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Gobierno

El DHS quiere que una IA le diga qué tachar en los documentos públicos que solicitas

Seguridad Nacional prepara herramientas de IA para agilizar solicitudes de la FOIA y sugerir tachaduras. Con un rezago de 245,572 casos y menos especialistas, el plan promete rapidez, pero ACLU y EPIC temen que automatice el exceso de censura.

por Patricia Rodriguez
Primer plano enfocado de un documento NDA en un escritorio de madera, destacando los detalles del contrato.
Foto de RDNE Stock project en Pexels

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) prepara herramientas de inteligencia artificial para atender ciertos tipos de solicitudes de la Ley de Libertad de Información (FOIA) y recomendar qué información tachar antes de entregar documentos, reportó The Washington Post el 26 de septiembre de 2026. La propia agencia presenta el plan como una forma de "revolucionar" ese proceso. Está en juego cuánto de un documento público llega realmente a quien lo pide: el DHS recibió más de un millón de solicitudes en el año fiscal 2025 y organizaciones de libertades civiles advierten que una IA entrenada con respuestas previas podría automatizar las tachaduras excesivas de las que se quejan periodistas, abogados y ciudadanos.

Qué dice el plan del DHS

La iniciativa figura en el inventario federal de casos de uso de IA, el registro público donde las agencias declaran las herramientas que usan o planean usar; esa versión se publicó en enero de 2026, según el resumen del reporte del Post que difundió FOIA Advisor. El objetivo declarado es agilizar la identificación y la tachadura de contenido sensible. El inventario existe por una orden ejecutiva que Donald Trump firmó en 2020, durante su primer mandato.

La idea no es nueva dentro del departamento. En julio, la Oficina de Privacidad del DHS informó en su reporte anual de FOIA que esperaba lanzar "herramientas de automatización adicionales" durante el año siguiente para ganar eficiencia, de acuerdo con FedScoop. Ese medio precisó que el inventario ubicaba la herramienta en fase previa al despliegue y fuera de la categoría de alto impacto.

Tampoco parte de cero. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) ya usa RelativityOne, un sistema de revisión documental que aprende de las decisiones de los revisores y puede marcar por sí solo si un documento es relevante para una solicitud; su análisis de privacidad se aprobó en 2024. El DHS además publicó un aviso de intención para adjudicar a Deloitte un contrato de software FOIA personalizado con funciones de IA.

Un rezago que crece con menos personal

Las cifras explican la prisa. El DHS empezó el año fiscal 2025 con 221,068 solicitudes pendientes, recibió más de un millón, procesó un volumen similar y cerró el periodo con 245,572 en espera. El rezago equivale a 16% de lo recibido en el año.

Al mismo tiempo se vació la plantilla que hace ese trabajo. Más de 600 especialistas en información gubernamental dejaron el gobierno federal desde el inicio de la actual administración Trump, y casi 100 salieron del DHS, según datos de la Oficina de Administración de Personal citados por FedScoop.

El mercado ya ofrece la solución que el gobierno busca: en la exhibición NextGen FOIA Tech Showcase participaron cerca de 40 proveedores, y alrededor de 85% promovió herramientas de IA para tachar audio y texto, filtrar documentos por relevancia, llenar campos automáticamente o atender al público con chatbots.

Primer plano de una marca de verificación roja en un papel blanco nítido con cajas negras, que simboliza la finalización.
Imagen ilustrativa de un documento con fragmentos tachados; no corresponde a un expediente del DHS. · Foto de Tara Winstead en Pexels

El riesgo de automatizar las cajas negras

Hay tachaduras indiscutibles, como un número de Seguro Social. El problema, según el reporte del Post, es que quienes presentan solicitudes llevan años convencidos de que las agencias abusan de esos recortes para ocultar información que debería ser pública.

Ahí apuntan las críticas recogidas por FedScoop. Cody Venzke, de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), sostuvo que la IA puede acelerar el trámite, pero que decidir una tachadura es una cuestión legal con matices que la tecnología todavía no domina. Abigail Kunkler, del Centro de Información sobre Privacidad Electrónica (EPIC), fue más lejos: automatizar esas decisiones casi garantiza que el DHS tache de más, porque un sistema aprendería de respuestas que ya arrastran ese sesgo. Patrick Eddington, del Instituto Cato, señaló diferencias entre lo que describe el inventario y lo que las herramientas pueden hacer en realidad.

Para la comunidad hispana, el asunto no es abstracto. El DHS agrupa a CBP, al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), las oficinas a las que migrantes y sus abogados recurren vía FOIA para obtener sus propios expedientes.

Los reportes consultados no detallan qué solicitudes quedarían en manos del sistema ni cómo se revisaría cada recomendación antes de entregar un documento. Quien reciba un expediente con tachaduras conserva el mismo recurso que hoy: la apelación administrativa y, después, los tribunales federales.

Fuentes: 1, 2

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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