OpenAI quemó 3,700 millones de dólares en un trimestre pese a triplicar sus ingresos
OpenAI quemó 3,700 millones de dólares en el primer trimestre, más de la mitad de sus ingresos, rumbo a su IPO.
TL;DR:
- OpenAI gastó 3,700 millones de dólares en efectivo y facturó 5,700 millones entre enero y marzo de 2026, según documentos que la empresa compartió con sus accionistas.
- Su caja saltó a más de 73,000 millones de dólares desde los 40,000 millones de diciembre, pero el brinco vino de una ronda de inversión, no del negocio.
- Los números aterrizan antes de una posible salida a bolsa que podría valuar a OpenAI en hasta 1 billón de dólares, sin rentabilidad prevista hasta finales de la década.
OpenAI consumió 3,700 millones de dólares en efectivo durante el primer trimestre de 2026 —más de la mitad, casi dos tercios, de los 5,700 millones que facturó en el mismo periodo—, de acuerdo con documentos que la compañía entregó a sus accionistas y que reportó primero The Information. Tanto el gasto de efectivo como los ingresos se triplicaron frente al arranque de 2025. La empresa cerró marzo con más de 73,000 millones de dólares en efectivo e inversiones, contra los 40,000 millones de diciembre, impulsada por una gran ronda de financiación de finales de marzo. El dato pesa porque llega a semanas de una posible salida a bolsa que, según Reuters, podría valuar a la dueña de ChatGPT en hasta 1 billón de dólares. Y deja una lección incómoda: ni con la demanda de inteligencia artificial por las nubes el negocio da ganancias todavía.
Los costos crecen casi al mismo ritmo que los ingresos
Que los ingresos se tripliquen suena a éxito rotundo, y lo es en términos de demanda. El problema está del otro lado del balance: el gasto creció casi a la par. Cuando la facturación y el consumo de efectivo suben juntos, el margen no se ensancha, que es justo lo que un inversionista espera ver en una empresa que escala.
Para dimensionar el trimestre, conviene poner los números sobre la mesa:
- Ingresos: 5,700 millones de dólares entre enero y marzo de 2026, el triple que un año antes.
- Gasto de efectivo (cash burn): 3,700 millones, también el triple interanual.
- Caja e inversiones: más de 73,000 millones al cierre de marzo, frente a unos 40,000 millones en diciembre.
- Pérdida neta: superior a 21,300 millones, aunque cerca de 12,400 millones fueron cargos contables que no implicaron salida de dinero, según el reporte.
Esa última cifra merece una aclaración, porque una pérdida de 21,300 millones asusta más de lo que debería. Buena parte —los 12,400 millones de cargos contables— no representó dinero que saliera de la caja. Por eso el verdadero termómetro operativo es el gasto de efectivo de 3,700 millones: ese sí salió. Aun descontando lo contable, OpenAI siguió profundamente en números rojos, con márgenes brutos cercanos al 39% de acuerdo con los documentos citados por The Information. El modelo todavía no logra que cada nuevo usuario cueste menos atender que el anterior, y mientras eso no pase, recuperar lo invertido será cuesta arriba.
El colchón de 73,000 millones llegó de los inversionistas, no del negocio
A primera vista, una caja de más de 73,000 millones de dólares parece blindaje suficiente para aguantar cualquier tormenta. La letra chica matiza esa lectura: ese dinero no lo generó el negocio, lo pusieron los inversionistas. La ronda de financiación de finales de marzo —que situó la valuación de OpenAI en torno a los 852,000 millones de dólares, con SoftBank y Microsoft entre los nombres que la lideraron, según CNBC— explica casi todo el salto desde los 40,000 millones de diciembre.
El colchón da aire, pero el ritmo de quema apunta hacia arriba, no hacia abajo. Las propias proyecciones que OpenAI compartió contemplan un gasto de efectivo de unos 25,000 millones de dólares en todo 2026, una cifra que treparía a alrededor de 57,000 millones en 2027. La empresa, además, ha dicho a sus inversionistas que no espera ser rentable hasta finales de la década. Traducido: el plan es seguir invirtiendo a manos llenas en infraestructura y modelos durante años antes de que la balanza se incline.
La salida a bolsa que apunta a 1 billón de dólares
Todo esto sucede mientras OpenAI prepara una de las salidas a bolsa más comentadas de la década. La compañía presentó de forma confidencial su solicitud ante el regulador estadounidense, y según Reuters el debut podría llegar tan pronto como septiembre, con una valuación de hasta 1 billón de dólares. Goldman Sachs y Morgan Stanley encabezan la operación, de acuerdo con CNBC, que también apunta que OpenAI genera cerca de 2,000 millones de dólares mensuales y que el segmento empresarial ya aporta más del 40% de sus ingresos.
El contraste con la competencia afila la pregunta. Anthropic, su rival más directo, rozaba en el primer trimestre el mismo nivel de ingresos en el mercado de modelos de lenguaje —31.4% frente al 29% de OpenAI, según Counterpoint Research— y, de acuerdo con CNBC, esperaba registrar en el segundo trimestre lo que sería su primer periodo rentable, aunque la propia Anthropic advirtió que ese resultado podría no sostenerse. Dos empresas que pelean palmo a palmo, con dos historias financieras muy distintas, llegando casi al mismo tiempo frente a los inversionistas.
Para el público de habla hispana el asunto no es anecdótico. Miles de desarrolladores, startups y empresas en México, España y América Latina construyen productos sobre la tecnología de OpenAI, y un negocio que quema efectivo a este ritmo tarde o temprano enfrenta dos caminos: subir precios o desatar una guerra de tarifas para ganar terreno. Cualquiera de los dos toca el bolsillo de quien depende de esas herramientas. Y para el inversionista minorista que sueñe con un pedazo de la IPO, la disyuntiva es vieja conocida: una compañía que crece como pocas en la historia, pero que todavía pierde dinero.
OpenAI tiene caja para rato y una demanda que pocos pueden presumir. Lo que aún no tiene es la prueba de que ese torrente de ingresos puede convertirse en ganancias antes de que la paciencia de los mercados públicos se agote. Esa, y no la valuación de diez cifras, es la cuenta que tendrá que cuadrar.