Jeff Bezos ha puesto cerca de 30,000 millones de dólares de su fortuna en Blue Origin desde 2000, y la empresa espacial acaba de cerrar la primera ronda de inversión externa de su historia: 10,000 millones de dólares con una valoración de 140,000 millones, según reportó The Wall Street Journal el 24 de septiembre de 2026. El dinero llega atado a una apuesta explícita. La compañía espera ingresar unos 1,400 millones de dólares este año y se fijó internamente la meta de facturar 30,000 millones anuales en 2030, lo que exige multiplicar sus ingresos por más de 20 en cuatro años.
Bezos sigue poniendo dinero, ahora con socios
De ese total, 2,000 millones corresponden al aporte de Bezos dentro de la propia ronda. Durante más de dos décadas, el fundador de Amazon financió la compañía sobre todo con ventas periódicas de sus acciones de Amazon, de acuerdo con el resumen del reporte que publicó Investing.com. Ese mismo resumen eleva la inversión acumulada a 32,000 millones de dólares, mientras que el encabezado del WSJ habla de 30,000 millones con el aporte reciente incluido.
La operación se venía gestando desde julio. Entonces, The New York Times reportó que Blue Origin buscaba 10,000 millones con una valoración de 130,000 millones antes del nuevo capital, con Coatue Management dispuesto a poner unos 4,000 millones y Bezos otros 2,000, según recogió TechCrunch. La cifra final de 140,000 millones coincide con esa valoración previa más el dinero captado.
Una valoración de 100 veces sus ingresos
Blue Origin facturó alrededor de 800 millones de dólares en 2025 y espera cerrar 2026 con unos 1,400 millones, según las cifras que cita el WSJ. A 140,000 millones, los inversionistas pagan unas 100 veces los ingresos que la empresa prevé para este año. La meta de 30,000 millones para 2030 es una proyección interna, no un resultado.
La comparación obligada es SpaceX, que salió a bolsa en junio de 2026, recaudó más de 85,000 millones de dólares y quedó valuada en 1.75 billones, recordó TechCrunch al informar de la ronda en julio. Con su nueva valoración, Blue Origin vale alrededor del 8% de su rival.
Entre los proyectos que atraen a los inversionistas figura TeraWave, la red de comunicaciones satelitales para empresas y gobiernos que Blue Origin presentó en enero de 2026.
Menos turismo espacial y más NASA
La compañía tiene unos 15,000 empleados y su director general, Dave Limp, aplica despidos selectivos para concentrar recursos en los desarrollos técnicos centrales y en los contratos con la NASA, según el WSJ.
Ese giro ya tenía señales visibles. El 30 de enero de 2026, Blue Origin suspendió por al menos dos años los vuelos turísticos suborbitales de New Shepard para volcarse en sus programas lunares, entre ellos el módulo de aterrizaje Blue Moon, informó Space Explored. Y New Glenn, su cohete pesado, explotó en mayo durante los preparativos de su cuarto lanzamiento y dañó la plataforma de Cabo Cañaveral.
La propia empresa apuesta a que sus cohetes la conviertan en un competidor de peso en la industria. Para que la meta de 2030 tenga sustento, el primer paso es que New Glenn vuelva a volar.