares; The Wall Street Journal sitúa su valuación cerca de 9,000 millones, frente a más de 5,000 millones en su última ronda privada.
- El IPO sella el abandono de su plan en Nueva York en medio de la tensión EE. UU.-China y la suma a la ola de Pony.ai, WeRide y Hesai en Hong Kong.
El regulador bursátil de China le abrió la puerta a Momenta para salir a bolsa en Hong Kong. La Comisión Reguladora de Valores de China (CSRC) publicó el 18 de junio de 2026 un aviso que da por recibidos los documentos de emisión y cotización en el extranjero de la firma de conducción autónoma, el permiso clave que faltaba para concretar una oferta pública inicial (IPO) con la que la compañía busca recaudar al menos 1,000 millones de dólares. Con sede en Suzhou y respaldada por Toyota, General Motors, Mercedes-Benz, SAIC Motor y Tencent, Momenta apunta a una valuación que The Wall Street Journal sitúa en torno a los 9,000 millones de dólares, aunque la cifra todavía no es oficial y dependerá del precio que fije el mercado. El movimiento también sella el giro de la empresa: archivó su plan de cotizar en Nueva York y se sumó a la fila de tecnológicas chinas que prefieren Hong Kong.
El regulador chino despeja el principal obstáculo
Fechado el 10 de junio y difundido ocho días después, el aviso autoriza a Momenta Global Limited a emitir hasta 43,754,060 acciones ordinarias para listarlas en la Bolsa de Hong Kong. El propio regulador aclaró un punto que conviene no perder de vista: el registro solo confirma la información del trámite y no implica juicio alguno sobre el valor de inversión de los títulos. La compañía tiene 12 meses para completar la colocación; si se pasa de ese plazo, deberá actualizar su expediente. En la operación trabajan China International Capital Corp (CICC) y Deutsche Bank, según Bloomberg, que ya en marzo había adelantado que Momenta sondeaba a inversionistas para medir el apetito por la oferta.
Una valuación que ha sido un blanco móvil
Aquí está el dato que más conviene leer con lupa. La valuación de Momenta cambió de tamaño varias veces en menos de un año, y el número que circula hoy no es el mismo con el que arrancó la conversación:
- En su última ronda privada, cerrada en 2025, la empresa quedó valuada por encima de los 5,000 millones de dólares.
- Cuando presentó el expediente confidencial en Hong Kong, en marzo de 2026, varios medios especializados hablaban de una meta superior a los 14,000 millones de dólares.
- The Wall Street Journal ubica ahora la valuación cerca de los 9,000 millones, una cifra más sobria que aquella aspiración inicial, pero muy por encima de su último precio privado.
Ninguna de esas cifras es oficial: Momenta no ha fijado precio y el IPO todavía no se concreta. El número final lo pondrá el mercado el día que la acción empiece a cotizar, y dependerá en buena medida de cómo midan los inversionistas su avance frente a Pony.ai y WeRide, dos rivales que ya operan en bolsa y van más adelantados en el despliegue de robotaxis.
Por qué Hong Kong y no Nueva York
El cambio de destino no es un capricho administrativo. Momenta había presentado en 2024 una solicitud confidencial para cotizar en Estados Unidos —con CICC, Goldman Sachs y UBS a bordo—, pero ese trámite caducó. La tensión entre Washington y Pekín volvió cada vez más resbaladizo el camino neoyorquino para las tecnológicas chinas, sobre todo las que tocan inteligencia artificial y conducción autónoma, y el dinero terminó buscando otra ventanilla.
Hong Kong se acomodó para recibir esa ola. Su Capítulo 18C permite que empresas de tecnología especializada todavía sin ganancias —el caso de buena parte del sector— se listen sin el historial de utilidades que antes era requisito. Y Momenta llega detrás de varios que ya hicieron el mismo recorrido: Pony.ai y WeRide debutaron con días de diferencia en noviembre de 2025 y levantaron alrededor de 863 y 307 millones de dólares, respectivamente; Hesai, el mayor fabricante de LiDAR por volumen, recaudó 531 millones en septiembre, en parte por la fricción alrededor de su cotización en Nasdaq y su inclusión en una lista negra del Pentágono. Cuando Pony.ai y WeRide entraron después al Stock Connect que conecta las bolsas de Shanghái y Hong Kong —y con ello al inversionista de China continental—, el techo de valuación de todo el grupo subió otro escalón.
El doble negocio que sostiene la apuesta
¿Qué compra exactamente quien invierta en Momenta? Dos negocios bajo un mismo techo. Por un lado, la empresa vende sistemas de asistencia a la conducción de producción masiva a fabricantes globales como Mercedes-Benz, BMW, Audi y el Grupo Volkswagen. Por el otro, comercializa tecnología de manejo autónomo de nivel 4 (SAE) —el escalón en el que el vehículo se conduce solo dentro de ciertas condiciones— con socios de peso: cerró una alianza de robotaxis con Uber en mayo de 2025 y recibió una inversión de la súper-app del sudeste asiático Grab en diciembre de ese año. Con Mercedes-Benz, el primer fabricante internacional que le entró al capital en 2017, ya puso a rodar una flota de robotaxis en Abu Dabi montada sobre el Clase S, con operación formal prevista para 2026.
Fundada en 2016 por un grupo de ingenieros salidos de Microsoft Research Asia y dirigida por Cao Xudong, Momenta presume una de las nóminas de inversionistas más internacionales del sector chino. Esa es su carta más fuerte de cara a la bolsa, y también su flanco: cuanto más globales son los socios y los mercados, más expuesta queda la empresa a los vaivenes geopolíticos que, para empezar, la sacaron de Nueva York.
La aprobación de la CSRC le quita a Momenta el obstáculo regulatorio, pero le deja encima la prueba de verdad: salir a un mercado público que ya tiene con qué compararla. Pony.ai y WeRide cotizan, despliegan robotaxis y muestran un precio cada día. Frente a ese espejo, los 9,000 millones de dólares dejan de ser una aspiración de folleto y se vuelven una cifra que la empresa tendrá que defender acción por acción.