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Medicina

La medicina de la longevidad suma programas para conservar la autonomía

Clínica Cerebro y Fundación Cuidados de Salud buscan preservar capacidades con programas y una IA en piloto. Las guías de la OMS ayudan a distinguir la prevención de los resultados que cada propuesta debe demostrar.

por Patricia Rodriguez
A physiotherapist assessing a patient's posture indoors, showing support and expertise.
Imagen ilustrativa · Foto de Funkcinės Terapijos Centras en Pexels

Clínica Cerebro, en Ciudad de México, presentó Neuro Longevity, un programa de dos meses que reúne evaluación cognitiva, nutrición y rehabilitación para intentar conservar la autonomía. La propuesta ilustra el enfoque de la medicina de la longevidad: identificar riesgos y seguir las capacidades que permiten a una persona desenvolverse en su vida cotidiana.

Según la descripción publicada por Publimetro, el programa comienza con una valoración individual y coordina especialidades como neurología, neuropsicología y psicología. El equipo fija objetivos y ajusta la atención durante el seguimiento. Esa descripción informa qué ofrece la clínica; no presenta un ensayo que demuestre que el programa prolonga la vida.

En Argentina, TN recogió el planteamiento de Natalia Ayala, directora de ERA Longevity, de evaluar riesgos antes de que aparezca una enfermedad. Su propuesta incluye revisar presión arterial, glucosa y colesterol, junto con fuerza muscular, capacidad cardiorrespiratoria y sueño. El objetivo declarado es preservar la salud y la capacidad funcional.

El piloto de AVIA comenzó en 2025

La Fundación Cuidados de Salud anunció el 8 de septiembre de 2025 un piloto de AVIA con 200 pacientes del área de geriatría del Hospital General de Agudos Parmenio Piñero, en Buenos Aires.

La fundación describe AVIA como una herramienta de inteligencia artificial para anticipar el riesgo de pérdida de autonomía, entrenada con datos del estudio británico ELSA. Le atribuye una sensibilidad del 75%, la proporción de casos positivos que detecta. El comunicado no detalla los falsos positivos ni aporta una validación independiente de esa cifra.

Tampoco presenta una comparación que muestre menos caídas, internaciones o dependencia gracias al uso de la herramienta. TN aclara que AVIA no diagnostica ni sustituye al médico. La capacidad de predecir y el beneficio de actuar sobre esa predicción son resultados distintos que requieren evaluaciones propias.

La edad biológica exige interpretar los resultados

Junto a las pruebas de fuerza o movilidad, la investigación sobre longevidad estudia biomarcadores que intentan describir cómo envejece el organismo. El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento de Estados Unidos, en una revisión divulgativa publicada en octubre de 2024, explica que los llamados relojes de envejecimiento comparan señales biológicas para estimar la edad o el ritmo de envejecimiento.

Estas herramientas ayudan a investigar diferencias entre personas e intervenciones. La revisión también describe que distintos órganos pueden envejecer a ritmos diferentes, incluso dentro de un mismo cuerpo. Por eso, una medición necesita interpretarse según qué evalúa y con qué población se comparó.

Conviene distinguir tres niveles: medir un marcador, estimar un riesgo futuro y comprobar que una intervención mejora la salud. Un cambio en un indicador, por sí solo, no demuestra más años de vida ni mayor independencia. Son objetivos clínicos que necesitan seguimiento, además de una cifra en un informe.

La prevención ya forma parte de la atención primaria

El cuidado de las capacidades físicas y mentales cuenta con un marco sanitario anterior a estos programas comerciales. La Organización Mundial de la Salud desarrolla ICOPE, su enfoque de atención integrada para personas mayores, con recomendaciones comunitarias publicadas desde 2017.

ICOPE aborda problemas concretos: pérdida de movilidad, deterioro cognitivo, malnutrición, dificultades de visión y audición, síntomas depresivos y caídas. Sus herramientas buscan detectar cambios, valorar necesidades de apoyo social y elaborar planes de atención personalizados.

Ese marco permite poner los anuncios en perspectiva. La prevención y el seguimiento tienen una función reconocida en la atención sanitaria; el valor añadido de un programa privado o de un algoritmo debe evaluarse por separado, según sus resultados. Bajo una misma etiqueta de longevidad pueden reunirse servicios y herramientas con evidencias diferentes.

La OMS sitúa esta tarea en la atención primaria y la comunidad e incluye el apoyo a quienes cuidan. Conservar la autonomía también implica disponer de atención coordinada y de ayuda para sostener las actividades cotidianas.

Fuentes: 1, 2, 3, 4, 5

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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