Estados Unidos y China crearán un diálogo bilateral sobre los riesgos y beneficios de la inteligencia artificial y un canal de comunicación para avisarse de incidentes con esta tecnología, confirmaron por separado la Casa Blanca y la agencia oficial china Xinhua tras la visita de Estado de Xi Jinping a Washington. La próxima reunión está prevista para noviembre de 2026. El acuerdo, sin embargo, sale con dos vocabularios: el documento estadounidense asegura que ambos líderes pactaron llamar "superinteligencia" a la IA, mientras que Pekín bautizó el mecanismo como diálogo China-EE. UU. sobre inteligencia artificial y su Cancillería se limitó a decir que "respeta" la formulación de Washington.
Mismo acuerdo, dos nombres
La hoja informativa de la Casa Blanca, fechada el 25 de septiembre, lo deja por escrito en su apartado de seguridad: "Los dos líderes acordaron usar el término 'superinteligencia' en lugar de 'inteligencia artificial' para describir las tecnologías emergentes aplicables". Con esa etiqueta nacen el U.S.-China Super Intelligence (SI) Dialogue y un "canal de comunicación bilateral para incidentes de SI". Según Washington, la siguiente ronda ocurrirá a más tardar en noviembre.
La lista de ocho consensos que Xinhua publicó el 26 de septiembre recoge los mismos compromisos sin rastro de ese pacto de nombres. Su séptimo punto habla de un diálogo sobre inteligencia artificial para intercambiar opiniones sobre sus riesgos y beneficios, fija la siguiente reunión en noviembre y menciona un canal para "incidentes de inteligencia artificial". La palabra "superinteligencia" no aparece.
La pregunta llegó ese mismo día a la Cancillería china. Un periodista señaló que Washington había sustituido "inteligencia artificial" por "superinteligencia" al presentar los resultados de la visita, y el portavoz respondió por escrito que la parte china "valora la postura de Estados Unidos y también respeta su formulación". Añadió que, como la tecnología sigue en desarrollo, las partes pueden intercambiar puntos de vista y buscar consensos a la luz de la situación más reciente. La respuesta no anuncia que China vaya a usar el término.
Un "teléfono rojo" que nació en la mesa comercial
Axios describió el canal como uno que algunos han equiparado con un "teléfono rojo" entre ambas potencias al estilo de la Guerra Fría. El mismo medio advirtió que no está claro qué tipo de incidente justificaría usarlo ni qué avisos se deberían las partes. Ni la hoja informativa de la Casa Blanca ni la lista de Xinhua lo precisan.
El diálogo arrancó por la vía económica. Axios atribuye el impulso al secretario del Tesoro, Scott Bessent, en las reuniones previas a la cumbre, y el portavoz del Ministerio de Comercio de China, He Yaodong, dijo el 24 de septiembre que el viceprimer ministro He Lifeng y Bessent, como jefes de sus delegaciones, sostuvieron su primer diálogo sobre inteligencia artificial dentro del mecanismo de consultas económicas y comerciales. Ese antecedente ayuda a entender por qué los dos comunicados hablan de la "siguiente" reunión y no de la primera.
En nuestra cobertura del 25 de septiembre contamos que Bessent le planteó a He Lifeng un mecanismo para notificar incidentes de IA con nivel de seguridad nacional, el domingo 20 de septiembre en Nueva York.

La línea de IA tampoco es la única de crisis sobre la mesa. Según Xinhua, los ejércitos de ambos países acordaron firmar lo antes posible un memorando de entendimiento para reforzar la comunicación y la prevención de crisis.
Trump no quiere "integrar" la IA con China
El sábado 26 de septiembre, al salir de la Casa Blanca, Trump dijo a reporteros que prefería no integrar esfuerzos con China en esta tecnología porque Estados Unidos va "adelante por mucho", según Al Jazeera, y añadió que quien va a la cabeza no abre ese terreno al otro. De acuerdo con el mismo medio, también le restó peso al tema en la cumbre: "No pasamos tanto tiempo hablando de eso".
Esa versión choca con la de Pekín. La misma respuesta de la Cancillería china sostiene que los dos mandatarios discutieron a fondo la inteligencia artificial durante su encuentro. Trump, además, comparó los llamados a frenar la tecnología con lo que calificó como el engaño de la trama rusa, una postura lejana a la de Xi, que en la Casa Blanca, como contamos, pidió mantener la IA bajo control humano.
La primera prueba tiene fecha. En la reunión de noviembre, Washington y Pekín tendrán que definir qué cuenta como incidente y qué aviso se deben, y lo harán con un acuerdo que cada gobierno todavía nombra a su manera.
