Estados Unidos registró 4,588 casos confirmados de sarampión en 2026 hasta el 22 de octubre, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). La cifra supera el doble de los 2,289 casos de todo 2025.
La agencia recibió reportes de 47 jurisdicciones: 45 estados, el Distrito de Columbia y la ciudad de Nueva York, contabilizada por separado del estado. El total nacional incluye 18 casos entre visitantes internacionales.
El 96 % de los casos está vinculado con brotes, y 1,384 contagios corresponden a brotes iniciados en 2025. Los CDC contabilizan 43 brotes nuevos en 2026, definidos como tres o más casos relacionados.
En Pensilvania, el balance estatal del 26 de octubre ya alcanza 1,360 casos y 258 hospitalizaciones en 2026. Reuters, que cita al Departamento de Salud estatal, registra 22 casos más que en la actualización anterior.
La cobertura escolar queda por debajo del objetivo
Education Week informa que el 92.4 % de los alumnos de kindergarten completó la vacunación triple vírica, contra sarampión, paperas y rubéola (MMR), en el curso 2025-2026. La referencia para frenar la propagación es de alrededor del 95 % de cobertura: una distancia de 2.6 puntos porcentuales respecto de ese umbral.
La distribución también importa. El medio sitúa el repunte en comunidades con baja vacunación, mientras el manual de los CDC advierte que las escuelas con una proporción elevada de alumnos sin vacunar tienen un alto riesgo de propagación. El promedio nacional no describe la protección de cada plantel.
Según los CDC, el virus puede permanecer infeccioso en el aire hasta dos horas después de que una persona infectada abandona un espacio. Hasta el 90 % de las personas cercanas sin inmunidad puede contagiarse. La transmisión puede comenzar cuatro días antes de que aparezca la erupción cutánea.
Las 72 horas cuentan desde la exposición inicial
El manual de los CDC contempla la vacuna MMR dentro de las 72 horas posteriores a la exposición inicial para personas susceptibles que puedan recibirla. Puede ofrecer protección o modificar el curso de la enfermedad.
Fuera de los entornos sanitarios, esa vacunación oportuna puede permitir el regreso a la escuela, la guardería o el trabajo, con vigilancia de síntomas.
Sin evidencia de inmunidad ni prevención oportuna, las personas expuestas pueden quedar excluidas de las instituciones afectadas hasta 21 días después de la aparición de la erupción en el último caso. Cada caso nuevo puede extender el plazo.
Entre las medidas que recoge Education Week están mantener registros de vacunación actualizados y preparar un plan de respuesta. Esos registros permiten identificar con rapidez quién necesita una intervención y quién debe permanecer fuera de las aulas durante un brote.

